El mundo del futuro
      Olvido su clave?  

 

Artículo Seleccionado >>

El mundo del futuro

Por Scott Sutherland

Tom Moses y Jerry Wooldridge hablan sobre convertir el sueño de la Florida de Walt Disney en una realidad.

Tom Moses y Jerry Wooldridge han participado en darle forma a Disney World por más de 40 años. En su rol de Autoridad Competente (AC) del Reedy Creek Improvement District (RCID, por sus siglas en inglés), la entidad gubernamental independiente de aproximadamente 40 millas cuadradas en Central Florida cuyo propietario principal es la  Walt Disney World Company, han supervisado la seguridad contra incendios y la seguridad humana a lo largo de la serie de proyectos consecutivos de Disney, incluidos los cuatro parques temáticos de Disney World: Magic Kingdom, Epcot, Disney’s Hollywood Studios, y el Disney’s Animal Kingdom. Unos 46 millones de personas visitan los diferentes complejos de Disney World cada año. Moses, de 76 años, fue a trabajar a RCID como director de edificación y seguridad en 1969, y jugó un papel decisivo en el desarrollo de lo que se convertiría en el Código de Edificación de Epcot. Se retiró como vice presidente administrativo en 2002, y es actualmente alcalde de la Ciudad de Lake Buena Vista, Florida. Ha sido miembro del consejo de administración de la Fire Protection Research Foundation, y de la Junta Directiva de la NFPA. Moses contrató a Wooldridge, de 58 años de edad, en 1998; Wooldridge es en la actualidad  funcionario de edificación y gerente de las oficinas de edificación y seguridad del RCID. Antes de incorporarse al RCID, Wooldridge trabajó como funcionario de edificación del Condado de Summit, Colorado, donde su trabajo incluía la mitigación forestal. Moses y Wooldridge son miembros del comité para el NFPA 5000®, Código de Seguridad y Construcción de Edificios.Scott Sutherland, director ejecutivo del NFPA Journal, reunió recientemente a Moses y a Wooldridge para hablar sobre sus años en Reedy Creek y la evolución de Disney World. Lo que sigue, son extractos editados de esa conversación.



>> Tom Moses
La filosofía de Walt Disney era: si puedes soñarlo, puedes hacerlo. El enfoque que se le dio a todo el proyecto de Disney World tuvo como objetivo abrazar las disciplinas y desarrollo del mundo del espectáculo. Tenían algunas ideas grandiosas sobre cómo hacerlo, y pronto se dieron cuenta de que necesitarían una estructura gubernamental que pudiera acomodarlas, en parte porque el proyecto tendría lugar a unas 20 o 30 millas lejos de cualquier otra infraestructura, y en parte porque necesitarían un sistema de reglamentaciones que ofreciera los códigos y normas para mantener al público seguro mientras se daba lugar a los espectáculos que iban a incluirse en todo ese proyecto. De modo que una de las primeras cosas que la gente de Disney pidió al estado de Florida, fue la creación del Reedy Creek Improvement District, que fue aprobado por la legislatura en 1967.No es común contar con legislación que ofrezca el tipo de reglamentación otorgada a Reedy Creek—que alentaba el uso de avances tecnológicos, promovía los nuevos conceptos recreativos de avanzada, creaba condiciones favorables de desarrollo, y ofrecía un programa flexible de experimentación para la conservación y los recursos.>> La mitad de nuestra vida en esa primera etapa transcurrió entre el desarrollo de un código que nos permitiera hacer todas las cosas que la Walt Disney Company quería que hiciéramos. Hablamos con una cantidad de gente que pertenecía a la NFPA, y utilizamos su experiencia e idoneidad al máximo a medida que desarrollábamos nuestro código propio, lo que luego fue el Código Epcot—obviamente, la NFPA contaba con la mayor información existente. Sus códigos y normas fueron clave para la mayoría de los criterios de protección contra incendios que introdujimos en el sistema de reglamentaciones. La construcción comenzó en 1967, y no teníamos mucho tiempo para desarrollar códigos—el Magic Kingdom se inauguraba en octubre de 1971.El Castillo de Cenicienta, por ejemplo, implicaba todo tipo de problema. La gente había construido edificios de fibra de vidrio antes, pero este sería ocupado en su primer piso, lo que constituía una situación diferente. Estábamos procurando protegerlo contra incendios, a la vez de protegerlo contra el humo. No había muchas normas que dieran tratamiento a este tipo de problema, y debíamos resolverlo.
También estaba el Contemporary Resort Hotel, el cual fue el precursor de la construcción modular. Las habitaciones modulares se construían fuera del lugar, y nosotros trabajábamos con la gente de Disney en la protección de tales módulos contra incendio. Antes de instalar cualquier habitación en la propiedad, convocamos a Underwriters Laboratories y efectuamos una prueba de incendios a escala completa en una de las habitaciones para asegurarnos que habíamos alcanzado el nivel de protección contra incendios que buscábamos. >> La primera decisión que tomamos fue que todo lo construido dentro del complejo de Walt Disney World contaría con protección de rociadores. Hasta donde yo sabía, no existía otra jurisdicción en los Estados Unidos que requiriera que todo lo construido debía tener protección de rociadores. Tenía mucho sentido; aumentaba el costo inicial de la construcción, pero se ahorraba enormemente en relación al tipo de protección contra incendios y al cuerpo de bomberos que debíamos ofrecer, y Disney ahorró un montón de dinero en su seguro. >> En Epcot, la esfera geodésica que alberga al Spaceship Earth, presentaba algunos desafíos de seguridad. De unos 180 pies de altura, es básicamente un edificio gigante, redondo, sin ventanas que se abre esencialmente de abajo hacia arriba. Cientos de personas se encontrarían en su interior al mismo tiempo, y simplemente no había un sistema de salidas instalado en un edificio de esa naturaleza como los que existen en otros edificios cuadrados comunes. Hay un mecanismo de elevación que transporta a la gente hacia arriba, alrededor y a través del edificio, y había una situación de distancia de recorrido de salida de la que debíamos ocuparnos de manera única, como el encontrar una manera de proteger contra incendios un hueco vertical que la gente pudiera utilizar para bajar. Debíamos asegurarnos de que el sistema de control de humo fuera el adecuado para paliar la generación de humo. Debíamos tratar a la estructura como un edificio de altura; presurizamos las torres de escalera con el objeto de utilizarlas para la salida. 
No se ha vivido hasta que no se es un inspector procurando trepar hasta la parte superior de ese edificio e inspeccionar esos paneles de aluminio utilizados para su exterior. Yo lo hice en una oportunidad y decidí que mejor lo hicieran mis muchachos.  >> Descubrí lo capaz que era Jerry cuando estábamos abriendo el Rock ’n’ Roller Coaster en 1999. Con los años, hice de eso una práctica para poder participar personalmente de todos esos nuevos recorridos antes de entregarlos a la compañía y siempre diciendo “su uso es seguro”. La mañana de la prueba de la montaña rusa Rock ’n’ Roller Coaster, sin embargo, me di cuenta de que mi fuerte no era recorrer ninguna atracción cabeza abajo. De modo que le dije a Jerry, “junta a tus hombres y suban ustedes—la decisión está 100 por ciento en tus manos, hijo, porque yo no subiré”. Entonces él y un grupo de sus muchachos la probaron. Cuando volvieron dijeron, “subiremos otra vez”. Lo hicieron dos o tres veces. Y yo me di cuenta, saben qué, de que este muchacho Jerry, andaría bien. 

>> Jerry Wooldridge
Todos los días encontramos cosas no cubiertas por ningún código existente. La atracción Mission: SPACE, por ejemplo, simula el despegue de un transbordador espacial. De a cuatro personas, con cinturones de seguridad, encerradas en una cabina; hay 10 cabinas por cada plataforma de abordaje, y cuatro plataformas de abordaje, de modo que hay 160 personas a la vez. El piso desaparece de abajo de la cabina una vez que sube la tripulación. Todo el dispositivo es parte de un centrifugador que recrea una experiencia de fuerza de gravedad positiva mediante giros a alta velocidad, y no existe manera alguna de auto evacuarse. De modo que existen una gran cantidad de consideraciones de seguridad sobre cómo manejar la maquinaria, el edificio, el flujo de participantes, la salida, el egreso, y todos los sistemas de emergencia. La parte interesante de esto es que cada una de las cabinas cuenta con dos detectores de humo, y el recorrido se frena ante la activación de cualquiera de los dos detectores. Nuestro equipo de prevención de incendios tuvo que salir físicamente y probar cada uno de esos detectores para la secuencia de frenado. Tuvieron que probar contra el humo a cada uno de los detectores de las cabinas mientras que la atracción giraba para asegurar que se frenaría. La gente trabajaba hasta que estaba demasiado descompuesta como para continuar, y luego pasaba la siguiente persona. Se trabajaba literalmente hasta vomitar, y luego se permitía un rato de descanso.
Es muy raro que cualquiera de nuestros proyectos pueda de hecho ser diseñado dando total cumplimiento a las cláusulas prescriptivas de los códigos; casi todo lo que hacemos termina con algún tipo de material o método alternativo. Como la Torre del Terror, que simula un ascensor en caída libre. Se sube al carro del ascensor y de repente, se cae a más de 100 pies. Hablamos de un ciclo que involucra múltiples ascensores y caídas. Tomamos lo que la mayoría de la gente quiere evitar que suceda y hacemos que suceda, y debemos determinar cómo podemos hacerlo de la manera más segura posible. >> Uno de los primeros proyectos en los que participé fue Fantasmic!, un espectáculo en vivo y al aire libre. Pero también cuenta con muchos equipos de alta tecnología y materiales de utilería. Tiene elevadores que suben a los actores a 45 o 50 pies del piso. Hay una estructura de montaña hecha de estuco, yeso y acero que rodea una caverna que contiene un animatrónico que sale y es parte de un show bastante espectacular. Y hay efectos pirotécnicos y de llama—de hecho incendiamos el río que se encuentra frente a la audiencia.

Un desafío del código en esta atracción fue el de determinar cuándo un efecto de llama emanaba demasiado calor como para producirse cerca de la audiencia. En este caso, hay un río por el que circulan varios tipos de botes, pero en un punto el río entero se prende fuego frente a la audiencia, que se encuentra a sólo 5 pies de distancia. Entonces ¿cómo determinamos el nivel seguro de calor al que podemos exponer a los invitados? Esa información nos llega de la norma NFPA 160, Efectos de llama ante una audiencia. Utilizando dicha norma, somos capaces de determinar cuál es el índice de aumento máximo en la exposición al gas, y podemos usar eso para regular la altura de las llamas, y cuál es la exposición al calor de nuestros invitados.>> En sus primeras etapas, las atracciones eran mayormente mecánicas; ahora existen muchísimas cosas controladas por computadora, y es necesario asegurarse que la mecánica y los elementos computarizados se encuentren trabajando en forma alineada en situaciones de emergencia. Pasamos enormes cantidades de tiempo trabajando en la eliminación de los egresos y en nuestras cláusulas de salida, nuestra señalización de salida, los sistemas de control de humo y cualquier tipo de presurización que debamos tener en un determinado edificio o estructura dada. Si hay cualquier tipo de señal de emergencia o activación de la alarma de incendio, debemos asegurarnos que todos  los sonidos potencialmente confusos y la iluminación relacionada con una atracción se detengan, que cualquier tipo de material mecánico de utilería que pudiera implicar un riesgo para los invitados se detenga, y debemos asegurarnos que cualquier luz que se haya atenuado sea restaurada a su máximo potencial, de modo de cumplir con los requisitos para iluminación de egresos.Nosotros salimos y probamos cada uno de los edificios en la propiedad de Reedy Creek por lo menos una vez al año, bajo condiciones de emergencia reales, para asegurar que todos nuestros sistemas de seguridad funcionan según su diseño y aprobación. La otra noche, por ejemplo, venía un equipo a las 10 p.m., y pasaron por cada instalación, cada recorrido, cada atracción del Disney’s Animal Kingdom para asegurar que todos esos sistemas de seguridad funcionan bajo las máximas condiciones de emergencia. >> El hecho de que sólo el Magic Kingdom reciba a más de 15 millones de visitantes al año es un factor que causaría preocupación en cualquiera. Si las posibilidades de que algo malo suceda son una en un millón durante el transcurso del año, esto significaría 15 acontecimientos malos cada año en el  Magic Kingdom. Pero no sucede. No obstante, da un poco de miedo pensar en el tremendo volumen de lo que hacemos y el impacto que podemos tener en la gente. No podemos darnos el lujo de cometer errores. Debemos asegurarnos que todo lo que hacemos cumpla con el código y brinde un entorno seguro. Lamentablemente, Disney es una compañía tan visible que las veces en que algo sí sucede, pareciera tener muchísima publicidad negativa. Pero puedo asegurarles que Disney World es uno de los lugares con mayor seguridad para visitar en el mundo. >> Cuando el Sr. Moses estaba elaborando el primer código Epcot, hablaba con gente de todo el país para obtener ideas. Trabajaba con gente de grandes conocimientos y que se encontraba a la vanguardia del desarrollo de códigos. La impronta de pensamiento progresista que le aplicó a ese código fue increíble, y aún hoy utilizamos ese código. Puedo decir con seguridad que tenemos uno de los registros de pérdidas por incendio más bajos en comparación con otras jurisdicciones de igual tamaño en el mundo, y eso se debe a las cláusulas que formaron el Código Epcot. Cada válvula de rociador, cada detector de humo, cada dispositivo de notificación se monitorea. Tenemos detección temprana, notificación temprana, y dado que todo cuenta con protección de rociadores, también tenemos supresión temprana. Rara vez tenemos un incendio estructural de importancia.El Código realmente se ajusta a la intención de Reedy Creek. ¿A cuántas jurisdicciones, por ejemplo, se les dice que necesitan fomentar el avance tecnológico? La mayoría de las jurisdicciones simplemente dicen que no, que no puede hacerse, dado que el código no lo permite. En el caso de Reedy Creek, la orden era encontrar la forma de hacer las cosas, experimentar e innovar. Eso es lo que Epcot significa—la sigla corresponde a Experimental Prototype Community of Tomorrow; en español: Comunidad del Prototipo Experimental del Mañana. La expectativa es que nuestra postura hacia todo lo que hagamos sea la de Epcot. Debemos pensar en cómo hacer que las cosas funcionen, no en cómo o porqué las cosas no pueden funcionar. Esto nos posibilita una manera de pensar diferente sobre las reglamentaciones de los códigos desde el primer momento en que llegamos a trabajar a Reedy Creek. Y este espíritu nos fue infundido a todos nosotros por el Sr. Moses.

Compartir:

Nosotros

Quiénes Somos

La National Fire Protection Association (NFPA) es la fuente de códigos y normas que gobiernan la industria de protección contra incendios y seguridad humana.

Suscripción al NFPA JLA
NFPA JLA E-Newsletter

Hemos actualizado nuestra política de privacidad, que incluye como son recolectados, usados y compartidos sus datos personales. Al usar este sitio, usted acepta esta política y el uso de cookies