Los incendios que marcaron el comienzo del 2021 se produjeron a nivel mundial e impactaron una serie de ocupaciones. Dos ejemplos: el 18 de enero, un incendio intencional destruyó un complejo de departamentos de 206 unidades en construcción en el condado de Clark, Nevada, cerca de Las Vegas. No se registraron muertes ni lesiones a causa del incendio, pero el Cuerpo de Bomberos del Condado de Clark describió al complejo como una pérdida total, con una estimación de daños que alcanzó los $30 millones de dólares. El 21 de enero, se desató un incendio en la zona sur de la India en un edificio en construcción diseñado para albergar la producción de vacunas contra el coronavirus del Serum Institute of India, el fabricante de vacunas más importante del mundo. Al menos cinco personas, se cree que todas ellas eran obreros en la construcción, perdieron su vida en el incendio.

Los expertos dicen que los incidentes compartieron una característica común a la mayoría de los incendios que ocurren en edificios en construcción, remodelación, o demolición: podrían haberse evitado.

"No quiero decir que esos tipos de incendio me hacen enfadar, pero me preocupa que en muchos casos no se utilizan rociadores que podrían salvar la estructura o al menos ayudar a minimizar el daño", dijo Bruce Campbell, presidente del comité técnico de NFPA 241, Norma para medios de protección para operaciones de construcción, alteración y demolición. "Los rociadores no son una panacea para todo lo que podría salir mal en un sitio de construcción, y ciertamente dependen de la etapa [construcción o remodelación] en la que se encuentra el edificio. Pero son un factor importante".

Según el informe anual de NFPA "Incendios en Estructuras en Construcción o Remodelación", los cuerpos de bomberos locales en Estados Unidos respondieron a un promedio estimado de 3,840 incendios en estructuras en construcción y a 2,580 incendios en estructuras en proceso de importante remodelación cada año entre el 2013 y 2017. Los incendios en estructuras en construcción causaron un promedio de cuatro muertes en civiles, 49 lesiones en civiles, y daños directos en la propiedad por $304 millones de dólares anuales.

En años recientes, los incendios en edificios en construcción o remodelación han resultado ser algunos de los incendios más extensos, devastadores y más publicitados a nivel mundial. En diciembre de 2014, un masivo incendio intencional destruyó gran parte de un extenso complejo de departamentos en construcción en Los Ángeles, provocando un corte del tráfico en una autopista vecina, daños en varias estructuras cercanas, y pérdidas estimadas en $100 millones de dólares. En abril de 2019, un incendio en la Catedral de Notre Dame en París, que estaba siendo sometida a remodelaciones, provocó importantes daños que según la estimación de algunos expertos podrían ascender a los $2 mil millones de dólares en reparaciones. La causa del incendio no fue concluyente; los investigadores pudieron únicamente decir que el incendio posiblemente comenzó como resultado de un cortocircuito eléctrico o a causa de colillas de cigarrillos arrojadas sobre pilas de materiales combustibles.

NFPA 241 contiene las disposiciones necesarias para que los propietarios de edificios, gerentes de instalaciones, autoridades competentes, cuerpos de bomberos, y otras partes interesadas ayuden a proteger los edificios en construcción, alteración o demolición. "Muchas de las herramientas que necesitan ya están incluidas en la norma, y ésta sigue perfeccionándose", dijo Kevin Carr, especialista senior en protección contra incendios en NFPA y enlace de personal para NFPA 241. "Cuando veo todos estos incendios y las pérdidas que, sin embargo, se producen, me pregunto cómo se está utilizando la norma – y si en realidad se está utilizando".

Énfasis sobre los rociadores

Incendios recientes entre los que se incluye el desastre de la Catedral de Notre Dame han generado prominentes debates en los comités técnicos en torno a la edición 2022 de NFPA 241, dijo Carr. Un cambio propuesto a partir del incendio en la Catedral de Notre Dame es incluir referencias a NFPA 909, Código para la Protección contra Incendios de Propiedades de Recursos Culturales – Museos, Bibliotecas y Lugares de Culto, y NFPA 914, Código para la Protección contra Incendios de Construcciones Históricas en el texto de NFPA 241.

Más esenciales, no obstante, son los cambios propuestos a lo que la norma se refiere como "el programa de prevención contra incendios", o FPP (por sus siglas en inglés), y "gerente del programa de prevención contra incendios", o FPPM (por sus siglas en inglés). Anteriormente, el FPP contaba con ocho requisitos específicos para un edificio que estaba en construcción o que estaba siendo sometido a una alteración o demolición, entre ellos, contactos de emergencia, sistemas de protección contra incendios y planificación previa al incidente con el cuerpo de bomberos local. Dichos requisitos específicos para edificios se han ahora expandido a 17, dijo Carr, y el rol del gerente del programa crecerá consecuentemente.

El punto principal de dichos nuevos requisitos se basa en la instalación y utilización de rociadores en edificios en construcción o remodelación, dijo Campbell, parte del esfuerzo del comité de "darle una forma más sólida al FPP". Se ha expandido y aclarado el texto en la norma que está relacionado con los sistemas de protección contra incendios, incluso los rociadores, dijo, y ahora alienta a instalar sistemas de rociadores de modo que cumplan con los requisitos del FPP, conforme fuera administrado por el FPPM y aprobado por la autoridad competente. Las revisiones asimismo incluyen una mejor señalización para los sistemas de rociadores y mayor comunicación con el cuerpo de bomberos, como por ejemplo al brindarle a los bomberos los planos del lugar donde se incluya la ubicación de las válvulas de agua que pueden abrirse en caso de un incendio u otra emergencia.

Todos los cambios relacionados con los rociadores, dijo Campbell, están diseñados para ayudar a las partes interesadas a poner en funcionamiento los sistemas de rociadores a la mayor brevedad posible para responder a un incendio. "Queremos presentar el mapa de ruta para el FPP del edificio que mantenga a todos bien informados", dijo Campbell.

Carr dijo que la norma actualizada se podría publicar un poco más adelante este año.

Además de los recursos sobre capacitación existentes para apoyar NFPA 241 y los principios fundamentales de la seguridad contra incendios en el lugar de construcción, pronto estará disponible una nueva herramienta de capacitación que complementará las revisiones propuestas en la edición 2022 de la norma. En abril, se lanzará una serie de aprendizaje en línea diseñada para los gerentes de programas de prevención contra incendios, con el objetivo de asistir a los profesionales de nivel básico a cargo de la gerencia diaria de un FPP del proyecto.

Campbell espera que la norma NFPA 241 revisada sea una herramienta incluso más efectiva para ayudar a prevenir pérdidas evitables. "He estado realizando este trabajo durante más de 40 años, y soy un fanático del tema", dijo. "El comité ha logrado tremendos avances en esta norma – reconocimos que necesitábamos ampliar el alcance, y realizamos los cambios que nos ayudaron a llegar allí. Estoy muy orgulloso de lo que he hecho".