Cómo proteger el almacenamiento de líquidos de Clase IIIB contenidos en envases de plástico
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Cómo proteger el almacenamiento de líquidos de Clase IIIB contenidos en envases de plástico

Por Robert Koehler

El código NFPA 30, Código de Líquidos Inflamables y Combustibles, define a los líquidos de Clase IIIB como aquellos con un punto de inflamación momentánea de 200ºF (93ºC) o más. Anteriormente, dichos líquidos eran habitualmente almacenados en contenedores de metal, pero debido a la corrosión y a los costos, los envases de plástico, más baratos y de mayor confiabilidad, se han transformado en los contenedores de mayor uso. Lamentablemente, si bien el cambio a envases de plástico eliminó los problemas de corrosión y disminuyó los costos, también aumentó el potencial de pérdidas por incendios derivado del almacenamiento de líquidos de Clase IIIB en depósitos para fines generales. 

 

flammable liquid 200 

DEFINICIONES
Líquido inflamable.Líquido con un punto de inflamación momentánea de copa cerrada inferior a 100ºF (37,8ºC) y una presión de vapor máxima de 30 psia (2.068 mm HG) a 100°F. 

Líquido inflamable de Clase I. Todo líquido con un punto de inflamación momentánea de copa cerrada inferior a 100ºF y una presión de vapor Reid que no excede los Hg 40 psia a 100°F. 

Líquido inflamable de Clase IA.Todo líquido con un punto de inflamación momentánea inferior a 73°F y un punto de ebullición a 100°F.

Líquido inflamable de Clase IB.Todo líquido con un punto de inflamación momentánea inferior a 73°F y un punto de ebullición a 100°F o más.

Líquido inflamable de Clase IC.Todo líquido con un punto de inflamación momentánea a 73°F o más, aunque inferior a 100°F.

[EXTRAIDO DEL CÓDIGO NFPA 30, ed. 2003]

Los contenedores de metal pueden corroerse más rápido bajo condiciones de uso normal, pero en un incendio tardan más en presentar fallas, lo cual  le permite a los rociadores disponer de mayor tiempo para enfriarlos y para contener y minimizar el incendio. Los contenedores de plástico se destruyen más rápidamente por efecto del calor y del impacto de las llamas, lo que provoca que los líquidos contenidos en su interior se derramen y acumulen.

Los incendios de los charcos resultantes arden rápidamente y emiten grandes cantidades de calor y humo que se propagan velozmente. Además, la mayoría de los combustibles y lubricantes no son hidromiscibles en forma inmediata. Todas estas características hacen que sea complejo para un sistema de rociadores de cielorraso único controlar los incendios de charcos, especialmente en edificios modernos con cielorrasos altos. Un incendio de charco incontrolado en un área de almacenamiento puede fácilmente resultar en la pérdida de una instalación completa y de sus contenidos. Por tal motivo, el incendio de charco es la mayor preocupación de los distribuidores que almacenan líquidos de Clase IIIB en sus depósitos. 

A continuación, analizamos los riesgos que presentan 80 tarimas con líquidos de Clase IIIB desprotegidas que se encuentran en el centro de distribución de una gran compañía de artículos deportivos, y las opciones disponibles para reducir dichos riesgos. Siendo el único centro de distribución de la compañía, un incendio en los líquidos de Clase IIIB podría provocar tanto una gran pérdida por daños físicos en el edificio y en las instalaciones de almacenamiento como la interrupción, mucho más costosa aún, de la actividad comercial debido a la imposibilidad de entregar los materiales a las tiendas de venta minorista en tiempo y forma.

Evaluación del riesgo
El principal centro de distribución de la compañía consta de un complejo de edificios que alberga las oficinas, aunque la mayoría se utilizan para el almacenamiento de los artículos que se venden en sus tiendas minoristas de artículos deportivos. Tiene una superficie aproximada de 1.400.000 pies cuadrados (130.064 metros cuadrados) bajo un techo de 1.000.000 de pies cuadrados (92.903 metros cuadrados) construido de mampostería no combustible, y el resto también comprende construcciones no combustibles. Uno de los edificios, conocido como el de las instalaciones de almacenamiento a granel, tiene una superficie de 589.211 pies cuadrados (54.739 metros cuadrados), e incluye un área de 180.000 pies cuadrados (16.723 metros cuadrados), que se utiliza para el almacenamiento en estanterías en altura. El resto del área del edificio tiene cuatro niveles para el almacenamiento estable y temporal de calzado. La altura del techo, con una inclinación inferior a 2 pulgadas por pie (5 centímetros por cada 30 centímetros), oscila entre 35 y 38 pies (11 y 12 metros) y es un techo con juntas de plegado saliente.

La compañía utiliza un sistema de almacenamiento en estanterías de hilera doble con pasillos de 6 pies y a una altura de 32 pies (10 metros), y las estanterías disponen de espacios libres longitudinales y transversales de 6 pulgadas (15 centímetros) sin estantes sólidos. Las mercaderías varían desde materiales de Clase III hasta plásticos de Grupo A no expandidos envasados en cajas de cartón, y comprenden los distintos productos que habitualmente se encuentran en una ocupación de venta minorista de artículos deportivos. La protección de rociadores para esta área incluye nueve sistemas de rociadores enrejados de vía húmeda equipados con rociadores colgantes de Respuesta Rápida y Supresión Temprana (ESFR, por sus siglas en inglés) k-14.2. Los rociadores han sido diseñados para 12 cabezales de 75 psi con una demanda de 1.579 gpm a 125 psi en la base de la tubería montante. El diseño del rociador es adecuado hasta 35 pies (10 metros) de mercaderías de plástico no expandido envasadas en cajas de cartón o expuestas en estanterías con una altura de cielorraso de 40 pies (12 metros), según lo especificado en la Tabla 17.2.3.1 de la norma NFPA 13, Norma para la instalación de sistemas de rociadores.

El complejo está equipado con tres bombas de incendio y tres tanques de agua que abastecen a un lazo de 8 pulgadas (20 centímetros) alrededor de todo el complejo. Las dos bombas principales son una bomba eléctrica certificada de 1500 gpm a 125 psi y una bomba diesel certificada de 1500 gpm a 125 psi; y un tanque independiente de 300.000 galones (1.135.624 litros) abastece a cada una de las bombas. Cando se construyeron las instalaciones de almacenamiento a granel en el complejo se incorporó una tercera bomba, como reserva de las otras dos; se trata de una bomba diesel certificada de 1500 gpm a 150 psi alimentada por un tanque de 45.500 galones (172.236 litros).

Junto al almacenamiento a granel, se encuentran 80 tarimas con líquidos combustibles de Clase IIIB en envases de plástico. El almacenamiento era del tipo no encapsulado. Los líquidos eran principalmente combustibles para motores y lubricantes contenidos en envases de 1 cuarto (1 litro) en cajas de cartulina de espesor simple, aunque también había algunas tarimas cargadas con aceite de cacahuete en contenedores de 5 galones (19 litros) en cajas de cartulina de espesor múltiple. El punto de inflamación momentánea de todos los líquidos combustibles excedía los 220ºF (104ºC), aunque era inferior a 450ºF (230ºC).

NFPA 30, Capítulo 6, sobre Almacenamiento en contenedores y tanques portátiles, establece los criterios de diseño de protección automática contra incendios mínima para diversos arreglos de almacenamiento de líquidos inflamables y combustibles. Sin embargo, el Código NFPA 30 no hace referencia a todas las configuraciones de almacenamiento. El árbol de decisiones de la Figura 6.8.2(c) se refiere a los líquidos combustibles contenidos en envases de plástico. Ello remite a la Tabla 6.8.2(e) Protección de rociadores de agua para almacenamiento de líquidos de Clase IIIB contenidos en envases de plástico en estanterías abiertas de hileras simples, dobles y múltiples. El esquema A incluye los criterios de protección requeridos, y se aplica únicamente a contenedores de cinco galones o de menor capacidad.

Alternativas para el depósito de distribución
Al tomar conocimiento de los riesgos involucrados y comprender el potencial daño que podrían sufrir sus instalaciones y la compañía en general, la gerencia sénior debatió y autorizó la implementación de alternativas para una adecuada protección.

La primera opción que evaluaron fue la reubicación de todas las tarimas con líquidos de Clase IIIB en un edificio separado, pequeño y no combustible, situado a una distancia mínima de 20 pies (6 metros) de cualquiera de las estructuras principales. De haber habido rociadores instalados en el edificio, se habría requerido un sistema de contención de derrames [LN12], pero la protección mediante rociadores no estuvo contemplada. La compañía vetó esta opción porque la gerencia consideró que el almacenamiento aislado provocaría gran ineficiencia en el proceso de almacenamiento temporal y envío. La prioridad del proceso de distribución es el traslado del stock en las instalaciones de la manera más rápida posible hacia las tiendas de venta minorista.

La segunda opción evaluada por la gerencia fue la construcción de una sala de almacenamiento para líquidos inflamables y combustibles interna o conectada dentro del edificio de almacenamiento a granel. Esta opción contemplaba los aspectos de preocupación sobre la eficiencia de los envíos, aunque debido a las dimensiones del espacio requerido y a los costos de los criterios de producción, protección y contención, la compañía vetó esta idea.

La tercera opción tomada en cuenta incluía la concentración de las tarimas con líquidos de Clase IIIB en un arreglo de pilas sólidas en el área de estanterías, aunque dentro del edificio de almacenamiento a granel. Este arreglo hubiera sido aceptado, según lo establecido en la sección 6.5.2.3 del NFPA 30. No se permitiría el almacenamiento en estanterías o de otro tipo sobre el almacenamiento de pilas sólidas y el arreglo estaría limitado a una altura máxima de 15 pies (3 metros). La gerencia también descartó esta opción debido a que, de ser posible, preferían mantener el almacenamiento de líquidos de Clase IIIB en las estanterías existentes, y el espacio de superficie abierta disponible era limitado.

La cuarta opción consistía en la aplicación del Esquema A, según lo requerido en la Tabla 6.8.2.(e). Esta fue la opción elegida por la compañía porque utilizaba de la manera más eficiente el espacio disponible, y no afectaba el proceso de almacenamiento temporal y envío. Una de las ventajas clave de esta opción era la capacidad de almacenar otras mercaderías sobre el área asignada al almacenamiento de líquidos, contando únicamente con la protección de rociadores de cielorraso de respuesta rápida y supresión temprana (ESFR) requerida para esas otras mercaderías.  La Sección 6.8.6.1 del NFPA 30 describe los requisitos de instalación del Esquema A, que, en este caso, incluía lo siguiente:

  1. Concentrar las tarimas con líquidos de Clase IIIB contenidos en envases de plástico en un área específica del sitio de almacenamiento en estanterías. Se reservó un espacio para hasta 100 tarimas, a fin de cubrir las demandas de temporada. Para separar los laterales, se asignó uno de los lados de una estantería de hilera doble y se instaló una barrera metálica vertical de un calibre no inferior a 22.
  2. De acuerdo con lo establecido en la Sección 6.8.6.1.1, se colocaron barreras de láminas de metal de calibre no inferior a 22 y rociadores en las estanterías, en cada uno de los tres niveles. Las barreras y los rociadores instalados en las estanterías se extendieron sólo un recinto u 8 pies (2 metros) más allá del área exclusiva de almacenamiento en uno de los extremos de la estantería. La estantería directamente opuesta al área exclusiva de almacenamiento se hallaba a una distancia superior a 10 pies (3 metros), por lo que no fue necesario proveer una protección adicional.  
  3. Los rociadores colocados en las estanterías fueron instalados con una separación horizontal de 5 pies (1,5 metros) y con una separación vertical de 10 pies (3 metros). Se instalaron cabezales certificados, listados k-8.0, de temperatura común, debajo de cada uno de los niveles de las barreras. [LN15] Dado que se colocaron dos o más niveles de barreras, el diseño de instalación en las estanterías se aplicó a los ocho rociadores más remotos (en dos líneas de cuatro) con una presión mínima de descarga final de 50 psi.
  4. La demanda de agua fue calculada en forma separada en el punto de suministro para los rociadores en estanterías y para los rociadores de cielorraso. El sistema de rociadores de cielorraso de respuesta rápida y supresión temprana (ESFR) instalado en altura, presentó la demanda más alta y el suministro de agua era el adecuado para satisfacer dicha demanda.    

El costo de la instalación del sistema de rociadores en estanterías y de las barreras fue de aproximadamente US$ 50.000, lo que representa un gasto menor en relación con la potencial exposición para estas instalaciones de alto valor.

Lecciones aprendidas
Al evaluar la protección general contra incendios para instalaciones de almacenamiento, tome en cuenta lo siguiente:

  • Identifique y realice el inventario de todos los líquidos de Clase IIIB contenidos en envases de plástico
  • Elimine aquellos líquidos de Clase IIIB que hayan sido excluidos del proceso de distribución y minimice las cantidades almacenadas de aquellos que se distribuyan
  • Evalúe la posibilidad de despachar estas mercaderías directamente desde el mayorista, en lugar de que deban ser manipuladas en las instalaciones  
  • Consulte el Código NFPA 30; al departamento de prevención de pérdidas de su aseguradora; y a su autoridad competente para determinar los criterios de protección más adecuados.
  • Tome en consideración todas las alternativas, entre las que se incluyen los gabinetes para almacenamiento de materiales peligrosos (Sección 6.6) o edificios independientes pequeños
  • Al evaluar los costos, tome en cuenta tanto la interrupción de la actividad comercial como los daños físicos
  • Recuerde que una inversión relativamente baja puede derivar en grandes ahorros, en el caso de que ocurra un incendio

En caso de producirse un incendio en las instalaciones, la presencia de líquidos de Clase IIIB en el depósito aumenta en gran medida el potencial de pérdidas. Comprenda y tome en cuenta cuál es la protección contra incendios requerida para este tipo de mercaderías al momento de diseñar e instalar estos sistemas en sus instalaciones. Si se incorporan líquidos de Clase IIIB después de iniciadas las operaciones de su edificio, no olvide revisar y actualizar estos sistemas de acuerdo a las nuevas necesidades.

Robert Koehler es Ingeniero Contable Sénior de Liberty Mutual Property.

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