Inspección, ensayo y mantenimiento
      Olvido su clave?  

 

Sistemas Hidráulicos, Supresión & Extinción

Inspección, ensayo y mantenimiento

Por Alisa Wolf

NFPA 25 ayuda a que los propietarios y administradores de edificios ahorren tiempo y dinero, indicándoles cómo realizar ellos mismos las tareas periódicas de mantenimiento.

El cumplimiento de NFPA 25, Inspección, Comprobación y Mantenimiento de Sistemas Hidráulicos de Protección contra Incendio, es una tarea que puede parecer desalentadora, aunque en realidad no debe ser así. De hecho, los propietarios y administradores de edificios pueden efectuar ellos mismos muchas de las actividades de mantenimiento de rutina aunque nunca hayan tocado un manómetro o examinado una válvula de control.

Gracias a NFPA 25, mantener el sistema de rociadores automáticos en orden resulta sencillo, ya que ésta indica la frecuencia con que deben realizarse cada una de las actividades de inspección, ensayo y mantenimiento (IE&M): diaria, semanal, mensual, a trimestral o anualmente, cada 5, 10 ó 20 años. Todo se encuentra especificado en la Tabla 2-1, "Resumen del Inspección, Ensayo y Mantenimiento de los Sistemas de Rociadores Automáticos", de la edición 1998, y en la Tabla 9-1, "Resumen de Inspección, Ensayo y Mantenimiento de Válvulas, Componentes de Válvulas y Accesorios".

Según David Hague, ingeniero senior en protección contra incendios de la NFPA, la mayoría de los propietarios pueden efectuar por sí mismos las tareas semanales y mensuales. Y, si se programan las visitas de los contratistas de modo que se cumplan los requisitos trimestrales al mismo tiempo que se efectúan las inspecciones y ensayos anuales u otros menos frecuentes, los propietarios pueden lograr un costo mínimo de mano de obra.

¿Es importante cumplir con estos requisitos? Según Hague, resulta muy importante por dos motivos: responsabilidad legal y costos. Primero, según se establece claramente en NFPA 25, la responsabilidad por el funcionamiento del sistema de rociadores automáticos recae sobre el propietario del edificio. Una disposición del Capítulo Uno permite al propietario transferir esta responsabilidad a la compañía que administra el edificio, pero cualquier falla atribuible a IE&M recae sobre la persona u organización a cargo del mismo. En segundo lugar, efectuar IE&M periódicos tiene un significado económico, ya que las partes con escaso mantenimiento requiere reparaciones más costosas o aun reemplazos futuros. Si se tiene en cuenta, además del riesgo que esto representa para las vidas humanas, las pérdidas materiales y los costos en los que el propietario podría incurrir como consecuencia de posibles litigios si el sistema falla durante un incendio, no puede menospreciarse la importancia de efectuar la IE&M de los sistemas de rociadores.

Entonces, saque su agenda y siga estos simples pasos.

Autorización para un sistema de rociadores
Los propietarios que compran e instalan un sistema de rociadores, heredan la responsabilidad de la IE&M luego de que el contratista ha instalado el sistema de acuerdo con los requisitos que se encuentran en el Capítulo 10 de la norma NFPA 13, Instalación de Sistemas de Rociadores Automáticos. Una vez instalado el sistema, depende del contratista programar un ensayo de aceptación frente a la autoridad competente (AC) y al propietario del edificio. Si el ensayo es un éxito, el instalador firma el correspondiente certificado de materiales y ensayo del contratista, que puede hallarse en las Figuras 10-1[a] y 10-1 [b] de la norma NFPA 13. Como un certificado de nacimiento, el certificado de materiales y ensayo permanece con el sistema durante toda su vida. Es uno de los documentos que debería tener el propietario del edificio que hereda el sistema, ya que las fechas de los ensayos requeridos por NFPA 25 se basan en la fecha en que se firmó este formulario.

Conjuntamente con el certificado de ensayo, el contratista instalador debería también entregar los planos y cálculos del sistema instalado, un manual de operación y mantenimiento, y una copia de NFPA 25. Si por cualquier motivo faltara NFPA 25, verifique con la AC, la edición requerida de la norma, ya que este punto varía de un estado a otro. De no haber sido adoptada una edición particular, la NFPA recomienda utilizar la última edición, que actualmente es la versión 1998. La siguiente versión ha sido programada para el año 2002.

Los propietarios de edificios que heredan un sistema de rociadores instalado por un propietario anterior, deberían heredar también estos documentos. Según Hague, mientras no existan riesgos para la seguridad humana, NFPA 25 no exige una actualización de los sistemas existentes.

"NFPA 25 fue concebida para evaluar el desgaste y las fallas debidas al tiempo y al uso, pero no es una herramienta de acatamiento", dice. "No fue diseñada para ocuparse de temas referentes a la fabricación ni a la instalación". 

Desarrollo de la IE&M
Para un sistema de rociadores básico, el propietario o gerente del edificio debe leer el Capítulo 2 de NFPA 25, que contiene los requisitos mínimos de las rutinas de IE&M. La Tabla 2-1 ofrece un resumen sobre qué y cuándo debe hacerse. No hace falta ser un ingeniero para comprender cuáles son los requisitos, ya que es una tabla de lectura sencilla y el sistema contiene una lista de alrededor de 20 componentes, a los que debe efectuarse mantenimiento. Según Hague, la mayoría de los propietarios y gerentes pueden inspeccionar sus propios manómetros, tarea que debe efectuarse mensualmente.

"Puede comprobarse que los manómetros se encuentran en buenas condiciones y que se mantiene la presión normal de agua por simple observación", afirma Hague.

Para saber qué es lo que debe indicar el manómetro, basta con consultar las instrucciones de funcionamiento y mantenimiento del sistema, que deberían haber sido entregadas por el contratista. Los manuales de operación y mantenimiento deberían incluir el certificado original de materiales y ensayo del contratista, el cual indica las lecturas de presión iniciales. Si faltan estas instrucciones, debe solicitarse una copia de esta información al contratista o al fabricante.

Algunos de los requisitos para la inspección de válvulas de control también pueden realizarse sin la ayuda de un contratista. Las inspecciones semanales se limitan a comprobar si las válvulas se encuentran en la posición normal, abierta o cerrada; si se encuentran adecuadamente selladas, trabadas o supervisadas; si son accesibles; si no tienen fugas externas y poseen una identificación adecuada.

"Si existe una cerradura y cadena, debe estar seguro que éstas se encuentren en el lugar indicado", dice Hague. "Con un interruptor tamper, si la posición de la válvula ha sido modificada, obtendrá una señal de problema en el panel de alarma de incendio".Aunque fáciles de realizar, los propietarios no deben restar importancia a estas sencillas inspecciones. Son importantes, dice Hague, porque cuando un sistema falla durante un incendio, hay una elevada probabilidad de que la causa sean las válvulas de control. 

"Los sistemas de rociadores son muy eficientes pero, cuando fallan, la causa más común es que la válvula de alimentación se encuentra cerrada", dice. "En la tercera parte de los casos estudiados por la NFPA, la falla estaba relacionada con la válvula de cierre. Es por este motivo, que las válvulas de cierre son tan importantes y su inspección crítica".

La importancia de las válvulas es tal, que un capítulo entero de NFPA 25, el Capítulo 9, está dedicado a las mismas. La Tabla 9-1, "Resumen de la Inspección, Ensayo y Mantenimiento de Válvulas, Componentes de Válvulas y Accesorios", indica los requisitos de IE&M. Una de las actividades de la tabla que los propietarios o gerentes pueden realizar por sí mismos es la inspección de las válvulas de acción previa y diluvio. Como se explica en el Párrafo 9-4.3.1, se requiere un ensayo diario en caso de clima frío, para comprobar que el cerramiento de la válvula se encuentre al menos a 4ºC.

Esto también funciona para las válvulas secas, según consta en el Párrafo 9-4.4.1.1. Los propietarios y administradores deberían traer contratistas calificados para la realización de los controles trimestrales, anuales, o cada 3 ó 5 años, más complejos, como la inspección anual del interior de las válvulas. Este control, dice Hague, "implica cerrar el sistema, drenar el agua, y sacar la placa frontal de las válvulas para mirar en su interior. Por ello es fundamental contar con un contratista que posea suficiente experiencia en la realización de este tipo de trabajo".

Como regla general, independientemente de si la actividad se encuentra incluida en la Tabla 2-1 o en la Tabla 9-1, debe recurrirse a un contratista para la realización de las inspecciones, ensayos y mantenimientos trimestrales, anuales y de largo plazo.

"Así es como se divide este tipo de trabajo", explica Hague, "y con muy poca planificación, el propietario o administrador del edificio puede recorrer un largo camino."

Según la Tabla 2-1, por ejemplo, los dispositivos de alarma deben inspeccionarse cada trimestre, y se requiere un ensayo del drenaje principal cada año, o cada vez que se cierra la válvula de alimentación de agua. La NFPA ha publicado una errata, corrigiendo un error de la Tabla 2-1 de la edición 1998, que establece incorrectamente que debe realizarse el ensayo del drenaje principal cada trimestre. La próxima edición de la norma indicará esta corrección en la tabla. Sin embargo, la Tabla 9-1 indica correctamente que el ensayo del drenaje principal debe realizarse anualmente. Si se programa el ensayo de alarma trimestralmente de modo que coincida con el ensayo del drenaje principal y el ensayo anual de abertura y flujo de agua de la válvula y dejar fluir el agua, el propietario o gerente del edifico puede lograr que el contratista realice todas estas tareas en una única visita.

"La gente debe darse cuenta", dice Hague, "que no debe llamar al contratista cada vez que se requiere un ensayo. El contratista puede realizar todos los ensayos con sólo cuatro visitas al año".

Seleccionar el contratista adecuado
Un buen contratista hará el trabajo completo y no solicitará al propietario o gerente la compra de servicios innecesarios.

"Los contratistas deben ser cuidadosos", dice, "porque si pasan algo por alto y el sistema se congela o si existe un daño por acción del agua, pueden llegar a ser demandados".

La mejor forma de defenderse y no incurrir en costos innecesarios es el conocimiento de los requisitos básicos de NFPA 25. También es conveniente solicitar varias cotizaciones a diferentes contratistas. Para hallar contratistas calificados, especializados en rociadores, Hague recomienda que el propietario o gerente determine primero si el estado requiere una licencia. Para ello, recomienda consultar a la oficina del jefe de bomberos del estado. La Guía de Compradores 2001 del NFPA Journal ofrece una lista de contratistas especializados en rociadores. También pueden obtenerse las listas de contratistas con licencia de la National Fire Sprinkler Association y de la American Fire Sprinkler Association.

Mantener registros
Para el éxito del programa de IE&M, es importante mantener registros. La Sección 1-8 de NFPA 25 requiere varios registros, incluyendo, aunque no exclusivamente, las inspecciones de válvulas; ensayos de flujo, drenaje y bombas; ensayos de recorrido de válvulas de tubería seca, diluvio y acción previa. Las muestras de los formularios que aparecen en el Apéndice B de NFPA 25, pueden obtenerse en las asociaciones dedicadas a los rociadores automáticos.

También pueden obtenerse formularios de IE&M en el Capítulo 2 del Manual de Inspección, Ensayo y Mantenimiento de Wayne G. Carson y Richard L. Klinker, que la NFPA vende como un libro con espiral, que incluye copias en papel y formularios electrónicos de IE&M. Estos formularios organizan las actividades por semana, mes, trimestre, etc. Son particularmente útiles para instalaciones industriales de gran tamaño, con personal que desarrolla todas las tareas de mantenimiento.

Ya sea que usted use el manual o prefiera los formularios e instrucciones de NFPA 25, el secreto del éxito, dice Hague, es estar organizado y tener un objetivo claro. Saber qué puede hacer usted mismo y recurrir a un contratista para que revise otros aspectos durante cada visita trimestral.

"Uno de los mayores errores de los propietarios y administradores de edificios es creer que resulta demasiado costoso cumplir con NFPA 25, porque son muchas las actividades requeridas", dice Hague. "En la actualidad, resulta mucho más costoso no cumplir con la norma". Además de tener una copia de NFPA 25, existe otra herramienta que es imprescindible: contar con una buena agenda.

Los ensayos de rociadores secos muestran la necesidad de un ensayo frecuente
Si usted es propietario o administrador de un edificio que cuenta con rociadores secos equipados con anillos en O (O-rings), existe la posibilidad de que haya ensayado o reemplazado estas partes durante el año pasado. Si no fuera así, Underwriters Laboratories (UL) le recomienda que se ponga en contacto inmediatamente con la empresa que realiza el mantenimiento de sus rociadores para efectuar el ensayo de los mismos.

Diseñados para ambientes fríos en los que las tuberías húmedas de agua pueden congelarse, los rociadores secos habitualmente se encuentran en altillos, garajes, estructuras para almacenamiento en frío, depósitos, estacionamientos y partes de edificios sin calefacción. Al estar expuestos a un ambiente riguroso, es fundamental efectuar ensayos frecuentes o intervalos de reemplazo frecuentes. Ensayos recientes han demostrado que muchos rociadores secos requieren para su funcionamiento una presión mayor que la disponible en algunos edificios.

¿Tiene un rociador seco equipado con anillos en O (O-rings)? Si su sistema cuenta con rociadores secos, probablemente la respuesta sea "Sí", ya que se usan en la mayoría de los rociadores secos fabricados en los últimos 30 años. Los propietarios y gerentes de edificios pueden verificar si el rociador cuenta con sellos de agua con anillos en O (O-rings) consultando al fabricante del rociador o a UL.

Los anillos en O (O-rings), en combinación con otros factores, contribuyen a la existencia de un gran número de fallas en los ensayos de laboratorio efectuados por UL. Según Kerry Bell, ingeniero gerente asociado de UL, son muchos los factores internos y externos que contribuyen a la falla de un rociador seco durante un incendio, incluyendo su instalación inadecuada, mantenimiento inapropiado, contaminantes en el abastecimiento de agua, actividad microbiológica, corrosión, exposición a condiciones ambientales imprevistas, y reacciones metalúrgicas. Estos factores, dice Bell, "pueden funcionar independiente o colectivamente en una determinada instalación, provocando que el sello de agua falle al nivel de presión requerido".

En enero de 1999, UL publicó los resultados de los ensayos de laboratorio practicados, que indicaban que la operación de los rociadores de tubería seca podía verse impedida por una presión de agua insuficiente. Los ensayos fueron realizados después de que UL recibiera informes de incidentes en los cuales los rociadores secos no habían funcionado durante el incendio.

Los resultados llevaron a una revisión de NFPA 25, efectiva a partir del 9 de agosto de 1999, que reducía los intervalos de ensayos y el reemplazo de estos rociadores, de 50 años a 10. En marzo de 2000, los resultados de los ensayos efectuados en más de 300 muestras fabricadas por distintas empresas, tomadas de 40 instalaciones diferentes, mostraron resultados alarmantes. Alrededor del 49 por ciento de las muestras requería presiones mayores que los 7 psi exigidos por la norma NFPA 13 para descargar agua, y el 20 por ciento requería una presión mayor que 40 psi, una presión que en algunos sitios no se encuentra disponible. Esto llevó a la recomendación de UL, para que todos los rociadores secos fuesen ensayados o reemplazados inmediatamente.

Hasta la fecha, UL ha desarrollado ensayos operativos en más de 600 rociadores secos, tomados de 80 instalaciones. Estos ensayos, que refuerzan los resultados anteriores, indican que el 50 por ciento de las muestras requerían presiones mayores que 7 psi para descargar agua del rociador, y el 23 por ciento requería presiones mayores que 40 psi.

Según UL, los rociadores secos son raros en las instalaciones, constituyendo menos del 3 por ciento del total de rociadores automáticos de incendio instalados.

Compartir:

Nosotros

Quiénes Somos

La National Fire Protection Association (NFPA) es la fuente de códigos y normas que gobiernan la industria de protección contra incendios y seguridad humana.

Suscripción al NFPA JLA
NFPA JLA E-Newsletter

Hemos actualizado nuestra política de privacidad, que incluye como son recolectados, usados y compartidos sus datos personales. Al usar este sitio, usted acepta esta política y el uso de cookies