Las lecciones de seguridad humana aprendidas del COVID-19 hay que aplicarlas, no olvidarlas

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Las lecciones de seguridad humana aprendidas del COVID-19 hay que aplicarlas, no olvidarlas

Desde ya hace algún tiempo, el mundo ha estado navegando territorio desconocido. La fluidez de la pandemia del coronavirus has sido significante y veloz, y su impacto se sentirá por bastante tiempo.

Sin lugar a duda, afrontar al COVID-19 has sido abrumador, pero a un nivel un poco irreal—ha sido extrañamente familiar para una organización que has trabajado por casi 125 años en reducir riesgos y abordar peligros emergentes.

Nuestro personal y constituyentes han estado trabajando para mantener a los que están en las líneas de frente, así como a una amplia gama de trabajadores, comercios, oficiales electros y ciudadanos privados informados con guías de seguridad prácticas y a tiempo. Los recursos relevantes que hemos desarrollado últimamente, no podrían haber tomado forma sin perspectivas clave, retroalimentación, e interés por parte de nuestros miembros, representantes de comités, y las muchas organizaciones con quienes colaboramos regularmente.

Si hay un hecho positivo en estos tiempos angustiantes, es el hecho de que más gente va a tener un mejor entendimiento de lo que es necesario para verdaderamente asegurar la salud pública. Si tenemos suerte, el aspecto más duradero del coronavirus, será que nos ayudará a solucionar no sólo las preocupaciones de seguridad humana que la mayoría de la gente nunca tomó en cuenta antes sino también para los que se habían puesto complacientes.

Sólo el tiempo dirá si los retos y oportunidades que surgieron durante estos días oscuros serán, de hecho, aplicados o ignorados en los días venideros. Aquí algunas consideraciones—algunos éxitos, otros, obstáculos incesantes—que necesitamos identificar y evaluar:

  1. Preparación para emergencias. Luego de otra histórica tragedia, la Comisión 9/11 y el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU reconoció a NFPA 1600, Norma sobre Gestión de Continuidad, Emergencia y Crisis, como la Norma de Preparación Nacional Estadounidense. Disponible sin costo, este documento ofrece valiosas guías para reducir el daño y desarrollar planes de contingencia. No hay atajos en la preparación.
  2. Seguridad de socorristas. Los socorristas están todos los días en las líneas de frente. Bajos niveles de EPP, pobre acceso a pruebas, ineficiencias en el control de infección, impacto a los servicios médicos de emergencia (SME), e insuficientes fondos presupuestarios, entre otros obstáculos ocupacionales, ha hecho mucho más difícil el papel y las responsabilidades de los socorristas. Los socorristas necesitan las herramientas y recursos para hacer sus trabajos de la manera más segura y efectiva posible.
  3. Cuidad de la salud. Lo que se le está exigiendo a las instalaciones y personal médico desafió a funcionarios de cumplimiento de códigos, proveedores de cuidado de la salud, trabajadores del gremio, organismos acreditadores y a NFPA a trabajar juntos para encontrar soluciones rápidas y creativas mientras se mantienen estándares básicos de protección contra incendios y seguridad humana. La colaboración es esencial en tiempos de crisis.
  4. Seguridad humana y edilicia. Edificios comerciales están vacíos y la construcción nueva se ha frenado por completo, mientras que las residencias de unidades múltiples o unifamiliares están llenas. A pesar de los cambios de ocupación y operacionales, la necesidad de sistemas de protección contra incendios y seguridad humana completamente operacionales sigue siendo constante. Ignorar los códigos aplicables para puertas, pasillos, y escaleras o pasar de alto los sistemas de seguridad en edificios bajo construcción es miope. La seguridad siempre tiene que estar en primer plano.
  5. Sistemas de protección contra incendios. La inspección, prueba y mantenimiento (IPM) es primordial en el ambiente edificado; los que trabajan en este espacio deberían ser considerados esenciales hasta que el virus llegue a su fin. Tecnologías innovadoras como la inspección remota por video deberían usarse para asegurar que se estén llevando a cabo los niveles adecuados de mantenimiento según lo previsto.
  6. Cumplimiento del código. Mucho antes del COVID-19, las autoridades competentes (AC) estaban sobrecargadas por los requisitos de inspecciones de ocupaciones. Con todas las modificaciones y riesgos asociados que han surgido últimamente, es carga se ha transformado y crecido. No podemos perder de vista las complicaciones de ocupación o los peligros emergentes a los que han enfrentando los funcionarios de cumplimiento de códigos en recientes semanas, tales como el almacenamiento de grandes cantidades de desinfectante, megatiendas cerrando a llave las salidas para impedir acaparadores, y aglomeración de terminales de aeropuertos, por nombrar algunos.
  7. Políticas y procedimientos. A los funcionarios electos les ha costado identificar un método de adquisición sistemática, proceso de distribución, o una política definida de pandemia. Si no podemos asegurar que los bomberos, SME y agentes de orden público tengan los recursos adecuados que desesperadamente necesitan, los socorristas van a estar mal equipados cuando la seguridad esté en riesgo.
  8. Educación Pública. La investigación de NFPA muestra que cocinar y calefaccionar están entre las principales causas de incendios en el hogar. Con más gente en cuarentena y cocinando con distracciones, y en algunos casos, residentes buscando maneras alternativas de calentar sus casas debido a dificultades financieras, le hemos recordado al público general sobre la importancia de las alarmas de humo en estado de funcionamiento, planificación de escape del hogar, y otras guías de seguridad. Ha habido más apetito por este tipo de información de lo normal. Todos jugamos un papel en la seguridad.
  9. Reducción de riesgo comunitario. Dado el trastorno en el mundo hoy, los líderes comunitarios necesitan evaluar preventivamente que riesgos tienen en sus comunidades y desarrollar planes que dirigen los recursos hacia soluciones antes de que golpee el desastre. A medida que más comunidades adoptan el verdadero concepto de Reducción de Riesgo Comunitario, tendremos mejores resultados en seguridad.
  10. Ecosistema. Cada una de las dificultades y oportunidades de seguridad humana que he mencionado aquí son componentes del Ecosistema de Protección contra Incendios y Seguridad Humana – un sistema que minimiza el riesgo y depende de la colaboración. El Ecosistema llama a una cultura de mejores prácticas y responsabilidad de todas las partes involucradas; y sirve como fórmula para reconstruir nuestra infraestructura de seguridad global.

A medida que el mundo sigue haciendo frente al COVID-19, NFPA seguirá generando conocimiento y herramientas que abordan la seguridad de socorristas, planificación para emergencias, así como temas de protección contra incendios y seguridad humana y edilicia.

Los temas de seguridad resaltados en este artículo se abordan en mayor detalle en recientes blogs disponibles en www.nfpajla.org/coronavirus.

Nosotros

 

Quiénes Somos

 

La National Fire Protection Association (NFPA) es la fuente de códigos y normas que gobiernan la industria de protección contra incendios y seguridad humana.

 

 

 

 

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