Así como la NFPA y la comunidad de seguridad en general se han unido para ayudar a los profesionales de una variedad de industrias a desarrollar habilidades para abordar peligros emergentes, como incendios en edificios en construcción e incendios en vehículos de combustible alternativo, también deberíamos estar transmitiendo la necesidad desesperada de contar con diseñadores, arquitectos, instaladores, contratistas y más profesionales capacitados y entrenados para ayudarnos a crear comunidades resistentes a los incendios forestales y ayudar en el esfuerzo de reconstrucción cuando las comunidades se queman.

Consideremos el huracán Michael que azotóla parte noroccidental de Florida en 2018 como una tormenta de categoría 5. Michael dañó o destruyó aproximadamente el 60 % de las viviendas del condado de Bay y, un año después, más de 7800 personas seguían sin hogar. De manera similar, los 22 incendios forestales que ocurrieron casi al mismo tiempo en el norte de California, en particular el Camp Fire que devastó la ciudad de Paradise, dejaron a más de 350.000 personas desplazadas, con 14.000 hogares destruidos solo en Paradise. En el reciente tercer aniversario del incendio, se habían reconstruido poco más de 1.000 viviendas. Ya sea que el culpable sea el viento, el agua o el fuego, la demanda de trabajadores calificados para reconstruir después de una catástrofe nunca ha sido mayor.

Es cierto que hay muchas fuerzas en juego que pueden retrasar el proceso de recuperación. Nuestra nueva realidad pandémica nos ha hecho muy conscientes de frases como "interrupción de la cadena de suministro" y "la Gran Renuncia", tendencias que dificultan asegurar tanto los materiales como la mano de obra necesaria para que las comunidades se recuperen rápidamente. Los esfuerzos de reconstrucción posteriores al desastre son generalmente un mosaico de voluntarios calificados y no calificados, ayuda del gobierno y, a veces, coaliciones ad hoc de constructores y desarrolladores. Sin embargo, incluso en tiempos más tranquilos, en lugares donde el riesgo de incendios forestales está bien documentado, los dueños de viviendas tienen problemas para encontrar proveedores de servicios calificados para realizar mejoras en el hogar que aumenten la seguridad contra incendios forestales.

Organizaciones de desarrollo de normas, como la NFPA, y organismos gubernamentales establecen los estándares de construcción resistentes al fuego, los materiales listados (certificados) y las pautas de diseño para la resistencia a los incendios forestales. La NFPA brinda capacitación valiosa (nfpa.org/training) e incluso una credencial para ayudar a los profesionales a perfeccionar sus habilidades en diseño, construcción e inspección seguros contra incendios forestales. Sin embargo, la mayoría de los estados y regiones aún no exigen elementos de diseño resistentes a incendios forestales en las construcciones nuevas, y prestan aún menos atención a la reducción del riesgo de incendios forestales relacionada con mejoras en el hogar, modificaciones o mejoras sustanciales.

No esperamos que los propietarios actualicen sus propios sistemas de cableado eléctrico, y no esperamos que instalen sus propios rociadores contra incendios. Sin embargo, la NFPA y otros defensores de la seguridad tienden a dirigir la mayor parte de sus consejos de actualización y mitigación a los residentes y propietarios de viviendas, la mayoría de los cuales probablemente no sean profesionales autorizados. Esos son mensajes importantes; si bien no se necesita una credencial especial para limpiar canaletas o rastrillar el jardín, construir usted mismo un deck con materiales combustibles podría significar la ruina de su hogar en un incendio forestal. Es por eso que es sumamente importante que las construcciones nuevas, las reconstrucciones posteriores a un desastre y las mejoras y modificaciones diarias en el hogar se realicen teniendo en cuenta el riesgo de incendios forestales. Hasta que los profesionales del sector privado aprovechen las oportunidades comerciales de la construcción resistente a los incendios forestales, el ciclo de desastres por incendios forestales continuará.

MICHELE STEINBERG es directora de la División de Incendios Forestales de NFPA.