Y, sin embargo, según Mark Larson, la capacitación y divulgación para y sobre las poblaciones de personas con discapacidad son, a veces, aspectos secundarios en muchos cuerpos de bomberos.

Larson, bombero durante casi 30 años y jefe de bomberos del estado de Idaho de 2001 a 2014, es ahora consultor en materia de códigos de incendios y seguridad para la Red Nacional de Derechos de las Personas con Discapacidad (National Disability Rights Network o NDRN), una organización sin fines de lucro que defiende a las personas con discapacidad. Larson también forma parte de varios comités técnicos de normas de NFPA en representación de la NDRN.

Larson disertó sobre diversos temas relacionados con la discapacidad como invitado en el Podcast de NFPA a principios de octubre.

La proximidad del Día Internacional de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas, que se celebra el 3 de diciembre, parecía un momento adecuado para retomar la conversación; se incluye a continuación un extracto. Puede escuchar el podcast completo en nfpa.org/podcasts (en inglés).

Como bombero de carrera y jefe de bomberos, ¿tuvo alguna revelación cuando se involucró en la Red Nacional de Derechos de las Personas con Discapacidad?

Mi gran momento "eureka" fue darme cuenta de que, en toda mi experiencia en operaciones de incendios y luego en prevención e investigación de incendios, no puedo identificar una sola hora, aparte de alguna referencia en una capacitación de servicios médicos de emergencia, que tratara específicamente de personas con discapacidad. Como jefe de bomberos del estado de Idaho, tenía la responsabilidad de la inspección y la revisión de los planes y la construcción de todas las instalaciones estatales. Pero el tema de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (Americans with Disabilities Act o ADA) estaba a cargo de alguna otra persona—no considerábamos eso en absoluto. Y hablando con mis homólogos de todo el país, eso no es inusual. Muy pocas oficinas estatales de jefaturas de bomberos se ocupan en alguna medida de los requisitos de la Ley ADA. Normalmente es algo que hace algún otro.

¿Cuáles son algunos de los desafíos de la seguridad contra incendios y de la seguridad humana para las personas con discapacidades que tienden a ser ignorados por el servicio de bomberos, los jefes de bomberos o, incluso, los responsables de la elaboración de los códigos?

Creo que el gran problema es la comunicación, ya sea en la capacitación o en la educación pública o en el trabajo con los administradores de edificios sobre la planificación de las evacuaciones. El mejor ejemplo que puedo dar son las áreas de refugio. Si está situado en un edificio de grandes dimensiones y suena la alarma de incendios, se supone que todo el mundo tiene que salir del edificio rápidamente, ¿verdad? Aunque, según el plan de evacuación de un edificio, podría instruirse a algunas personas con discapacidades a ir a esta área de refugio y esperar hasta que alguien venga a buscarlas. Pero hasta el año pasado no había una norma UL para los equipos y sistemas de comunicación entre las áreas de refugio y los centros de control de los cuerpos de bomberos en el edificio. Solo recientemente se ha establecido una norma al respecto [UL 2525, Norma para Sistemas de Comunicaciones de Emergencia de Dos Vías para Asistencia en Rescates (Standard for Two-Way Emergency Communications Systems for Rescue Assistance)], pero durante todo este tiempo ese enlace vital entre esta área de refugio, donde a veces se indica a las personas con problemas de movilidad que acudan, ha estado separado de las alarmas de incendio, aunque se supone que todo está listado y aprobado para su uso.

Sinceramente, ni siquiera sabía sobre áreas de refugio. Parece que, a menos que tengas una discapacidad o conozcas a alguien que la tenga, este tipo de cuestiones pueden ser fácilmente ignoradas o nunca tenerse en mente.

Tienes toda la razón, y también funciona a la inversa. Un gran concepto erróneo que tiene la comunidad de personas con discapacidad sobre el servicio de bomberos es que piensan que todos somos iguales—que todos los departamentos tienen el mismo material, capacidades y tiempos de respuesta, y que, si llamo al 911, me mandan camiones escalera y todos estos héroes suben por las escaleras para salvarme. Pero, como cualquiera que trabaje en el servicio de bomberos sabe, un gran secreto es que la aplicación de los códigos, las inspecciones, la dotación de personal y los equipos—ninguno tiene uniformidad en todo el país. Muchas personas con discapacidad no tienen ni idea de que no todos los edificios se inspeccionan anualmente, ni de que no hay necesariamente alguien que los cuide, ni de que no todos los cuerpos de bomberos tienen las mismas capacidades de respuesta.

¿Cómo se pueden abordar estos problemas de comunicación y concientización?

Hemos comprobado que es muy valioso ofrecer a los miembros del servicio de bomberos la oportunidad de sentarse a una mesa y hablar con la comunidad de personas con discapacidad. Se trata de reunir a los grupos para debatir las expectativas, las experiencias de las personas con discapacidades y lo que el servicio de bomberos puede realmente ofrecer. La planificación con las personas con discapacidades realmente eleva la concientización de esta comunidad de personas respecto de que ‘Eh, tal vez tengamos que ser más proactivos. Tal vez tenga que hablar con el administrador de mi edificio para decirle que la propiedad no tiene mantenimiento’. Hay muchas asociaciones realmente buenas que pueden empezar con acciones muy pequeñas. Un poco de tiempo invertido por el servicio de bomberos podría hacer que un montón de los defensores se pongan de tu lado.

¿Dónde recomendaría usted que alguien del servicio de bomberos vaya para establecer estas conexiones?

Tenemos diversos ejemplos de cosas que las agencias de bomberos y las agencias de defensa ya han hecho en conjunto. El sitio web de la NFRN también contiene información de contacto y enlaces a los grupos de protección y defensa de cada estado y territorio. Si se pregunta qué está pasando en su estado, un buen punto de partida es llamar al grupo de protección y defensa de su estado. Si ellos no lo saben, saben quién lo hace.