Las Joyas de la Corona del Entrenamiento de Armas de Destrucción Masiva
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Las Joyas de la Corona del Entrenamiento de Armas de Destrucción Masiva

Por Stephen Barlas

Centros del Departamento de Seguridad Interna completan la falta de normas nacionales para primeros socorristas.

Cuando explotó la camioneta, Charley Cordova, coordinador de materiales peligrosos del Departamento de Bomberos de Seattle, Washington, y capitán de la unidad Ladder One, se encontraba a media milla en un refugio. Cuando los fragmentos de vidrio, metal, y plástico eran lanzados al aire, Cordova no pudo evitar asombrarse ante el hecho de cómo el testimonio de lo que alguna vez fue sólido para la ingeniería de Detroit podía terminar como un pedazo de acero destrozado en un abrir y cerrar de ojos. Contemplaba entonces un panorama sumamente aterrador.

Afortunadamente, las 480 libras (218 kilogramos) de nitrato de amoníaco que causaron la explosión—una décima parte del tamaño de la bomba que destruyera el Edificio Federal Alfred P. Murrah en la Cuidad de Oklahoma —no dañó ninguna de los hitos de Seattle. No rozó ningún edificio ni chamuscó siquiera alguna parte del asfalto en 1,000 millas (1,069 kilómetros) de la ciudad que Cordova y otros 1,000 bomberos protegen día y noche.

Eso sucedió porque la bomba estalló en las secas y desoladas colinas de Socorro, New Mexico, cuna del EMRTC, (Centro de Pruebas e Investigaciones sobre Materiales Energéticos), uno de los cinco sitios miembros del NDPC ( Consorcio Nacional de Preparación Doméstica ) que se formara luego del bombardeo de la ciudad de Oklahoma en 1995, para entrenar a primeros socorristas en la respuesta al terrorismo. Cada centro tiene una especialidad. El EMRTC, en las tierras del Instituto de Minería y Tecnología de Nueva Méjico, se especializa en explosivos. La destrucción de una camioneta es el plato fuerte del curso de Operaciones de Respuesta a Bombardeos Terroristas con un nivel de rendimiento de 34 horas, al que asistía Cordova.

El motivo del bombardeo no era estremecer a los participantes ni impresionarlos con la facilidad con la que una bomba hecha con productos químicos vendidos para remoción de tocones puede ocasionar semejante devastación. En su lugar, el final de la camioneta era parte de una lección para la recopilación de evidencias.

"Eso es algo que simplemente no podemos replicar en la estación aquí en Seattle," dice Cordova, quien es responsable por el entrenamiento de los bomberos en materiales peligrosos en Seattle.

Cada centro, una especialidad
Lo mismo puede decirse para los otros cuatro centros NDPC:

Centro de Preparación Doméstica (CDP) en donde funcionaba anteriormente la Escuela de Química del Ejército de los EEUU en Fort McClellan, Alabama.

Academia de Educación contra el Terrorismo de la Universidad Estatal de Louisiana (LSU).

Centro de Respuesta a Emergencias Nacionales y de Entrenamiento de Rescate A&M de Texas.

Centro Nacional de Pruebas, Ejercicio y Entrenamiento Nevada, del Departamento de Energía de los EEUU.

Cada centro se especializa en un área diferente de entrenamiento de respuesta a WMD (Armas de Destrucción Masiva) de nivel avanzado con recursos que una cuidad, condado o estado no pueden reproducir. Por ejemplo, Fort McClellan, que se especializa en respuesta a incidentes químicos, es uno de los sólo dos centros de entrenamiento en los EEUU que utiliza químicos tóxicos VX y GB en ejercicios en vivo. El otro es Fort Leonard Wood en Missouri, instalación únicamente militar.

De los cinco miembros NDPC, Socorro, McClellan, y el Sitio de Pruebas de Nevada, que se especializa en amenazas radiológicas/nucleares, son los más populares entre la comunidad de lucha contra incendios dado que los programas de entrenamiento están más preparados para atender las necesidades de los bomberos.

Además de esos tres sitios, los bomberos también viajan a Dugway Proving Grounds, una instalación de la Armada de los EEUU en Utah, que entrena civiles en forma limitada. El Centro de Pruebas del Desierto de Dugway, es considerado un sitio privilegiado para el entrenamiento avanzado WMD para primeros socorristas. A diferencia de los sitios NDPC, las clases de Dugway cubren todos los puntos del entrenamiento WMD. A las 40 horas, los cursos de Dugway son más largos que aquellos que se ofrecen en otros lugares, pero sólo unos pocos se llevan a cabo. Sólo seis se dictaron entre Noviembre de 2002 y Diciembre de 2003.

Todas las clases WMD de NDPC y Dugway son financiadas y aprobadas por la Oficina de Preparación Doméstica (ODP) del Departamento de Seguridad Nacional de los EEUU (DHS).

Cordova, quien se ha entrenado en todos los sitios, cree que los cursos de Dugway son los mejores, en parte por ser tan completes, por la experiencia de los instructores, y por las instalaciones de Dugway.

"Ellos tienen en el lugar todo el equipamiento que nosotros estamos pensando en comprar, y podemos analizar muy bien qué tipo de equipamiento funciona mejor," señala Cordova. "Asimismo, los instructores son Ph.D.s y son quienes hablan con los bomberos. Ese no es el caso en el resto de los lugares. También, cuando dicen que harán un seguimiento, lo hacen. Si no obtienen respuesta, ellos se vuelven a contactar. Cuando uno llega a casa, puede hacerles preguntas vía e-mail, y ellos, contestan."

Pero los bomberos y el personal de respuesta a emergencias, también le dan a los otros tres centros más populares NDPC excelentes calificaciones. Bob Berg, planificador Senior de Seguridad Nacional y Manejo de Emergencias del Departamento de Seguridad Pública de Minnesota, ha asistido a cursos en cada centro excepto Dugway.

"Cada vez que uno de los otros estados no llega a completar el número de participantes en alguno de los programas, yo completo esas vacantes con nuestra gente," dice Berg, quien es responsable de decidir a qué cursos asistirán los primeros socorristas de Minnesota.

La calidad de los cursos—y el hecho de que son gratuitos e incluyen el costo de los pasajes aéreos de los bomberos—los hacen muy populares. McClellan, definitivamente el sitio más grande de entrenamiento civil, llena sus 50 vacantes en cada una de las cinco a siete clases que se dictan cada semana, según Marion Cain, directora actuante de CDP. El presidente de NDPC Van Romero, cuya estación es la de Socorro, dice que EMRTC tiene una lista de espera de seis meses. El EMRTC planea expandir su ofrecimiento más allá del popular curso de Respuesta a Bombardeos Terroristas agregando un curso que cubra la respuesta a bombardeos suicidas.

Los cursos se basaron originalmente en información que los centros recibían de primeros socorristas en dos reuniones en 1998 convocadas por la entonces Procuradora General Janet Reno. En ese entonces, el Departamento de Justicia estaba desarrollando un programa de entrenamiento WMD para primeros socorristas civiles como consecuencia del ataque a la Ciudad de Oklahoma. Los cursos que desarrollaran los centros NDPC estaban basados, en parte, en los requisitos listados en normas NFPA tales como NFPA 472 Requrimientos Profesionales de Socorristas en Materiales Peligrosos , y NFPA 1670, Operaciones y Entrenamiento para Incidentes de Rescate Técnico .

Pero los eventos del 11 de Septiembre de 2001, elevaron los programas de entrenamiento de NDPC a un nivel mucho más exigente, convenciendo a la comunidad de primeros socorristas que las medidas tomadas luego del bombardeo en la Ciudad de Oklahoma fueron insuficientes. Mucha gente tenía que ser entrenada para una mayor variedad de desastres potenciales, y nuevas cuestiones, tales como la necesidad de normas nacionales de entrenamiento WMD, comenzaron a ser debatidas.

Sin normas nacionales de entrenamiento
De hecho, no hay normas nacionales de entrenamiento WMD para primeros socorristas. Ese no es un gran problema para primeros socorristas entrenados o para instructores de experiencia en los centros NDPC. Pero cuando esos primeros socorristas vuelvan a casa a transmitir su conocimiento a sus colegas, existe el riesgo de que la información recibida por algunos bomberos sea diferente de la información que obtienen bomberos en departamentos de la misma ubicación geográfica, si no hay una norma de entrenamiento nacional que ayude a garantizar la uniformidad. Esto puede acarrear serios problemas potenciales de coordinación.

Cuando el entonces gobernador de Virginia Jim Gilmore apareció delante del House Select Committee on Homeland Security (Comité Parlamentario seleccionado para asuntos de Seguridad Interna ) el 10 de Septiembre de 2003, siendo también presidente del Panel Asesor para la Evaluación de las Capacidades de Respuesta Doméstica al Terrorismo de Armas de Destrucción Masiva, enfatizó la necesidad de normas nacionales de entrenamiento que se podrían aplicar no solo a programas patrocinados por ODP, sino también a aquellos que son ofrecidos por otras agencies federales.

"Ese esfuerzo no ha sido aún emprendido, pero deberá ser requerido de manera urgente," Gilmore agrega.

Muchas de las personas que brindan entrenamiento también enfatizan la necesidad de normas nacionales. Como sostiene Cain de Fort McClellan, "Debemos hacerlo."

Berg, funcionario de Minnesota, cree que hubiera sido difícil establecer esas normas antes.

"No sabíamos lo suficiente anteriormente," declara. "Ahora sí."

Para sus dos programas principales de antiterrorismo otorgados, el programa de preparación doméstica y el de primeros socorristas, el Congreso asignó $2.06 billones en fondos regulares y suplementarios para el año fiscal 2003, que terminó el 30 de Septiembre. Los estados y las localidades pueden utilizar ese dinero para entrenamiento, equipamiento, y otras cosas. El ODP también asigna por separado menores partidas solo para entrenamiento, además del dinero que llega a través de los dos programas otorgados de antiterrorismo y los $115 millones que otorga a los miembros NDPC.

Sin embargo, este dinero no depende del logro de ciertas normas de entrenamiento.

Si se fueran a crear las normas de entrenamiento nacionales de WMD, el ODP tendrá que ser el alquimista. Sin embargo, Terrence Flynn, gerente del programa ODP del Sitio de pruebas de Nevada y del programa Dugway, dice que la estrategia ODP de entrenamiento y los lineamientos de respuesta a emergencias son suficientes.

"Esos lineamientos son bastante detallados y establecen objetivos que deben ser alcanzados para los diferentes niveles de entrenamiento, tales como conocimiento, operaciones, técnicos y gestión," Flynn comenta. Los participantes de programas de entrenamiento ODP presentan críticas detalladas del programa en la graduación, y el ODP utiliza esos datos para la revisión de los cursos.

"Todos parecen estar bastante complacidos con los lineamientos," Flynn agrega, teniendo en cuenta que fueron desarrollados con un amplio aporte de las partes interesadas.

A.D. Vickery, Director de Seguridad Nacional del Departamento de Bomberos de Seattle y Presidente del Consejo de Interagencias de Normalización, no concuerda con Flynn. El cree que la financiación que provee el ODP para entrenamiento "necesita adjuntarse a un currículum que cumpla normas nacionales, tales como la NFPA 472, NFPA 1620, etc., donde existan. Donde no existan, necesitaremos desarrollarlas," Vickery cuenta.

Agregados a la NFPA 472
En un esfuerzo por llenar al menos parte del vacío percibido, el Comité Técnico del Personal de Respuesta a Materiales Peligrosos de la NFPA, responsable de la NFPA 472, agregará competencias de terrorismo a la norma durante el ciclo de revisión 2006. Pero Bob Ingram, titular del Nuevo subgrupo de terrorismo del comité, dice que no hay necesidad de una norma de entrenamiento CBRNE separada.

"Creemos que los socorristas deben desarrollar una base de respuesta para incidentes químicos cotidianos de la industria, luego agregarle a eso, materiales convertidos en armas con las cuestiones adicionales relacionadas, tales como mayor números de víctimas, escena del crimen, etc," dice Ingram, quien es el jefe a cargo de las operaciones de Materiales Peligrosos del departamento de bomberos de la cuidad de Nueva York.

"No sentimos que sea necesario elaborar una nueva norma," comenta. "Si hay normas separadas, muchos grupos desconocedores saltearán las normas de materiales peligrosos existentes y crearán este tremendo vacío en su capacidad de respuesta."

No obstante, muchos primeros socorristas necesitan el tipo de entrenamiento comprehensivo ofrecido por Soccoro, Fort McClellan, y el Sitio de Pruebas de Nevada. La importancia de dicho entrenamiento está subrayada por una experiencia que George Johns, jefe de operaciones especiales de la cuidad de Jersey, New Jersey, el departamento de bomberos y su personal tuvo el 31 de Marzo de 2003.

Los bomberos que respondían a una “condición de humo” llegaron a un domicilio donde no encontraron humo sino 14 contenedores plásticos de un galón (3.8-litros) llenos de una sustancia que parecía, a primera vista, gasolina. Sin embargo, un miembro del equipo principal de materiales peligrosos acababa de regresar de Socorro y reconoció que el líquido era orina. El sabía por su reciente entrenamiento que la orina podía hervir hasta quedar reducida a urea, un componente utilizado en hacer bombas caseras. Esa información hizo que llegara el FBI, que delimitó la casa vacía. Cuando el hombre que vivía allí regresó, los agentes del FBI irrumpieron cuando estaba vertiendo la orina por el inodoro y fue arrestado. En investigaciones posteriores, se encontraron en la casa mapas y horarios de trenes del área metropolitana de New York.

Johns desearía que más de sus bomberos hubieran podido especializarse en entrenamiento WMD, particularmente, los de la variedad de respuesta radiológica dado que la descontaminación de víctimas radiológicas, implica algunos procedimientos diferentes de los utilizados en incidentes químicos. Al completar el curso Nuclear/Radiológico WMD de Materiales Peligrosos que ofrecen los técnicos en el Sitio de pruebas de Nevada, los alumnos están bien preparados en el uso del equipamiento de detección y pueden diferenciar entre fuentes de radiación alfa, beta y gama. Johns está estableciendo entrenamiento de conocimiento para todo su departamento, pero desearía enviar a todo su personal a la Middlesex Fire Academy, donde la Policía Estatal de New Jersey se entrena para dar respuesta a materiales peligrosos y respuesta WMD.

"Me gustaría que hubiera una norma nacional de entrenamiento que todos pudiéramos utilizar," se lamenta.

Stephen Barlas es escritor freelance en Washington, D.C. ha cubierto cuestiones políticas por más de 20 años.

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