En octubre, se dio muerte a un trabajador de la construcción en un proyecto residencial en Nueva Jersey al quedar electrocutado realizando tareas de andamiaje por tocar un cable de alta tensión. Ese mismo mes, se dio muerte a otro trabajador en un sitio de construcción en Maryland cuando la plataforma de pluma articulada que estaba operando supuestamente tocó un cable eléctrico. En diciembre, se dio muerte a un trabajador de Amtrak en Nueva York al colocar una escalera contra un transformador de una subestación que creyó estaba apagado, pero de hecho estaba aún energizado.

Ante estas fatalidades, necesitamos examinar la cantidad y tipo de capacitación sobre seguridad eléctrica que los empleadores deben brindarles a sus empleados, y qué se debe lograr con tal capacitación. Una confusión común es que muy poca capacitación es todo lo que se necesita; me sorprendo continuamente con la gente que cree que un curso de ocho horas sobre NFPA 70E®, Norma para la Seguridad Eléctrica en Lugares de Trabajo, los califica para realizar trabajo eléctrico energizado. Es una muy buena forma de comenzar, pero existe mucho más por aprender. La idea de que una mínima cantidad de capacitación sobre seguridad nos permite colocarnos a nosotros mismos o a nuestros empleados en situaciones peligrosas simplemente porque saben cómo colocarse un conjunto de equipo de protección personal (EPP) es lamentablemente una idea de casi todos en el mundo eléctrico.

Una genuina comprensión de la capacitación que resulta necesaria comienza con la definición de “persona calificada” en NFPA 70E – alguien que haya demostrado las habilidades y conocimientos relacionados con la construcción y operación de equipos e instalaciones eléctricos y que haya recibido una capacitación de seguridad para identificar los peligros y reducir el riesgo asociado. NFPA 70E incluye puntos específicos sobre los que debe estar capacitada una persona. Deben contar con capacitación y conocimientos sobre la construcción y operación de equipos o un método de trabajo específico. Deben estar capacitados para identificar los peligros eléctricos asociados con ese equipo o método de trabajo específico y ser capaces de evitarlos. Deben demostrarle este conocimiento a su empleador quien será finalmente el que tomará la determinación de que están de hecho calificados. Además, deben estar capacitados sobre técnicas de precaución especiales, sobre el uso de herramientas especiales tales como herramientas de aislamiento o instrumentos de prueba, y cualquier política o procedimiento aplicable.

Esta última parte por lo general proviene del programa de seguridad eléctrica del empleador y puede incluir procedimientos tales como evaluaciones del riesgo, procedimientos de bloqueo/ etiquetado de seguridad, y detalles de la cadena de comando relacionados con la aprobación del trabajo energizado. La selección, inspección y uso correcto de cualquier EPP es también un punto crítico, ya que incluso el acto de colocar equipos en una condición de trabajo eléctricamente segura podría requerir que un empleado recurra a un EPP como método de protección. Las personas calificadas pueden también encontrarse dentro del límite de enfoque limitado – la distancia a la que existe un peligro de descarga eléctrica – y deben poder identificar las partes eléctricas expuestas y sus voltajes operativos.

Si bien las normas como NFPA 70E establecen los conocimientos básicos para muchos de estos temas, es asimismo con frecuencia necesario obtener información específica del lugar. ¿Cuándo, por ejemplo, se permite o justifica untrabajo energizado? NFPA 70E establece que cuando un empleado está dentro del límite de enfoque limitado o interactúa con equipos de una manera que plantee una mayor probabilidad de arco eléctrico, el equipo debe ubicarse en una condición de trabajo eléctricamente segura. Existen excepciones a esa regla – el riesgo puede aumentar si el equipo está desenergizado, o la tarea resulta imposible sin estar encendido – pero muchos programas de seguridad eléctrica específicos del empleador o específicos del lugar prohíben el trabajo energizado por cualquier razón. En ese caso, las personas calificadas deben recibir un mayor nivel de capacitación de aquel presentado en la propia norma.

NFPA 70E establece que la capacitación sobre seguridad eléctrica debe ser presencial en un salón de clases o en el lugar de trabajo o en una combinación de ambos. Más allá de eso, no se especifica la cantidad de capacitación necesaria para un empleado – eso depende únicamente del riesgo eléctrico enfrentado por el empleado. Independientemente de la capacitación brindada, ésta debe ser suficiente para que el empleado demuestre a su empleador que cumple con la definición de persona calificada. Esto podría significar una capacitación de cuatro horas o de cuarenta – al final, queda a criterio del empleador.

Conclusión: ser una persona calificada significa saber cuándo interrumpir el suministro.

Derek Vigstol es líder técnico en NFPA, Servicios Técnicos Eléctricos. Los miembros de NFPA y autoridades competentes pueden usar la pestaña Preguntas técnicas para enviar consultas sobre NFPA 70 en nfpa.org/70next.