La última de una larga serie de calamidades ocurrió el 17 de diciembre en el asentamiento informal Masiphumelele, ubicado en la península sur de Ciudad del Cabo. Comenzó por la tarde cuando el Cuerpo de Rescate y de Incendios de Ciudad del Cabo fue alertado sobre una columna de humo negro que emanaba del asentamiento. Los socorristas llegaron al incendio que "estaba siendo avivado por fuertes vientos y se propagaba a una alarmante velocidad", según un vocero del cuerpo de bomberos.

Para el momento en que se extinguió el fuego, nueve horas después, ya había derribado alrededor de 1,000 viviendas, muchas de ellas simples chozas construidas en madera y acero corrugado. Cabe destacar que no se reportaron muertes ni lesiones.

Los empobrecidos residentes de los asentamientos en Ciudad del Cabo están acostumbrados a este tipo de eventos. En julio de 2019, un incendio en Masiphumelele dio muerte a una persona y dejó a otras 1,000 personas sin hogar. En diciembre de 2019, siente más perdieron la vida en incendios que se produjeron en Masiphumelele y en otros tres asentamientos en Ciudad del Cabo. En 2015, 4,000 personas quedaron sin hogar en incluso otro incendio en Masiphumelele, y al menos cinco personas perdieron la vida y otras 4,000 quedaron sin hogar en un masivo incendio en el asentamiento de Khayelitsha en el 2013.

NFPA Journal en Español ha informado sobre los enormes desafíos de los incendios en asentamientos informales alrededor del mundo, así como los proyectos en marcha para reducir el riesgo de incendios en estas áreas. —Jesse Roman