La Clase del 2021

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NFPA, Desarrollo & Adopción de Normativa

La Clase del 2021

Por Jesse Roman, Angelo Verzoni, Randy Watson

2021

Resumen de cambios importantes  en algunos de los códigos y normas NFPA de mayor aplicación

NFPA 1

El comité responsable de NFPA 1, Código de Incendios, ha tenido, como de costumbre, un ajetreado ciclo, lidiando con una serie de nuevas y emergentes amenazas de incendio, así  como con algunos asuntos habituales que aparentemente no van a desaparecer.

El conflictivo problema del servicio de recolección de residuos puerta a puerta

Los servicios de recolección de residuos puerta a puerta permiten que los habitantes de edificios de apartamentos coloquen contenedores de residuos en las antesalas de sus apartamentos, en lugar de tener que cargarlos en todo el trayecto hacia el exterior. De esta manera, la compañía de traslado de residuos recoge los contenedores de las antesalas. El servicio es de gran popularidad entre residentes de edad avanzada para quienes podría ser difícil trasladar pesadas bolsas por escaleras o pasarelas potencialmente resbaladizas.

Si bien suena como una buena idea, plantea inquietudes acerca de que los receptáculos de residuos bloquearán el egreso en antesalas y podrían sumar una considerable carga combustible en un incendio, sobrecargando los sistemas de protección y las paredes con certificación de resistencia al fuego. No hay tampoco una manera adecuada de implementar cuánto tiempo se dejan residuos en la antesala. Si bien pocos de los miembros del comité habían alguna vez oído sobre recolección de residuos puerta a puerta antes de este ciclo de revisión, el tema “fue probablemente el de mayor controversia sobre el que hemos deliberado, para ser honesto”, según Val Ziavras, personal de enlace de NFPA 1.

En su primera reunión de tratamiento del proyecto, el comité técnico de NFPA 1 consideró un conjunto de requisitos que permitían la práctica, pero no se obtuvieron los votos requeridos y fue rechazada. Entretanto, el comité sobre ocupaciones residenciales de NFPA 101®, Código de Seguridad Humana, incluyó requisitos que permitían la recolección de residuos puerta a puerta en determinadas condiciones. Debido a que NFPA 1 requiere el cumplimiento de NFPA 101, el Código de Incendios habría admitido la recolección de residuos puerta a puerta por defecto si nada expresaba al respecto. En cambio, el texto propuesto por el comité específicamente prohíbe la práctica.

Se han presentado Notificaciones de intención de presentación de mociones (NITMAM, forma abreviada de Notices of Intent to Make a Motion), en oposición a la prohibición propuesta en NFPA 1, así como en contra del permiso propuesto en NFPA 101. “Honestamente no tengo idea de qué es lo que va a suceder”, dijo Ziavras.

Nuevo capítulo sobre impresión 3D

Haciendo su debut en la edición 2021 de NFPA 1, habrá un nuevo capítulo titulado “Fabricación aditiva (impresión 3D)”.

“Se trata de una tecnología que ha existido desde hace tiempo, pero lo que ahora observamos son impresoras 3D en ocupaciones en las que nunca lo habíamos previsto porque las personas son cada vez más innovadoras en el modo de utilizarlas”, expresó Ziavras. Los peligros podrían incluir polvo combustible, según el tipo de impresora, los materiales que se estén usando y dónde esté ubicada la impresora.

El nuevo Capítulo 46 divide la impresión 3D en dos subcategorías: fabricación aditiva industrial y no industrial. La sección industrial incluye a las impresoras 3D “que usan algunos de los materiales más peligrosos, de manera que se aplican restricciones adicionales para asegurarse de que todo sea seguro”, dijo Ziavras. 

La sección todavía no incluye lineamientos sobre la construcción con impresión 3D, un tema que fue presentado en el artículo de portada del NFPA Journal en Español de marzo/abril 2020, aunque no me sorprendería si es parte del siguiente ciclo de conversaciones”, dijo Ziavras.

Nuevo lineamientos sobre el cannabis

Una industria en crecimiento en América del Norte es la producción de cannabis, o marihuana. El Capítulo 38, “Instalaciones de cultivo, procesamiento o extracción de marihuana”, incorporado por primera vez en la edición 2018 del código, y para el ciclo 2021, el comité cambió el nombre de marihuana por el de cannabis para reflejar la nomenclatura preferida de uso en la industria. El comité también agregó nuevas secciones sobre cuartos con enriquecimiento de CO2 y estructuras para horticultura en interiores, y modificó el texto con el fin de reflejar los avances en el listado de los equipos de procesamiento.

Los cultivadores de cannabis habitualmente inyectan CO2 adicional en cuartos para estimular el crecimiento de la planta, aunque esto podría representar un peligro para los ocupantes en caso de fuga. Demasiado CO2 puede provocar desorientación, asfixia y muerte. En el Capítulo 38 se incluyeron disposiciones sobre monitoreo, alarmas, señalización y equipos de gas para minimizar las probabilidades de que ocurra un problema y para asegurarse de que las fugas sean detectadas rápidamente, y los ocupantes y socorristas sean alertados.

El capítulo también describe por primera vez los lineamientos sobre espacios que sean emplazados dentro del mismo edificio para crear diferentes zonas de cultivo—esencialmente, invernaderos de interiores. Estos espacios pueden generar problemas para el egreso y los rociadores, y sumarse a la carga combustible en el interior del edificio, según los materiales que se usen en su construcción, que normalmente son telas o plásticos. “El principal enfoque se centra en los materiales de la estructura misma. Tiene que ser no combustible o bien tiene que cumplir con ensayos de incendio específicos para poder ser usada”, dijo Ziavras.

Todos los cambios relacionados con cannabis provienen de las opiniones del público recibidas por el comité, agregó Ziavras. “Es realmente el conocimiento del público sobre esta tecnología en expansión lo que está dirigiendo al código”, dijo.

Nueva advertencia requerida para edificios de gran altura sin rociadores 

NFPA 1 requiere que los edificios de gran altura sean provistos de rociadores dentro de los doce años de la adopción del código. “Lamentablemente, lo que se ve muchas veces es que las jurisdicciones cambian ese requisito y permiten que en las actualizaciones de edificios de gran altura no se incluyan rociadores”, sostuvo Ziavras. “Durante muchos años hemos tratado de impulsar, en las disposiciones del código, la instalación de rociadores de incendio en las actualizaciones, pero ha habido un retroceso extremo”.

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El incendio en un edificio de gran altura en Honolulu, Hawái, ocurrido en julio de 2017, en el que murieron cuatro residentes, es uno de los muchos incendios que ha llevado a un cambio propuesto para la edición 2021 de NFPA 101, según el cual se requiere la colocación de letreros de advertencia en el exterior de edificios de gran altura no provistos de rociadores. (Getty Images)

Tras varios incendios ocurridos en edificios residenciales de gran altura durante el proceso de revisión de NFPA 1—entre ellos un incendio de gran intensidad ocurrido en una torre de Honolulu en el que murieron cuatro residentes, en 2017—los miembros del comité se vieron obligados a implementar acciones adicionales. El comité ha propuesto que todos los edificios de gran altura que no estén totalmente protegidos por un sistema aprobado de rociadores automáticos deben exhibir letreros de advertencia en todas las entradas principales al edificio. Los letreros deberían decir “ADVERTENCIA: Este edificio de gran altura no está totalmente protegido por un sistema de rociadores de incendio automáticos”, y se establecen requisitos adicionales respecto del tamaño de las letras y el diseño del letrero.

“Creo que gran parte del público tiene la expectativa de que cuando ingresan en un edificio de gran altura, se trata de un edificio con rociadores—la mayoría de las personas que no pertenecen a nuestra industria no pasan mucho tiempo mirando hacia arriba al cielorraso para ver si efectivamente hay rociadores”, dijo Ziavras. “Esta es una de las maneras en que el comité puede poner en claro la idea de que los rociadores son importantes y que el público debería saber si hay o no rociadores. También alerta a los socorristas acerca de la ausencia de rociadores en el edificio”.

Prohibición de los fuegos artificiales de consumo

Si bien NFPA desde hace tiempo se ha manifestado en contra del uso público de fuegos artificiales de consumo, ese sentimiento no está específicamente expresado en ningún documento. El comité de NFPA 1 decidió cambiar eso este ciclo con un breve enunciado en el Capítulo 65: “El uso de fuegos artificiales de consumo por parte del público debe estar prohibido”.

“Como la mayoría de la gente sabe, la postura de NFPA es que los fuegos artificiales deberían solamente ser usados por profesionales capacitados”, dijo Ziavras. “El comité decidió que pondría eso por escrito”.

La revisión propuesta es controvertida y debe ser aprobada por el Consejo de Normas de NFPA antes de que sea incluida en la edición 2021 final de NFPA 1.

—Jesse Roman

NFPA 3000

En mayo de 2018, NFPA publicó solamente la segunda norma provisional en sus más de 120 años de historia: NFPA 3000 (NP), Norma para el Programa de Respuesta a Tiradores Activos/Eventos Hostiles (ASHER). (La etiqueta de provisional indica que se utilizaron métodos alternativos aprobados para la elaboración de normas con el fin de que la información sea diseminada con mayor celeridad.) Es la primera norma que ofrece lineamientos integrales para los socorristas y gobernaciones locales sobre cómo prepararse en forma conjunta y responder a los tipos de ataques de tiradores masivos y otros actos hostiles que han asolado a diversas comunidades de los Estados Unidos.

En julio, después de su primer ciclo de revisión completo, se publicará una versión actualizada de NFPA 3000 y se eliminará la diferenciación de “provisional”. El documento actualizado mantiene una estrecha similitud con el original, expresó John Montes, personal de enlace de NFPA 3000. “El comité llevó a cabo una nueva redacción de muchas de las disposiciones para su mayor claridad, pero no cambiaron la intención ni los requisitos”, dijo. “Creo que encontraron un buen punto de partida para eso y no era de su interés agregar un montón de nuevas disposiciones ni hacer grandes cambios en solamente dos años”.

El documento actualizado sí incluye una nueva sección de anexos, que no es de aplicación obligatoria, que ofrece los lineamientos sobre cómo crear un informe posterior a la acción. La norma actualizada también incluye lineamientos adicionales sobre la diferencia entre un “simulacro” y un “ejercicio”, según la cual el primero involucra a los ocupantes de un edificio, como por ejemplo estudiantes, y el otro está dirigido a socorristas y a aquellos involucrados en la planificación de más alto nivel, tales como administradores de hospitales. NFPA 3000 se centra en los ejercicios, y la versión actualizada provee lineamientos adicionales sobre cómo llevarlos a cabo y quiénes deberían participar.

Los principales cambios en la terminología del documento se hicieron en el Capítulo 20, que trata sobre la recuperación después de un incidente. La primera versión de la norma requería la creación de un “centro de reunificación” poco después de ocurrido un incidente, donde la familia y amigos podrían querer recabar información sobre el estado de sus seres queridos. El problema de llamarlo centro de reunificación, sin embargo, es que “en estos incidentes hay personas que no se van a reunificar con nadie—sino que van a ser notificadas de una muerte”, explicó Montes. A fin de evitar crear falsas expectativas, el comité decide cambiar el nombre por el de “centro de notificación”, que también se alinea con los subsiguientes cambios que se han hecho en los lineamientos federales sobre el tema.

En las 24 horas posteriores a un incidente, NFPA 3000 sostiene que el centro de notificación debería transformarse en un “centro de asistencia a las familias”—un lugar donde los seres queridos puedan registrarse para diversos servicios con el fin de colaborar en su recuperación. En la versión actualizada de NFPA 3000, la palabra “familia” ha sido reemplazada por el nombre del incidente, permitiendo a las comunidades que nombren al centro de la manera que sea apropiado (por ejemplo, Centro de asistencia Sandy Hook, o Centro de asistencia Route 91). Este cambio es pequeño, aunque importante, dijo Montes. “Hemos aprendido en diversos incidentes, entre ellos el ocurrido en el club nocturno Pulse NightClub, que muchas personas de la comunidad se consideran a sí mismas seres queridos y familiares de las víctimas directas, pero que debido a que no eran parientes consanguíneos, creían que no podían acceder a los recursos, y eso es fácticamente inexacto”, expresó Montes. “En NFPA 3000, definimos a las víctimas como las personas directa e indirectamente afectadas por los incidentes, de manera que esas personas sí tienen acceso a los recursos. Es por eso que el comité decidió eliminar el término ‘familia’”.

La versión actualizada de NFPA 3000 no ha recibido ninguna NITMAM y se espera sea publicada como un documento de consenso este verano. 

—Jesse Roman

NFPA 101

Para un documento tan extenso y exhaustivo como NFPA 101, Código de Seguridad Humana, no es inusual que el público exprese su opinión en los cientos de revisiones sugeridas—aunque no todos esos aportes consiguen ser tenidos en cuenta después de las dos revisiones del proyecto. Para la edición 2021, sin embargo, muchas de las sugerencias lo consiguieron. “Se hicieron algo así como 300 cambios técnicos sustantivos en la edición 2018 del código”, dijo Gregory Harrington, personal de enlace de NFPA 101.

Requisitos para divertimentos especiales revisados

Si bien los requisitos para divertimentos especiales han estado en el código durante muchos ciclos, no habían sido exhaustivamente actualizados en al menos 30 años, dijo Harrington, aun cuando los juegos en los parques de diversiones sean de una tecnología cada vez más alta y hayan  surgido nuevas atracciones como salas de escape. Este ciclo, esos requisitos fueron significativamente revisados. La mayor parte del trabajo fue hecho por un grupo de tareas conformado por funcionarios responsables del código y representantes de varios de los parques más conocidos, como Walt Disney World and Resorts y Universal Studios.

 Si bien en ediciones anteriores del código se aglomeraban todas las atracciones de divertimento especiales juntas, en las revisiones propuestas se las dividen en tres clasificaciones, basándose en la dificultad que se les plantea a los asistentes para bajarse de los juegos y salir de la atracción ante una emergencia. En el extremo de mayor simplicidad se colocaría a una casa embrujada en una feria. “Si hay un incendio, las alarmas se activan, las luces se apagan, todos los efectos especiales se detienen, se encienden los letreros de salida y usted solamente tiene que salir caminando del edificio”, dijo Harrington. “En el otro extremo del espectro, si está en una atracción de tipo montaña rusa suspendida, no va simplemente a quitarse los arneses usted mismo y saltar y caminar hacia afuera. Lo que no se quiere es que las personas intenten autoevacuarse, por lo que tiene que haber un mayor grado de protección y el personal debe cumplir determinados requisitos”.

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La Rueda Gigante de 550 pies de altura, una atracción espcial en Las Vegas, es la rueda de observación más alta del mundo. Ethan Miller/Getty Images

Muchas otras atracciones quedan, en cierta medida, comprendidas entre esos extremos, entre ellas se incluyen la mayoría de las salas de escape, en las que podría requerirse a los participantes que resuelvan enigmas o acertijos para encontrar una clave para salir del espacio. El nivel de los requisitos de protección aumenta a medida que se avanza en la clasificación, dijo Harrington.

Cerraduras de puertas de aulas

En un mundo donde coexisten los peligros de incendio y los tiroteos violentos, el tema de las cerraduras de puertas en aulas clasificadas como K-12 ha sido un desafío permanente para los miembros del comité de NFPA 101. Por un lado, se argumenta que las cerraduras de puertas deben ser fuertes para evitar el ingreso de intrusos. Por otro lado, las cerraduras complejas o adaptadas podrían impedir que los ocupantes puedan escapar durante un incendio o impedir el ingreso de los socorristas.

Teniendo eso en cuenta, el comité de NFPA 101 ha propuesto que en escuelas existentes se permita la instalación de cerraduras de puertas y pestillos que requieran hasta dos movimientos de liberación para su apertura. Esto difiere de lo establecido en la edición 2018, que solamente permitía cerraduras y pestillos con una operación de liberación. (Este requisito aún se aplicaría en escuelas nuevas.) Desde un punto de vista práctico, la regla de un solo movimiento “llevó a que algunos distritos escolares tuvieran que gastar mucho dinero para la actualización de los herrajes de las cerraduras de las puertas, y muchos distritos sencillamente no pudieron afrontar las demandas financieras”, sostuvo Harrington. Eso hizo que en algunos distritos se instalaran dispositivos de barrera adaptados, de un costo relativamente bajo, pero potencialmente complejos para ser quitados durante una emergencia.

El paso a dos movimientos para el cierre “es un caso donde necesitamos equilibrar las necesidades para la seguridad humana frente a las necesidades de seguridad contra ingresos no autorizados”, dijo Harrington. “Si bien siempre hemos requerido un solo movimiento, si se capacita a los maestros y al personal sobre cómo abrir esas puertas con dos movimientos durante una emergencia, el comité consideró que ese debería ser un arreglo seguro y que a la vez provee la seguridad necesaria contra ingresos no autorizados”.

Otra revisión propuesta para la edición 2021 hace referencia a los simulacros en escuelas. En ediciones anteriores se requería que las escuelas llevaran a cabo un simulacro de incendio mensualmente—cualquier otro simulacro, como aquellos para tiradores activos o tornados, también tenían que ser llevados a cabo, además de los simulacros de incendio. “Las escuelas tenían como una sobrecarga de simulacros de emergencia, y los maestros veían que no contaban con el tiempo suficiente para hacer aquello para lo que estaban allí, que es la educación”, dijo Harrington. El texto propuesto para la edición 2021 permitiría a las escuelas sustituir dos simulacros de incendio por año por simulacros de otra clase, según lo consideraran conveniente. 

Cuidado de la salud, alarmas de CO y rociadores

Muchos otros cambios en la totalidad del código podrían tener grandes impactos en diversas ocupaciones.

En respuesta a las inquietudes del sector del cuidado de la salud, el comité ha hecho cambios para aliviar algunas de las cuestiones por falta de cumplimiento no previstas, que tuvieron lugar cuando los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid recientemente se actualizaron conforme a lo establecido en la versión 2012 del Código de Seguridad Humana. Por ejemplo, algunos hogares de cuidados intermedios habían previamente instalado rociadores no requeridos para compensar las deficiencias de la construcción de los edificios—una medida que estaba previamente admitida con la aplicación de NFPA 101A, Enfoques Alternativos para la Seguridad Humana, pero que se transformó en falta de cumplimiento cuando los CMS se actualizaron conforme a la más reciente edición del código. El texto propuesto para la edición 2021 subsanaría esta consecuencia imprevista.

Otro cambio que podría tener un significativo impacto en ocupaciones para cuidado de la salud y otras ocupaciones es una revisión propuesta que eliminaría los requisitos de inspección, prueba y mantenimiento de las puertas cortafuego superfluas que no sean requeridas por el código. Esas puertas cortafuego no serían tratadas como puertas regulares, lo que resultaría en un ahorro de tiempo y de costos para las instalaciones.

En determinadas ocupaciones residenciales, la edición 2021 propuesta del Código de Seguridad Humana agregaría como requisito que todos los hoteles y dormitorios existentes estén provistos de detección de monóxido de carbono, así como nuevos requisitos para señales de alarma de baja frecuencia en las habitaciones para dormir de hoteles nuevos, residencias estudiantiles y edificios de apartamentos nuevos. 

El comité también propuso eliminar la opción de prescindir de rociadores en la mayoría de los tipos de edificios de gran altura que todavía no tienen los que se conocen como sistemas de seguridad humana desarrollados mediante ingeniería (engineered life safety systems o ELSS) aprobados. Los ELSS fueron establecidos en la década de los ochenta, como una alternativa a la actualización con rociadores de incendio automáticos en los edificios de gran altura existentes. El comité eliminó la opción para algunos edificios existentes que todavía no tienen un ELSS. El código mantiene la obligación de que todos los edificios de gran altura nuevos tengan rociadores.

“Lo que esto significa es que, si se adopta esta edición del Código de Seguridad Humana, a menos que ya tenga  un sistema de seguridad humana desarrollado mediante ingeniería aprobado, este requisito establecería que tiene que ingresar en su edificio e instalar rociadores dentro de una cantidad especificada de años, según la clasificación de la ocupación”, dijo Harrington. La medida se tomó con el reconocimiento de que los rociadores de incendio automáticos han demostrado ser la manera más simple y más eficaz de salvar vidas y propiedades, sostuvo.

—Jesse Roman

NFPA 99

Dos fueron los principales cambios técnicos relacionados con la electricidad en instalaciones para cuidado de la salud que encabezaron las revisiones propuestas para la edición 2021 de NFPA 99, Código para Instalaciones para Cuidado de la Salud.

Microrredes (microgrids) en instalaciones para cuidado de la salud

Uno de los cambios importantes es el de las microrredes. En 2018, Kaiser Permanente Richmond Medical Center de Richmond, California, una instalación de cuidados agudos de 50 camas, se transformó en el primer hospital del estado en instalar una microgrid—una red eléctrica localizada, en sitio, que abastece de energía a las instalaciones, en conjunto con el servicio general de electricidad y, si fuera necesario, generadores alimentados con diésel. En un comunicado de prensa, el centro dijo que su nueva microrred—alimentada por una lámina de paneles solares de 250 kilovatios, posicionados arriba de un garaje de estacionamiento de cinco pisos—tuvo la capacidad de mantener en funcionamiento sistemas eléctricos críticos durante tres horas. Se esperaba además que redujera los costos de la energía eléctrica de las instalaciones en un 50 por ciento.

Pero si un gerente de las instalaciones, diseñador o autoridad competente involucrados en ese proyecto hubieran consultado NFPA 99 para obtener información sobre microrredes, no hubieran encontrado nada. Eso pronto cambiará, ya que se prevé que en la edición 2021 de NFPA 99 se incluyan nuevas disposiciones relacionadas con microrredes en instalaciones para cuidado de la salud, entre lo que se incluyen los criterios de desempeño de los sistemas.

“El cambio permitirá que estas microrredes, que usan tecnologías ecológicas como energía solar, geotérmica, celdas de combustible, baterías y energía eólica, se utilicen más habitualmente en instalaciones para cuidado de la salud”, dijo Jon Hart, jefe de servicios técnicos de ingeniería de NFPA. “Permitiría a las instalaciones ahorrar dinero y ser más eficientes que sólo con el uso de la energía del servicio general”. El cambio fue promovido por una fuerza de trabajo de NFPA 99 sobre sistemas eléctricos, dijo Hart, y colocará al código en una posición que estará más alineada con las tendencias globales centradas en el uso de fuentes de energía renovables, entre las que se incluye la energía solar.

El nuevo texto de NFPA 99 incluirá los criterios de desempeño para microrredes de instalaciones para cuidado de la salud, lo que es especialmente pertinente para aquellas previstas como fuentes de energía de reserva. Si un sistema de microrredes está siendo usado para energía de reserva, dijo Hart, el nuevo texto requerirá que sea programado, de manera que siempre tenga energía suficiente almacenada para servir a ese propósito. “Obviamente no quisiéramos agotar nuestro recurso de energía alternativa por debajo de lo que puede ser necesario en una emergencia mientras aún tenemos energía del servicio general”, dijo.

Inspección, prueba y mantenimiento de equipos eléctricos

Se ha formulado una propuesta para la nueva edición según la cual se requiere que los hospitales apliquen un programa de mantenimiento eléctrico más integral. El agregado previsto describe los criterios e intervalos específicos para la inspección, prueba y mantenimiento (IPM) de todos los equipos eléctricos y componentes de sistemas de distribución de instalaciones para cuidado de la salud. Se basa en la información descrita en otro documento NFPA, NFPA 70B, Práctica Recomendada para el Mantenimiento de Equipos Eléctricos.

De acuerdo con Hart, en ediciones anteriores de NFPA 99 se había requerido ese programa para algunos de los equipos eléctricos que se usan en instalaciones para cuidado de la salud, y este cambio simplemente cerrará el círculo sobre esas recomendaciones. 

“Siempre hemos aplicado requisitos para las pruebas de generadores e interruptores de transferencia y partes de los sistemas de energía de emergencia, así como para probar tomacorrientes y monitores de aislamiento de línea”, dijo Hart. “Pero nunca se nos ha explicado detalladamente un programa de mantenimiento eléctrico completo y muchas autoridades competentes requieren que los hospitales tengan programas de mantenimiento para los sistemas de servicios generales críticos, entre los cuales deberían, indudablemente, estar incluidos los sistemas eléctricos. Muchas instalaciones tendrán ya implementado un programa como este que cumpla con los nuevos requisitos, pero igual se recomienda que revisen los criterios en su totalidad una vez que esté disponible para garantizar que su documentación de IPM y los intervalos estén alineados con la nueva sección”.

—Angelo Verzoni

NFPA 30

¿Cuál es la diferencia entre un líquido combustible y un líquido inflamable?

Para el lego, esos términos podrían parecer intercambiables. Pero técnicamente no lo son. Los líquidos inflamables se encienden con mayor facilidad que los líquidos combustibles, según las definiciones técnicas de los términos. Pero, ¿en qué punto un líquido combustible se vuelve suficientemente propenso para encenderse como para ser clasificado como inflamable? La respuesta depende de a quién se le pregunte.

NFPA 30, Código de Líquidos Inflamables y Combustibles, actualmente define líquidos inflamables como aquellos con puntos de inflamación momentánea que no exceden de 100 grados Fahrenheit, mientras que el punto de inflamación momentánea de un líquido combustible se inicia a los 100 grados y va aumentando a partir de ese valor. El punto de inflamación momentánea de un líquido es la temperatura a la que el líquido produce un vapor suficiente como para encenderse en el aire.

Otras organizaciones, sin embargo, tienen definiciones marcadamente diferentes para el umbral combustible/inflamable. Por ejemplo, el Departamento de Transporte de los Estados Unidos, procurando una alineación más estrecha con las definiciones globales, dice que los líquidos inflamables no se transforman en combustibles hasta que su punto de inflamación momentánea alcanza los 141 grados. ¿Confuso, no?

Es por ese motivo que se prevé que en la edición 2021 de NFPA 30 se dejen de usar los términos “inflamable” y “combustible” y se centre solamente en los puntos de inflamación momentánea de los líquidos.

“Punto de inflamación momentánea solo define el grado de peligro representado por ese líquido, que a su vez define qué protecciones deberían emplearse en aplicaciones de almacenamiento”, dijo Guy Colonna, director de ingeniería de NFPA. “Con este cambio en NFPA 30, donde la capacidad de encenderse y contribuir a la combustión es la inquietud esencial del código, los líquidos van ahora a ser evaluados basándose únicamente en la propiedad del punto de inflamación momentánea que los caracteriza”. No se modificará ninguna de las disposiciones del código sobre niveles de protección obligatorios para líquidos basados en sus puntos de inflamación momentánea, cantidad de líquidos almacenados y condiciones de almacenamiento, agregó Colonna.

La propuesta parece ser la que muchos profesionales de seguridad de la industria describirían como algo que ha tardado en llegar. Un artículo publicado en Industrial Safety & Hygiene News en 2013, decía que la división inflamable/combustible “podría ser la raíz de una mala comunicación y potencialmente resultar en un accidente”.

—Angelo Verzoni

NFPA 921

NFPA 921, Guía para Investigaciones de Incendios y Explosiones, continúa ampliándose y expandiéndose para mantenerse al corriente con los constantes cambios de la ciencia cambio y las pruebas. La primera edición fue publicada en 1992 y constaba de 14 capítulos y 119 páginas. La edición 2021 tendrá 29 capítulos y más de 400 páginas, que incluirán fotografías e imágenes en color. La meta del comité es continuar elevando el nivel de profesionalismo dentro de la comunidad de la investigación de incendios. Con más de 500 aportes y más de 300 comentarios del público, la edición 2021 es la que mostrará la mayor cantidad de cambios en toda la historia del documento.

Clasificación de las causas de incendios

Entre los principales cambios de la nueva edición se observó la eliminación de un capítulo sobre la clasificación de las causas de incendios. La edición 1992 incluía una breve deliberación en el capítulo de causas de incendio en la que se contemplaba la clasificación de la causas de incendios. En la edición 2014, la sección que incluía la clasificación de las causas de incendios fue trasladada a un capítulo separado.

 Siempre ha habido confusión entre el concepto de causa de un incendio y clasificación de la causa de un incendio. Son dos cosas diferentes. La causa del incendio está relacionada con las circunstancias que reúnen al combustible, a la fuente de ignición y al oxígeno de manera tal que se desata un incendio. Una vez determinada la causa del incendio, puede entonces después evaluarse la clasificación de esa causa. Las cuatro clasificaciones que NFPA 921 identificaba eran: accidentales, naturales, incendiarias e indeterminadas. Dos de los propósitos principales de la identificación de la clasificación de una causa de incendio eran la compilación de datos estadísticos precisos y que los informes del Sistema Nacional de Informe de Incidentes de Incendio (National Fire Incident Reporting System o NFIRS) fueran completados por los cuerpos de bomberos.

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Investigadores en el lugar del incendio de una vivienda, en Somerville, Massachusetts, en 2017. David L. Ryan/The Boston Globe via Getty Images

Aún así, la confusión entre causa y clasificación se mantuvo. Por ejemplo, alguien indicaría la causa de un incendio como “accidental”, aunque ese término no describe adecuadamente la causa real. Si el incendio se originó en la hornalla de una cocina, la causa debería ser enumerada como “cocción no atendida”, que describe las circunstancias que reúnen los elementos necesarios para que se inicie el incendio. Aun si la causa estuviera claramente identificada, igual podría haber confusión en la clasificación. Podría ser “accidental” debido al hecho de que el propietario de la vivienda se distrajo. Podría ser “incendiaria” porque el propietario intencionalmente colocó algo sobre la hornalla y eso provocó un incendio. O podría ser “indeterminada” debido a que el investigador no pudo determinar la intención del propietario.

Esta confusión, junto con la inquietud de parte de las personas que completaban los informes NFIRS acerca de que alguien podría emplear NFPA 921 para desafiar sus clasificaciones, provocó que una cantidad desproporcionada de incidentes de incendios fueran clasificados como “indeterminados”, lo que reduce la precisión general de las estadísticas de incendio. Esta inquietud fue puesta en consideración del comité por varias de las organizaciones de las jefaturas de incendios antes de la emisión de la edición 2017. Se designó un grupo de trabajo para evaluar el problema, y se agregó una nueva sección al Capítulo 1 para indicar que en esta guía no se abordaba el tema de completar los informes NFIRS—esos informes deberían ser considerados informes de incidentes y no informes de investigación. Con este cambio introducido en la edición 2017, en uno de los aportes del público para la edición 2021 se mencionaba la eliminación del capítulo de clasificación de causas de incendios, ya que la clasificación está relacionada con los informes NFIRS y esto está fuera del alcance de esta guía.

Esta propuesta fue respaldada mediante la observación de que las clasificaciones enumeradas en NFPA 921 y aquellas enumeradas en NFIRS eran diferentes. También se señaló que intentar aplicar el método científico a la clasificación de causas de incendio era problemático. Como parte de un esfuerzo continuo para trasladar el documento a una base científicamente más solida, el comité decidió eliminar el capítulo de clasificación de causas de incendio. El comité también agregó un breve párrafo en el final del capítulo sobre causas de incendio para dirigir a los investigadores que necesitan lineamientos sobre clasificación de las causas de incendios a las normas correspondientes.

Patrones de incendio

Otro cambio significativo fue la reorganización y edición del capítulo sobre patrones de incendio. Por ejemplo, el tema de mapeo de arco se trasladó del capítulo de determinación del origen al capítulo de patrones de incendio.

El mapeo de arco es un proceso mediante el cual un investigador de incendios evalúa los circuitos eléctricos dentro de una ubicación dañada por el fuego. El investigador posteriormente examina los circuitos buscando las ubicaciones de la actividad eléctrica (generación de arcos). Estas ubicaciones son luego mapeadas para identificar agrupaciones. El concepto es que habrá indicaciones de actividad eléctrica donde el fuego rompe el aislamiento del cableado de conductores energizados, suministrando probablemente información para determinar el área de origen del incendio. A medida que el fuego avanza, la actividad eléctrica no va a ser visible debido a que el dispositivo de protección de circuitos (ruptor o fusible) activa y desenergiza el circuito eléctrico. Por la relación que hay entre el mapeo de arco y la determinación del origen, el mapeo de arco fue inicialmente incluido en el capítulo de origen.

 No obstante, fueron numerosos los comentarios y aportes del público relacionados con este tema. El grupo de tareas que trabaja en el capítulo sobre patrones finalmente recomendó que el debate completo sobre el mapeo de arco se traslade al capítulo de patrones, debido a que la actividad eléctrica era un efecto del fuego que creaba un patrón de arco. El comité decidió mantener todo el debate sobre mapeo de arco junto, en el capítulo de patrones de incendio.  

— Randy Watson, Presidente, comité NFPA 921

JESSE ROMAN es editor en NFPA Journal. ANGELO VERZONI es redactor del NFPA Journal. RANDY WATSON es presidente del comité técnico de NFPA 921.

 

 

 

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