Protección contra incendios a la velocidad de la luz
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Bomberos / Socorristas

Protección contra incendios a la velocidad de la luz

Por Lisa Nadile

Uno de los aspectos con mejor acogida entre los participantes de la reciente Conferencia & Expo de la NFPA fue el tour que tuvo lugar detrás de la escena de Fermilab, donde la protección contra incendios involucró túneles, voltajes ultra altos, antimateria y —sí, adivinó— un Proyecto X.

El Laboratorio Nacional del Acelerador Fermi del Departamento de Energía, conocido como Fermilab, es un lugar donde los laureados con el Premio Nobel caminan prácticamente junto a los bisontes.

La proximidad de mentes grandes y poderosas a animales grandes y poderosos, tiene sentido; tal como pudo comprobarse durante la visita al laboratorio el pasado 6 de junio, como

parte de los eventos previos a la Conferencia & Exposición de la NFPA que este año se celebró en Chicago. El denominador común entre la fauna, y los físicos es el foco puesto sobre el

fermilab 200x200El complejo de Fermilab comprende un parque de investigaciones ambientales de 6.800 acres, que alberga a una pequeña manada de búfalos.
fermilab 200x100Una sala de control en Fermilab.
fermilab 200x200x2Ingenieros en el Anillo Principal de las instalaciones, que incluye al Acelerador del Anillo Principal y también al más moderno Acelerador Tevatrón.
fermilab 200x200x3El acelerador de protones de la primera etapa.

límite: los bisontes forman parte de una recreación de la pradera estadounidense que se cultiva en el Parque Nacional de Investigaciones Ambientales de 6.800 acres de Fermilab; mientras que los grandes cerebros exploran los bloques de construcción fundamentales del universo. La combinación no es accidental y es parte del compromiso del establecimiento para el estudio y la preservación del mundo que procura explorar.

Ubicado aproximadamente a 40 millas (64 kilómetros) al oeste de Chicago, en Batavia, Illinois, el Laboratorio Nacional del Acelerador Fermi se jacta de contar con el segundo acelerador de partículas más potente del mundo: el Tevatrón, emplazado en un túnel a aproximadamente 30 pies (9 metros), por debajo de la pradera restaurada. Las instalaciones también incluyen siete aceleradores más pequeños. El Tevatrón acelera protones y antiprotones a una velocidad apenas inferior a la de la luz, y las partículas colisionan en el centro de dos detectores de 5.000 toneladas. Además de los nuevos descubrimientos sobre el quark que han enriquecido el campo de la física de partículas, los científicos de Fermilab también han recopilado información que les ayuda a comprender datos astronómicos y que incluso ha llevado a adoptar nuevos enfoques en la lucha contra el cáncer; las instalaciones actualmente incluyen un centro de tratamiento para pacientes con cáncer.

Llevar a cabo experimentos con las partículas más pequeñas implica, irónicamente, que los científicos deben utilizar algunos equipos extremadamente grandes. El acelerador circular de partículas, por ejemplo, tiene 4 millas (6 kilómetros) de circunferencia, y los colisionadores equipados con súperimanes tienen una altura de cuatro pisos. La longitud del cableado en Fermilab es de millones de pies. En un año el laboratorio genera un pentabyte (1 millón de gigabytes) de datos, suficiente para llenar 500 millones de disquetes.

La visita a Fermilab fue uno de los dos tours “por detrás de la escena” que se realizaron previos a la conferencia, que en esta oportunidad tuvieron lugar el día 6 de junio. El otro tour recorrió el campus corporativo de Underwriters Laboratories, Inc. (UL) mencionado en la sección de noticias.

Antimateria y seguridad contra incendios
El tour de Fermilab comenzó con una presentación sobre la protección contra incendios en el laboratorio y una descripción general de las investigaciones físicas que se están llevando a cabo. Se ofreció una visita a las instalaciones donde se realizan las investigaciones, incluidos los edificios de los diversos detectores, la sala de control principal y el centro de operaciones remotas que Fermilab utiliza en su asociación con el acelerador más potente del mundo: el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) situado en Ginebra, Suiza, en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) de la Organización Europea de Investigaciones Nucleares.

La protección contra incendios para los 300 edificios de Fermilab y las 10 millas (16 kilómetros) de túneles está a cargo del Dr. James Priest, ingeniero principal en protección contra incendios de las instalaciones. “Es divertido estar aquí”, expresa él. “Están algunos de los aspectos habituales de la tarea, pero yo me involucro con lo que hacen los físicos... los experimentos pueden llevarse a cabo sobre o debajo de la superficie, hay fuentes de alta energía y protones en el bombardeo de materia y antimateria”.

Priest, el personal de protección contra incendios y el cuerpo de bomberos, también son responsables de garantizar que los resultados críticos de Fermilab, los datos obtenidos de los experimentos, estén protegidos contra incendios. Dicho esfuerzo incluye dos sistemas de seguridad personalizados: robots para recuperar las cintas de datos y detectores de humo colocados en estanterías; equipados con dispositivos de cierre del suministro de energía automáticos y computarizados, para ser utilizados en estanterías para equipos electrónicos, así como en los sistemas de supresión gaseosos de los centros de datos.

Entre las sustancias más volátiles con las que trabaja el laboratorio se encuentran el gas hidrógeno, mezclas especiales de gases inflamables y el ácido fluorhídrico que se utiliza para grabar obleas semiconductoras. Con un rango tal de riesgos potenciales, el tema de la supresión es un asunto complejo. “Probablemente tengamos uno de cada uno de los tipos de sistemas de supresión que existen", agrega Priest. “Y desarrollamos sistemas de supresión que son exclusivos y de vanguardia, dado que los experimentos son también exclusivos y están sujetos a altos niveles de radiación".

Priest, junto con el grupo de ingeniería de las instalaciones y consultores externos, revisa cada uno de los experimentos y sus instalaciones a medida que avanza en el proceso de presentación de Fermilab, con el fin de determinar si requieren sistemas de detección y supresión adicionales, materiales no combustibles especiales o dispositivos de cierre, y el modo en que los proyectos de investigación particulares deberían ser supervisados. “Realmente debe prestar atención a cuáles son las metas de los físicos, al modo en que construyen su proyecto y a cuáles son sus necesidades”, dice acerca del proceso de revisión. “Primero lo observa desde el punto de vista de la seguridad humana: ¿cómo operará este experimento? y, ¿si este proyecto incluyera un incendio, de qué modo el fuego afectaría al programa?”.

Mientras los científicos ponen a prueba sus teorías, Priest garantiza que la seguridad humana esté en primer lugar. “No queremos que nadie se lesione", dice. “Cuando usted construye algo que es único y tiene algún problema con ello —un incendio— su operación debe interrumpirse por meses, o tal vez años para llevar a cabo la debida investigación. Asimismo, tenemos una gran cantidad de estudiantes graduados trabajando aquí que esperan obtener su doctorado por participar en esta investigación”.

Priest recuerda su revisión de un proyecto denominado NOvA —sigla que significa “Aspecto de la oscilación de neutrinos electrones (ve) en NuMi” (NuMi Off-Axis ve Appearance), donde NuMi se refiere a los "neutrinos que se encuentran en el acelerador del inyector principal de Fermilab"; todo ello está relacionado con el estudio de la manera en que los neutrinos cambian de tipo en distancias largas— y recuerda la manera en que los científicos se ocupaban de la formulación y el encolado de sus propios tubos de PVC, que luego se llenarían con una mezcla de aceite mineral. "Seguí intentando quemar este material para ver si resistiría estructuralmente la presión del aceite mineral contenido en los tubos, si podía soportar el entorno de prueba y cuánto tiempo duraría si era expuesto a algún tipo de incendio", dice Priest. "En realidad, el PVC nunca se quemó, aunque sí se deformaba. [Los científicos] seguían intentando con el agregado de aluminio, a fin de tratar de hacerlo más estructuralmente seguro”.

Los protones y las personas
La planificación para emergencias es también un aspecto de consideración clave para Fermilab. Aproximadamente 3.000 científicos pasan por las instalaciones todos los años y en algún momento determinado algunos de ellos residen en las pequeñas localidades en sitio que incluyen un centro de recreación y una piscina. Fermilab está además abierto al público y recibe a una gran cantidad de visitantes que asisten a conciertos al aire libre y a las presentaciones que se desarrollan en el auditorio de las instalaciones, y ofrece visitas guiadas para las actividades prácticas del centro de educación en ciencias para niños.

“Contamos con una extensiva planificación para emergencias, tenemos nuestro propio cuerpo de bomberos y el motivo de ello es que deben recibir entrenamiento para poder ingresar en las pocas áreas radioactivas del sitio", dice Priest. “Cualquier cosa que tome de dichas áreas va a ser considerada como un desecho radioactivo y debe ser eliminado adecuadamente”.

El cuerpo de bomberos de Fermilab, compuesto por 19 miembros, desempeña un rol clave en las nuevas construcciones del sitio, así como en los proyectos que lleva a cabo el laboratorio. El cuerpo de bomberos revisa los planes de construcción y de los proyectos a fin de determinar si se requerirá algún equipamiento o entrenamiento adicional. “Cuando realizamos o iniciamos un experimento, cada turno efectúa un recorrido completo, de modo que todos sepan lo que está sucediendo en las instalaciones y dónde están los dispositivos de cierre especiales de gas o energía”, expresa Priest. “Ellos deben saber cómo tratar la criogenia, la exposición a la radiación, los incidentes por radiación, la descontaminación y los materiales peligrosos”. Cuentan con equipos de respiración especiales en caso de que deban llevar a cabo un rescate en un túnel. Tan sólo en nuestros túneles de haces regulares hay voltaje ultra alto, criogenia y materiales radioactivos. Se trata realmente de un cuerpo de bomberos único”.

Aunque, no toda su preparación es para incendios exóticos. Los bomberos de Fermilab también deben estar preparados para combatir incendios civiles iniciados por negligencia durante tareas de cocción, o por incidentes eléctricos en el área residencial; y también brindan asistencia en emergencias a las comunidades aledañas. El cuerpo de bomberos trabaja en un entorno urbano que incluye un edificio de 16 pisos de altura, así como también en un entorno al aire libre; como Parque Nacional de Investigaciones Ambientales, Fermilab efectúa quemas anuales de su ecosistema de pradera.

Algo sobre lo que los especialistas en protección contra incendios de Fermilab pueden estar seguros, es que las instalaciones continuarán lanzándoles nuevos desafíos en su camino, y una de las últimas propuestas ha sido incluso denominada “Proyecto X”, y se relaciona con la creación de una fuente de protones intensa para los haces que se utilizan en los experimentos. Priest aún se plantea qué podría implicar el Proyecto X para su personal de protección contra incendios. Cualquiera sea el desafío, tendrán que mantenerse alerta, a fin de igualar la extrema creatividad científica de las mentes que pueblan Fermilab.

Y sólo tal vez, salir a la caza de un errático bisonte descontrolado. “Probablemente haya una plan de emergencia para un búfalo que se ha escapado", dice Priest.

Lisa Nadile es Editora Adjunta de la publicación NFPA Journal.

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