"Visión + Paciencia"
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NFPA, Desarrollo & Adopción de Normativa

"Visión + Paciencia"

Por Alan R. Earls


vision patience 498x249La capacitación de la NFPA para Inspector de Incendios Certificado ayuda a Dow Corning a ganar un alto puntaje en seguridad otorgado por su aseguradora.

¿Qué tan bueno es suficientemente bueno? Esa era una de las preguntas que Mike Snyder enfrentó en 1990 cuando llegó por primera vez a la Dow Corning Corporation en Midland, Michigan, la instalación principal de la compañía y su mayor planta de fabricación. Dow Corning es una empresa conjunta con igual participación de Dow Chemical y Corning.



En esa época, el programa seguridad y prevención de pérdidas de Dow Corning era bueno, pero para Snyder, podía mejorarse. Un elemento que lo inquietaba era su personal. "Era obvio para mí que teníamos los recursos, pero no los estábamos ni aprovechando ni optimizando" cuenta Snyder, en la actualidad, director global de la compañía de seguridad corporativa, higiene industrial y prevención de pérdidas. También es miembro de la NFPA y miembro del Consejo de Normas.

Snyder deseaba redefinir la misión de su personal, y deseaba perfeccionar sus habilidades y traer nuevo profesionalismo a la manera de realizar las tareas. Los "Oficiales de Seguridad" se convirtieron en "Oficiales de Prevención de Pérdidas" (LPO, por sus siglas en inglés), y Snyder inició una nueva capacitación diseñada para expandir sus responsabilidades, incluida la seguridad física del sitio y el manejo de riesgos que involucran incendios, seguridad en materiales peligrosos y medicina de emergencia.

Un elemento clave en esta transición, especialmente en los últimos años, fue el programa para Inspector de Incendio Certificado, desarrollado por la NFPA (CFI, por sus siglas en inglés), en el que los LPO de Snyder comenzaron a capacitarse a principios del nuevo siglo. A la fecha, más de 20 LPO —en su mayoría del equipo de Snyder— han obtenido la designación de CFI en la planta de Midland y en instalaciones vecinas, lo que resultó particularmente útil al acercarle al personal conocimientos relativos al NFPA 1, Código de Incendios; NFPA 13,Instalación de sistemas de rociadores; NFPA 25, Inspección, prueba y mantenimiento de sistemas hidráulicos de protección de incendios; NFPA 72®, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización; y NFPA 101®, Código de Seguridad Humana.

Tres miembros adicionales, incluido el mismo Snyder, han obtenido la designación de Certificado de Especialista en Protección contra Incendios (CEPI), la cual generalmente se ha reservado para profesionales técnicos senior en prevención de pérdidas o ingenieros con gran experiencia de campo, cuenta Snyder. "En estos momentos, todos nuestros CEPI, incluyéndome, son o bien ingenieros o personal técnico senior en el Departamento de Seguridad y Prevención de Pérdidas", nos cuenta. "Encontramos un valor similar al que encontramos en el programa para CFI en la acreditación de terceros mediante la certificación para CEPI de nuestro personal técnico senior".

La atención extra a la seguridad, incluida la protección fija contra incendios, está dando sus frutos, comenzando por el alto puntaje de la aseguradora de Dow, FM Global. Paul W. Higgins, ingeniero de cuentas senior/vice presidente adjunto del Departamento de Operaciones Químicas de FM Global, explica que su empresa utiliza un método de evaluación que divide los riesgos en unas cuantas categorías, incluidos los riesgos de las instalaciones, riesgos de equipos, riesgos naturales, cuestiones generales de la ocupación, y una categoría designada "elemento humano". Según Higgins, Dow Corning ha implementado mejoras de riesgo en las cinco categorías durante los últimos cinco años, prestando particular atención a los programas de elemento humano, que se enfocan en el proceso, procedimientos, y en las capacidades que los empleados ya traen consigo con el fin de sostener las cuestiones relacionadas con la seguridad y la prevención de pérdidas.

"Los puntajes de Dow han ido mejorando a un promedio del 10 por ciento al año", dice Higgins. "Estas mejoras han sido especialmente desafiantes, ya que Dow Corning es parte de la industria química, a la cual se le reconoce por lo general, estar significativamente expuesta a una mayor cantidad de riesgos que el resto de las industrias. La gerencia en Dow Corning entiende que los programas sobre el elemento humano son centrales para asegurar la sostenibilidad y efectividad de todas las otras medidas de control de riesgos, incluidos sistemas de protección física como los rociadores automáticos".

El desafío de la diversidad estructural
Snyder dice que existen varias razones para hacer el cambio. Dow Corning ha adoptado una serie de mejoras relativas a la seguridad y prevención de pérdidas bajo el marco del Programa de Cuidado Responsable, una iniciativa voluntaria global lanzada por compañías de la industria química mediante el cual, a través de sus asociaciones nacionales, trabajan en forma conjunta con el fin de mejorar la salud, seguridad y desempeño medioambiental. "Comenzó a cobrar sentido el invertir para ampliar las habilidades de nuestro personal de prevención de pérdidas con el fin de dar sostén a nuestras mejoras en la base de nuestra organización", dice Snyder.

Además, el clima regulatorio a principios de la década del 90 incluía la norma HAZWOPER de OSHA (Norma 1910.120 Operaciones con deshechos peligrosos y respuesta a la emergencia), lo que brindó requisitos profesionales más específicos de desarrollo para el equipo de Snyder. Finalmente, cuenta, el programa de LPO abrió al personal muchas más puertas en cuanto a la motivación y al crecimiento profesional, y las nuevas incorporaciones de personal, exigieron alcanzar estándares superiores a los del pasado. La filosofía de operaciones se transformó en un "estar a la altura de los cambios, o estar fuera de la empresa", dice Snyder, y este proceso no fue gratuito. "La mayor parte del equipo estaba dispuesto a capacitarse y a asumir mayores responsabilidades, pero algunos simplemente no pudieron hacer el cambio", agrega.

El nuevo equipo de Snyder de LPOs capacitados emprendió el monitoreo de los sistemas de protección física tales como rociadores y alarmas, tarea que incluía la prueba y el mantenimiento de las muchas redes y sistemas de protección contra incendios de las instalaciones. También comenzaron a colaborar con la preparación de cualquier tipo de trabajo en caliente, cuenta Snyder, y como resultado, los incendios ocasionados por trabajos en caliente, un flagelo habitual en la industria química, son extremadamente raros en Dow Corning, dice. "Incluso hasta tenemos un antiguo LPO que participa del comité técnico de la NFPA 51B, Prevención de incendios durante procesos de soldadura, corte y otros trabajos en caliente," Snyder continúa.

El trabajo sobre los sistemas para la protección física es el que ha generado un desafío mayor, y sin embargo, es asimismo el que da mayor satisfacción. La planta de Midland es un gran laberinto complejo de equipos y funciones enfocadas en todos los aspectos de la silicona y la química de la silicona. Las instalaciones ocupan más de 500 acres (202 hectáreas) y emplea aproximadamente a 1.200 personas que producen unos 7.000 productos diferentes y servicios para los mercados globales. Alrededor de un 10 por ciento de los edificios de Midland datan de la década del 40, dice Snyder, e incluyen en su mayoría oficinas, talleres y áreas de almacenamiento. Un número sustancial de edificios se construyeron entre 1950 y 1970. A su vez, cuenta, ha habido una inversión significativa recientemente en nuevas estructuras y equipos de fabricación.

Para Snyder y su equipo de prevención de pérdidas, esta diversidad en la infraestructura de la planta presenta desafíos especiales, incluida la necesidad de mantener el conocimiento técnico de las características operativas del equipamiento, tomando en cuenta los sistemas de protección contra incendios, que son más antiguos que muchos de sus empleados. "Como parte de nuestro continuo proceso de revisión de riesgos en el proceso de fabricación, identificamos situaciones donde los diseños de protección contra incendios originales podrían necesitar una mejora para lograr los resultados de una investigación sobre protección contra incendios más moderna o del contenido de códigos y normas actualizados," continúa Snyder. A medida que envejecen los sistemas, los códigos y normas requieren protocolos de prueba adicionales y más frecuentes. Cuando un sistema de rociadores llega a los 50 años de edad, por ejemplo, la norma NFPA 25, Sistemas hidráulicos de protección contra incendios, establece que los rociadores sean reemplazados o que se utilice un régimen de prueba y muestreo específico para asegurar que los rociadores aún continúan operativos, dice Snyder.

Snyder y su equipo parecen tener maestría en estos desafíos especiales. Según Higgins, el puntaje global de Dow Corning en la categoría química general es notablemente superior que el promedio general de los clientes de FM Global en esta categoría. En el grupo de alto riesgo, el puntaje de Dow Corning es también notablemente superior que el puntaje promedio de los otros clientes de la empresa en este grupo. A pesar de que las instalaciones en Midland son las más grandes y antiguas de Dow Corning, ostentan un puntaje general en el cuartil superior entre clientes de FM Global evaluados de manera similar, lo que para Snyder ha sido un objetivo a largo plazo para la empresa.

Dow Corning también cuenta con el reconocimiento de otros. El año pasado, EHS Today, una revista especializada en el manejo de riesgos de lugares de trabajo y del medio ambiente, agregó a Dow Corning a su lista de las empresas más seguras de Estados Unidos. La empresa también participa en el Programa de Cuidado Responsable del Consejo Americano de Productos Químicos, y ha logrado una certificación ambiental global ISO14001.

Participando a los LPO
Una de las personas que colaboró para que todo esto sucediera es Doug Behmlander, un LPO de Dow y un graduado del Programa de CFI de la NFPA. Behmlander, de 53 años, un veterano de 20 años en la compañía, ha desempeñado funciones como LPO en la planta de Midland y en otras. Al principio, cuenta, llevar todo el trabajo extra que implicaba la certificación no era algo que lo motivara demasiado. "Yo me encontraba en la planta de Auburn (Michigan) cuando comenzó el programa de inspección de incendios, y para ser honesto, creí que sería una tortura", admite. Pero el programa de entrenamiento "me abrió los ojos", cuenta. Ahora está muy motivado, al punto tal de haberse convertido en un fanático del Código. "Suena aburrido, pero en días tranquilos a menudo me siento y leo un poco los códigos", cuenta. "Y luego, días después, o tal vez semanas, encuentro algo en un sistema que no concuerda con lo que establece el código". Behmlander dice que entonces él ingresa una solicitud de servicios al sistema para hacer los cambios o reparaciones necesarias.

Otro LPO, Rick DeCaire, ya contaba con experiencia como bombero cuando se incorporó al programa de certificación. DeCaire cuenta que la certificación fortaleció sus habilidades, tanto en el trabajo como en su función de bombero voluntario en la comunidad. También le abrió puertas a nivel profesional. Hoy en día, trabaja como especialista medioambiental en Dow Corning, trabajo en el cual combina su capacitación como LPO con el conocimiento adquirido como inspector de incendios. La capacitación también lo alentó para el lanzamiento de la Central Michigan Fire Inspectors, una asociación profesional que ofrece oportunidades de educación continua para los profesionales de incendios. "Lo que aprendí como CFI ayudó a desarrollarme como bombero voluntario en Auburn, donde asumí la función de revisor de planos para las construcciones propuestas", cuenta.

Snyder ha encontrado que lograr que sus LPOs estén involucrados y motivados aporta diferentes beneficios. John McLaughlin, un LPO senior de Midland que se ha incorporado a la empresa y que ha trabajado en este lugar desde 1988, usó su certificación CFI de NFPA para iniciar importantes cambios en las prácticas de inspección. "Cuando comencé aquí, todos pensábamos que nuestros procedimientos de inspección eran bastante buenos", recuerda. "Por ejemplo, cada semana hacíamos visitas de inspección — las llamábamos nuestra ruta OS&Y, por ‘outside screw and yoke’ (válvula de vástago ascendente)". Las inspecciones incluían el control de la presión de agua y de aire y el asegurarnos que no hubiera evidencia de adulteración. "Por un largo tiempo, nadie desafió el valor de los datos o realmente se detuvo a pensar sobre nuestras prioridades relacionadas a tales válvulas", admite.

Pero la exposición a los programas de capacitación de la NFPA ofrece una nueva perspectiva. Armado con una definición más amplia sobre qué inspeccionar, un equipo de cuatro miembros organizado por McLaughlin, tres de los cuales recibieron la capacitación para CFI, continuaron con lo que él denomina la misión "búsqueda y destrucción" con el objeto de encontrar todo lo que pudiera interrumpir el flujo de agua dentro o a través del sistema de rociadores. "Si encontrábamos una válvula, identificábamos porqué se encontraba allí, y si no encontrábamos una buena razón para dejarla allí, la removíamos", dice. El equipo descubrió válvulas cuya presencia desconocía, las categorizó, y recurrió a los códigos en busca de la información sobre la frecuencia de inspección requerida. Toda la información fue lograda utilizando un software computarizado para asegurar que en el futuro, se procediera a una correcta prueba y a un adecuado mantenimiento en forma regular.

En la actualidad, a cada válvula se le adjudica un código de barras, y se efectúan las inspecciones utilizando un conjunto de preguntas basadas en los requisitos de la NFPA 25. Cuando se trata de sistemas de alarma, también se hace referencia a los lineamientos establecidos en NFPA 72, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización.

La mejora en las pruebas ha colaborado con la identificación de un número de válvulas, que afectan a 30 de los 70 sistemas de rociadores por diluvio que se encuentran en las instalaciones y que tienen 20 años o más, y que comenzaron a fallar y no pudieron ser reparados debido a la falta de repuestos. "Pudimos conseguir apoyo de la gerencia para el financiamiento del reemplazo de esas viejas unidades", agrega McLaughlin.

Por estos días, Snyder ha puesto sus ojos en un nuevo objetivo: alcanzar el reconocimiento de "riesgo altamente protegido" (HPR, por sus siglas en inglés). Snyder explica que la designación HPR es otorgada por las compañías aseguradoras que indica que una operación cuenta con una probabilidad de pérdidas mucho menor a la normal mediante el correcto manejo de riesgos, construcción superior, equipos y procedimientos especiales de protección contra incendios, y una administración comprometida con la prevención de pérdidas. "Creemos que la designación HPR será alcanzable al término de este año", continúa Snyder.

La conclusión para Snyder, es que sin accidentes, el negocio es más exitoso. Él nos habla del crecimiento sostenido de Dow, incluida la expansión de sus instalaciones en Hemlock, Michigan, por un monto de $1.5 mil millones, y otra expansión de $1 mil millones en Clarksville, Tennessee". Nosotros no tenemos necesariamente la formula del éxito — el éxito de nuestro negocio se basa en parte en cimientos de seguridad y control de pérdidas", dice Snyder. "Lo que he tratado de aportarle a nuestros programas es visión y paciencia".

Alan Earls escribe sobre temas técnicos y de seguridad y su base es Franklin, Massachusetts.


¿Cómo y qué tan frecuente?
Dow Corning se incorpora a la iniciativa para bombas de incendio de la Fundación de Investigaciones para la Protección contra Incendios.

Las bombas de incendio son un componente crítico de los sistemas empotrados de protección contra incendios, y para asegurar su confiabilidad, deben ser periódicamente controlados. Pero la frecuencia y la manera de controlar las bombas, continúa siendo tema de discusión. El debate continua más de un siglo después de que la NFPA emitiera la primera edición de la norma NFPA 20, Instalación de bombas estacionarias para la protección contra incendios, debido en parte al hecho de que los datos de campo nunca han sido recolectados de una manera comprehensiva que pudiera sostener el análisis estadístico y de esa manera aclarar el valor de un método, frecuencia, y observación de la prueba particular.

Ahora, un nuevo proyecto de la Fire Protection Research Foundation [FPRF, por sus siglas en inglés (Fundación de Investigaciones para la Protección contra Incendios)], con el apoyo en parte de Dow Corning, apunta a recoger los datos del desempeño de las bombas de incendio, datos estadísticamente válidos y creíbles. Casey Grant, director del programa de la FPRF, cuenta que la intención del proyecto es la recolección de datos existentes sobre el desempeño de las bombas de incendio y el examen de fuentes de falla imprevistas previamente cuestionadas. Eventualmente, continúa, esto podría conducir al desarrollo de un marco de recolección de datos válidos estadísticos y estandarizados para bombas de incendio y en el futuro, para otros equipos de protección contra incendios.

Mike Snyder, director de seguridad corporativa, higiene industrial y prevención de pérdidas en Dow Corning, comenta que la frecuencia de las pruebas de las bombas de incendio está siendo activamente debatida y que Dow Corning desea ser parte de la discusión. "Dado que nuestras operaciones con base en los EE.UU. cuentan con montones de bombas de incendio con una historia importante en cuanto a cantidad de años de operación y mantenimiento, estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia e información para ayudar a obtener una mejor guía en futuras versiones de los documentos de prueba y mantenimiento de las bombas de incendio", dice.

Grant, de la FPRF, dice que el proyecto está programado para finalizar en enero de 2012 y que habrá un informe disponible para ese entonces. Para actualizaciones, visite nfpa.org/foundation.


Programa de Certificación de Inspectores de Incendio de la NFPA
Los programas de certificación de Inspectores de Incendio I y II de la NFPA, fueron desarrollados en respuesta a pedidos hechos por inspectores de incendio, revisores de planos, agencias estatales, y organizaciones nacionales para desarrollar certificaciones fundadas en las normas de calificación profesional de la NFPA y otros códigos y normas aplicables de la NFPA.

Laurent R. McDonald, gerente del Programa de Certificación de la NFPA, dice que el propósito del Programa de Certificación para Inspectores de Incendio (CFI)  es la preparación de inspectores de incendio y otras personas responsables de las inspecciones de seguridad contra incendios o la preparación de cuestionarios de certificación basados en los requisitos para el desempeño del trabajo establecidos en la edición 2009 de la norma NFPA 1031, Calificaciones profesionales para inspectores de incendio y examinadores de planes. El programa ofrece cursos a través del Departamento de Desarrollo Profesional de la NFPA y sus filiales. Los exámenes aseguran que los participantes hayan alcanzado las competencias mínimas sobre habilidades tales como la aplicación de códigos y normas relativas a incendios, las responsabilidades de la autoridad competente y del inspector de incendios, y la importancia de hacer cumplir los códigos.

Bill Galloway, sub inspector de incendios del estado de Carolina del Sur, dice que su estado adoptó el programa para CFI como el programa de capacitación recomendado para todos los inspectores de incendio tanto del estado como del condado, y el municipio. En particular, destaca, el programa para CFI contiene un requisito de pasantía del que los otros programas de certificación carecen. “Los candidatos deben completar siete inspecciones supervisadas dentro de los seis meses de rendir el examen escrito”, cuenta.

Mike Snyder, director global de seguridad corporativa, higiene industrial y prevención de pérdidas de Dow Corning, dice que la adopción del programa para CFI para sus Oficiales de Prevención de Pérdidas (LPO) brinda la verificación por parte de terceros, de trabajos específicos y de la experiencia demostrada en cuanto a conocimiento y capacidad. Como resultado, dice Snyder, su equipo puede más que nunca, resolver cuestiones técnicas en estas áreas en el nivel de LPO, lo que significa una respuesta más rápida y enfocada a la resolución de problemas. “Además, la mejora de nuestras competencias implica la identificación de mayores oportunidades de perfeccionamiento y de manera más temprana, lo cual permite que los temas sean abordados antes de convertirse en problemas”, dice Snyder.

Los aranceles del programa son de $300 dólares por examen y un adicional de $90 dólares si el candidato elige adquirir el set de referencias, que incluye el NFPA 1, Código de Incendios, edición 2009; NFPA 13, Instalación de sistemas de rociadores, edición 2007; NFPA 25, Inspección, prueba y mantenimiento de sistemas hidráulicos de protección contra incendios, edición 2008; NFPA 72®, Código Nacional de Alarmas de Incendio y Señalización, edición 2007; y NFPA 101®, Código de Seguridad Humana, edición 2009. También se requiere la compra del manual de IFSTA, “Fire Inspection and Code Enforcement” (Inspección de Incendios y Cumplimiento de Códigos), disponible desde Fire Service Publications (www.ifsta.org).

Para más información sobre estas certificaciones, visite nfpa.org/certification, diríjase a nosotros a través del correo-e , o llame al +1-617-984-7432.

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