Gran Asistencia
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Manejo de Emergencias & Materiales Peligrosos

Gran Asistencia

Por Robert Duval

Merrimack Gas

Hace casi un año, después de un evento sin precedentes ocurrido con gas natural, drásticos cambios tuvieron lugar en tres comunidades de massachusetts, los funcionarios de incendio reflexionan sobre la crítica importancia que tuvo el comando de incidentes y la ayuda mutua regional.

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Las normas de NFPA juegan un importante papel en la planificación y manejo de eventos como las explosiones de gas ocurridas en Merrimack Valley.

ocurriendo en toda la ciudad. Respondió al primer incidente del que se enteró, un incendio estructural en una parte de la ciudad en la que una gran cantidad de hogares estaba reportando problemas relacionados con calderas, hornos y calentadores de agua caliente accionados a gas natural. En camino, recibió otros informes adicionales por la radio del cuerpo de bomberos en su automóvil. Llegó al lugar y se encontró con un incendio en una extensa vivienda multifamiliar de la que evacuaban los residentes. A medida que llegaban otros bomberos, él seguía recibiendo reportes a través de su radio sobre más incendios y explosiones, especialmente en el área al sur de Lawrence. Moriarty se preguntó: ¿Qué está ocurriendo aquí? ¿Se habría producido algún tipo de desperfecto a gran escala en el sistema de gas de la ciudad? Pronto, supo que la ciudad requeriría de ayuda mutua para manejar el volumen de incendios y otros incidentes que se estaban produciendo.

 

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MANEJANDO EL CAOS Un oficial de policía de Lawrence dirige el tráfico mientras los bomberos trabajan para extinguir un incendio relacionado con el gas. Más de 60 incendios y al menos tres explosiones de gas azotaron las comunidades de Lawrence, North Andover y Andover en una sola tarde. A la derecha, un hombre de Lawrence falleció cuando una explosión de gas en un hogar hizo caer una chimenea sobre el vehículo en el que él viajaba. Fotos: GETTY IMAGES

La tarde se fue haciendo cada vez más compleja. Mientras controlaba el incendio en la estructura multifamiliar, los operadores de radio del cuerpo de bomberos le informaron a Moriarty Screen Shot 2019 11 25 at 2.53.32 PMque también se estaban registrando incendios, explosiones y fuertes olores a gas natural en las comunidades vecinas de Merrimack Valley de Andover y North Andover. Los tres pueblos se encuentran en el Condado de Essex, al este de Massachusetts, y son parte de un plan para todo el condado que detalla la respuesta del cuerpo de bomberos en función de un número creciente de alarmas generadas por un incendio u otro evento: dos alarmas, tres alarmas y así, hasta 10 alarmas. Los eventos de gas en las tres comunidades habían abrumado el plan de respuesta del condado, y los cuerpos de bomberos en Andover y North Andover no estaban disponibles para responder a las posteriores alarmas en Lawrence. Moriarty tenía que buscar ayuda en otro sitio.

Les pidió a sus operadores de radio que busquen ayuda mutua de otras comunidades al norte de Lawrence y que envíen vehículos independientes del Cuerpo de Bomberos de Lawrence a cada incidente hasta que se lograran reunir los suficientes recursos. También resaltó el hecho de que debían mantener un mínimo de comunicaciones de radio debido a la cantidad de unidades que trabajaban de forma simultánea en varios incidentes de gravedad.

Los funcionarios de incendios en Andover y North Andover se estaban dando cuenta de lo mismo. Michael Mansfield, jefe de bomberos en Andover, y Graham Rowe, vice jefe de bomberos en North Andover, pudieron usar algunos de sus recursos de ayuda mutua pero pronto los agotaron. Mientras Lawrence buscaba ayuda en el norte, las otras dos comunidades buscaron asistencia con comunidades del sur.

Ese fue solo el comienzo de una larga noche y una prolongada secuela para los socorristas de las tres comunidades afectadas por lo que terminó conociéndose como las explosiones de gas de Merrimack Valley, y para cientos de socorristas de ayuda mutua que finalmente brindaron su asistencia. Cómo había supuesto Moriarty, y luego fue determinado por los investigadores, un trabajo en una tubería principal de gas natural en Lawrence – llevado a cabo por la empresa de servicios públicos Columbia Gas of Massachusetts – había causado un pico repentino en la presión del sistema de gas en los tres pueblos. El gas ingresó a los hogares, negocios y otras ocupaciones bajo una tremenda presión y fue encendido por luces piloto en electrodomésticos y otras fuentes – los residentes en los barrios relataron haber oído inquietantes sonidos como silbidos momentos antes de que se produjeran las explosiones de edificios. Durante las primeras varias horas del incidente, Andover reportó 21 incendios estructurales, 11 de ellos en North Andover y nueve en Lawrence, que también reportó explosiones en 5 edificios. El total de incendios causado por fugas de gas de electrodomésticos y calderas fue de 131 en Andover, 55 en Lawrence y 22 en North Andover. Entre todas las comunidades afectadas, se reportó la muerte de un civil: un joven de 18 años de edad en Lawrence que murió cuando el vehículo en el que se encontraba fue aplastado por una chimenea de ladrillos que colapsó a causa de una explosión en una vivienda. Se reportaron alrededor de 25 lesiones, siete de ellas en bomberos – tres de Lawrence y dos de Andover y otras dos de North Andover.

La magnitud del evento resaltó la necesidad de contar con un efectivo plan de ayuda mutua que sea capaz de obtener recursos de participantes locales, regionales y estatales – e incluso más lejanos. Entre el 13 y 16 de septiembre, se extrajeron recursos de incendio de ayuda mutua de Massachusetts (246 recursos de 199 comunidades); New Hampshire (92 recursos); y Maine (un recurso). Finalmente más de 220 comunidades y organismos de cuerpos policiales habrían consignado recursos al área. Los recursos incluyeron 180 camiones de bomberos, 68 escaleras de mano, y 50 vehículos de comando. Cientos de miembros del personal del cuerpo de bomberos, organismos de emergencia, policiales y de compañías de servicios públicos de gas respondieron a cientos de llamados en las comunidades afectadas

En los meses posteriores al incidente, los tres jefes acordaron en varios puntos clave sobre comandos de incidentes: solicitar asistencia pronto y con frecuencia; mantener una disciplina organizacional y de llamadas por radio; organizar los recursos y colocar a personas capacitadas en funciones clave de comando; y documentar todos los eventos y solicitudes importantes, y mantener este registro hasta una vez finalizado el evento. Los tres resaltaron la importancia crítica de definir con claridad el sistema de comando de incidentes, o SCI, que ubica al personal del cuerpo de bomberos y de emergencia en escena a cargo de ciertos aspectos del evento. Ejecutado de forma correcta, el SCI puede mejorar y perfeccionar las vías de comunicación, así como la organización de importantes recursos, todo esto generando así un manejo más eficiente y efectivo de una emergencia.

El rol del SCI en el manejo de los incendios en Merrimack Valley fue clave para evitar que una situación difícil y compleja se convirtiera en un evento catastrófico. "El SCI fue utilizado durante todo el incidente", me dijo Moriarty durante una entrevista semanas después. "Practicamos el proceso en las operaciones diarias. Todo funcionó como una máquina bien aceitada".

Noche del jueves

Los primeros caóticos minutos del evento fueron tipificados por la experiencia de Dan Rivera, el alcalde de Lawrence, que se encontraba en Boston en una capacitación cuando recibió el llamado telefónico. Según un artículo del mes de marzo en la revista Boston, fue el jefe de policía quien llamó de la ciudad para informarle a Rivera acerca de los incendios en todo el territorio de Lawrence, así como en Andover y North Andover. "Nunca antes en toda mi vida he visto algo así", le dijo el jefe de policía. Rivera abandonó la capacitación y emprendió su regreso a Lawrence, intentando esquivar la hora pico de tráfico.

Llamó al administrador de aguas y cloacas de la ciudad, que le informó que lo que estaba sucediendo no tenía nada que ver con el trabajo en las tuberías principales de agua. Rivera llamó a un representante de relaciones gubernamentales de Columbia Gas of Massachusetts, pero el hombre le dijo a Rivera que no tenía idea de lo que estaba hablando. Luego llamó a Dana Argo, gerente de operaciones de servicios públicos. Según la revista Boston, Rivera recordó la conversación de esta manera:

Argo: "Oye, ¿qué ocurre?"

Rivera: "No lo sé, dime tú qué está pasando."

Argo: "¿De qué me estás hablando?"

Rivera: "Se desataron múltiples incendios."

Argo: "No sé de lo que hablas."

Rivera: "Averígualo y llámame de vuelta."

A medida que los funcionarios de la ciudad y servicios públicos descubrían lo que estaba ocurriendo, se fue corriendo la voz entre la comunidad de socorristas de la región sobre lo que estaba ocurriendo en Merrimack Valley. Paul Parisi, inspector del departamento de bomberos del estado de New Hampshire y viejo amigo de Moriarty, lo llamó durante las primeras horas y le ofreció asistencia de su estado, lo que Moriarty aceptó agradecido. Inicialmente, se envió una comisión especial compuesta por seis camiones de bomberos, tres escaleras, cuatro ambulancias y cinco jefes desde varias comunidades al sur de New Hampshire, seguida de varias otras comisiones especiales ya que el incidente continuaba. Estos recursos fueron asignados a las tres comunidades y más tarde hacia una zona de distribución primaria que fue creada en Lawrence.

Según comentan todos, las fases tempranas del incidente fueron caóticas y abrumadoras para todos los involucrados. En el peor momento del incidente en Lawrence, ocho edificios se incendiaron a la vez, y cinco sufrieron algún tipo de explosión. Una explosión causó que una chimenea de mampostería colapsara sobre un automóvil, dando muerte a un ocupante del vehículo, un joven de 18 años de edad. Durante las primeras horas del incidente, el Cuerpo de Bomberos de Andover respondía a 11 incendios simultáneos en edificios, parte de un total de 79 incidentes que causaron lesiones en dos civiles y dos bomberos. En North Andover, simultáneamente cinco incendios estructurales mantuvieron ocupado al personal en servicio y a los camiones de bomberos. Antes de la llegada de la ayuda mutua, el funcionario de prevención de incendios de la ciudad respondió solo en un vehículo utilitario del cuerpo de bomberos a un incendio estructural activo antes de que unidades adicionales pudieran asistirlo.

A las 4.42 de la tarde del jueves, los jefes solicitaron la asistencia de comisiones especiales a través del Plan de Movilización Estatal de Massachusetts para asistir a las comunidades afectadas. Este plan reúne comisiones especiales predeterminadas, brigadas de emergencia, y oficiales de comando y los envía hacia las ciudades o regiones que solicitan asistencia con incidentes a gran escala o a largo plazo. Cada comisión especial estuvo compuesta por seis camiones de bomberos y dos vehículos de altura, con dos jefes de bomberos y aproximadamente 26 bomberos. Los jefes identificaron un gran estacionamiento a un costado de un cine en Lawrence como área de distribución regional. Todos los vehículos, personal y recursos adicionales serían dirigidos al área de distribución y luego serían enviados desde esa ubicación.

 

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Leyenda de la imagen

Moriarty

DIRECTORES QUE UTILIZARON EL COMANDO DE INCIDENTES

BRIAN MORIARTY

Director del Departamento de Bomberos de Lawrence

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"Practicamos el proceso del SCI en las operaciones diarias, y fue utilizado durante todo el incidente de Merrimack Valley". "Una parte importante del SCI es que los roles de las personas son funcionales y no se basan en su rango. Hubo oficiales que asumieron roles de comando que por lo general no asumen – un teniente estuvo a cargo en un incendio activo en lugar de un jefe. Ubiqué a un paramédico bombero, no a un oficial, a cargo de la distribución de recursos porque sabía que estaba capacitado y que contaba con las aptitudes para dirigirlo sin aguantar tonterías de la gente – e hizo un trabajo sobresaliente. Los jugadores cambiaron, pero el proceso siguió siendo el mismo durante todo el evento".

GRAHAM ROWE

Subdirector del Departamento de Bomberos de North Andover.

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"Siendo este un incidente principalmente de incendio, los otros socorristas y organismos de manejo de emergencias que participaron asignaron recursos para brindar asistencia. A medida que llegaban nuestras dotaciones que estaban fuera de servicio y otros múltiples organismos llegaban al pueblo, monté un área de distribución en nuestra escuela secundaria. Una vez montada, el departamento de comando se comunicaría directamente con ellos para enviar camiones a los nuevos incidentes. Fue muy efectivo contar con todos los organismos presentes y tener la capacidad de compartir ideas para lograr las estrategias.

"A medida que los eventos disminuyeron y los incendios comenzaron a estar bajo control, transferí el comando a otro oficial que manejó las operaciones en North Andover y yo me trasladé al comando unificado regional en Lawrence. El hecho de contar con la capacidad para aumentar la cantidad de gente en la comunidad para un evento de esta magnitud y al mismo tiempo contar con dotaciones muy versadas en el SCI nos permitió manejar el evento con la mayor soltura posible, sin perder ninguna vida y sufriendo solo lesiones menores".

MICHAEL MANSFIELD

Director del Departamento de Bomberos de Andover.

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"El centro de operaciones de emergencia en Andover se activó a los 30 minutos del incidente. Todos los jefes de las divisiones y de los departamentos disponibles de la ciudad comenzaron a responder activamente a las necesidades del incidente, y a planificar previamente las necesidades de una transición del modo respuesta al modo recuperación. Esta acción le permitió al pueblo responder al desastre de forma mucho más efectiva y eficiente durante los primeros siete días".

A medida que los recursos para el combate de incendios se fueron movilizando, los jefes del cuerpo policial en las tres comunidades también pusieron en marcha sus planes de ayuda mutua – y, al igual que con los cuerpos de bomberos, esos planes pronto se vieron abrumados por la cantidad de llamados solicitando asistencia. A medida que aumentaban los llamados en busca de ayuda mutua policial, parte de los recursos que iban llegando también fue enviada al área de distribución en Lawrence para asistir a las unidades de incendios y de servicios de emergencias médicas.

Mientras se determinaba el área de distribución, las comunidades afectadas estaban comenzando a comprender la magnitud del incidente y lo que sería necesario para manejarlo y contenerlo. A medida que llegaban los recursos del exterior al área de distribución en Lawrence, los socorristas y organismos gubernamentales – entre ellos, comedores, unidades de iluminación, inspectores municipales, y decenas de trabajadores de servicios públicos - comenzaron a formar un sistema de comando unificado, en el que todos los recursos, independientemente de sus tareas, trabajaron bajo una única estructura de comando hacia un objetivo común. A partir de aquí, los cuerpos de bomberos, policiales, de servicios de emergencias médicas y de servicios públicos, así como los representantes gubernamentales estatales y locales, se reunieron para delegar tareas e implementar planes para atender las necesidades inmediatas de la región y planificar los siguientes períodos operativos de 12 horas. El vehículo del puesto de mando de la Policía Estatal de Massachusetts fue utilizado como la sede de comando unificada en el estacionamiento del cine. Además, cada pueblo estableció un centro de operaciones de emergencia local propio, o COE, para abordar las necesidades de la comunidad.

Al caer la noche del jueves, aún se estaban enviando unidades en respuesta a llamados de asistencia a medida que iban llegando al área de distribución de Lawrence. Además, aún se estaban enviando equipos formados por dotaciones de policías, bomberos y personal de servicios públicos hacia los barrios afectados para asegurar los servicios de gas en edificios y residencias – se inspeccionaron y clausuraron más de 8.000 medidores de gas. Se decidió cortar la energía eléctrica en las áreas afectadas como una precaución hasta en tanto el gas pudiera estar asegurado. El corte en el servicio de gas y electricidad hizo con que muchos residentes abandonaron sus hogares – las estimaciones indicaron que la cantidad de gente desalojada fue de aproximadamente 8600 – y se incluyó gente que no estuvo directamente afectada por las emergencias iniciales. Las dotaciones vigilaron el área durante la noche en busca de peligros, cortando el gas en unidades individuales y protegiendo condiciones peligrosas.

Servicios de comedor de Massachusetts, New Hampshire, y Maine, junto con varios establecimientos locales, se asentaron en el área de distribución para alimentar a los socorristas. Muchas de estas unidades permanecieron en el lugar durante varios días.

Viernes, sábado y domingo

La gravedad de lo ocurrido se hizo evidente el viernes por la mañana cuando comenzaron a controlar los incidentes iniciales y se completaron los sondeos en los barrios. A medida que las respuestas de emergencia se fueron reduciendo hasta alcanzar casi los niveles normales en cada comunidad, las dotaciones de servicios públicos y los inspectores estatales y locales comenzaron el trabajo de restauración de gas y energía a largo plazo en la región.

Los inspectores del cuerpo de bomberos, policial, de obras públicas, estatales y locales y las dotaciones de servicios públicos trabajaron durante todo el fin de semana para sondear el daño y comenzar con los esfuerzos de restauración de los servicios públicos en toda la región. Los inspectores examinaron los equipos accionados a gas y las tuberías asociadas hacia los domicilios particulares y complejos y determinaron el lugar y el momento en que se produciría el proceso de restauración. Si se observaba un daño ya fuera en el equipo o en la tubería, ese equipo se marcaba para ser reemplazado, y no se autorizaba la restauración del servicio público hasta el reemplazo del equipo. Estos equipos examinaron e investigaron un total de 5000 hogares y residencias para determinar el nivel de los daños.

Durante las horas iniciales del incidente, se enviaron ocho comisiones especiales para el combate de incendios estructurales para asistir a Lawrence, Andover, y North Andover con esfuerzos de supresión. En los días que siguieron, se enviaron 11 comisiones especiales adicionales desde Massachusetts y dos desde New Hampshire hacia el área para asistir. Los recursos más alejados provinieron de la ciudad de Southbridge, Massachusetts, 80 millas al sur de Lawrence. Las comisiones especiales fueron divididas en períodos operativos de 12 horas antes de ser liberadas. Durante cada período operativo, respondían al área tres comisiones especiales. Dos trabajaban en Lawrence y una cubría la zona de Andover y North Andover.

Se restauró la electricidad en los barrios durante las primeras horas de la mañana del domingo 16 de septiembre. Más tarde esa mañana, varias unidades de comisiones especiales trabajaron junto a unidades del Cuerpo de Bomberos de Lawrence para combatir un incendio de grado tres en un complejo de departamentos sobre la calle Diamond Street. El día anterior, Moriarty había discutido sobre el hecho de permitir a que los residentes regresaran a sus barrios el sábado para ayudar a identificar posibles problemas relacionados con la oleada de gas. "Nos preocupaba que se originara un incendio eléctrico a partir de algún dispositivo dañado como por ejemplo una caldera u horno", dijo. "Dejar a la gente regresar significaba que estarían en sus hogares para ver u oler algo y llamarnos de inmediato. Y nos podrían permitir así ingresar a sus hogares que estaban cerrados con llave". No obstante, finalmente se tomó la decisión de esperar hasta el domingo por la mañana para dejar regresar a la gente. Cuando un residente regresó a su hogar el domingo encontró el edificio lleno de humo – el incendio resultó provenir de un cable en un espacio de piso/cielorraso y no de una caldera u horno dañados. Los equipos de sondeo continuaron vigilando los barrios una vez restaurada la energía para verificar riesgos y peligros adicionales a partir del incidente anterior de sobre presurización de gas y para asistir a los residentes que habían regresado a sus hogares.

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IMPACTO GENERALIZADO Arriba, mientras los trabajadores de la empresa de servicios públicos observan, un oficial de policía de Andover sale de una vivienda evacuada después de verificar que se hubiera cortado el suministro de gas. Abajo, los bomberos en North Andover inspeccionan una vivienda después de haber sido afectada por una explosión de gas y un incendio. GETTY IMAGES/AP/WIDE WORLD

Todos los recursos de ayuda mutua ya se habían desmovilizado temprano por la mañana del lunes. A medida que se retiraron las unidades de bomberos y servicios de emergencias médicas del área de distribución, los espacios anteriormente ocupados por los vehículos fueron rápidamente tomados por dotaciones de servicios públicos y equipos de excavación. Su trabajo de reemplazo de las principales tuberías, medidores, y aparatos se extendería durante varios meses.

Secuelas

Una vez completada la fase de respuesta de emergencia del incidente, comenzó la fase de asistencia a la comunidad. Una vez más, según los participantes y observadores, se utilizó un sólido sistema de manejo que permitió que muchos organismos involucrados trabajaran unidos para asistir a los ciudadanos y comercios a restaurar cierto aspecto de normalidad en sus comunidades.

En las semanas y meses posteriores al incidente, por ejemplo, las comunidades en la región, trabajando junto con organismos estatales, establecieron varios refugios y parques de casas rodantes/viviendas prefabricadas a largo plazo para albergar a miles de residentes desalojados mientras se reparaba el sistema de distribución de gas – un proceso de seis meses de duración durante el cual se debían reemplazar, probar y restaurar el servicio de más de 44 millas de tuberías de gas subterráneas. El Cuerpo de Bomberos de Lawrence envió vehículos de servicios públicos a los parques para brindar servicios de bomberos y de emergencias médicas mientras estuvieran ocupadas las viviendas temporales. En el barrio de South Lawrence, el epicentro de la emergencia de gas, el Cuerpo de Bomberos de Lawrence también dotó de personal a dos compañías extra de camiones de bomberos, un vehículo de altura, uno suplente, y dos automóviles itinerantes para chequear el bloqueo de calles y ayudar a responder a llamados médicos mientras se continuaba con la construcción para reemplazar la red de tubería subterránea.

En North Andover, los funcionarios de incendio también asignaron personal adicional. Durante la restauración, el personal del cuerpo de bomberos se encontraba en áreas en las que se estaba realizando el trabajo, y respondía a los sitios en los que el acceso a las calles era limitado debido a las obras de reemplazo de la tubería de gas. Se contaba además con una compañía de camiones de bomberos adicional específicamente para atender cualquier llamado por incidentes de gas. Un sitio de alojamiento para 60 casas rodantes contaba con dos bomberos/ técnicos en emergencias médicas asignados al lugar las 24 horas del día para brindar protección contra incendios y servicios de emergencias médicas.

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RECUPERACIÓN Y REPARACIÓN Dotaciones de la empresa de servicios públicos completan el trabajo en una tubería de gas al sur de Lawrence. Se debieron reemplazar, probar y volver a activar más de 44 millas de tuberías de gas en los meses posteriores a las explosiones de gas en Merrimack Valley.

En las semanas inmediatamente posteriores al incidente de gas, los miembros de la Guardia Nacional del Ejército de Massachusetts, como parte de un esfuerzo de ayuda estatal, distribuyeron miles de placas calefactoras eléctricas y caloventores a los residentes sin servicio de gas – a pesar de que este esfuerzo acarreó sus propios problemas y no se pudieron distribuir la cantidad planeada originalmente. Los inspectores se encontraron con que muchos hogares no contaban con sistemas eléctricos actualizados o con suficiente energía para sostener de forma segura la carga requerida por los calefactores." Sí [los inspectores] no lo consideran seguro, no les entregaremos un calefactor", le dijo Moriarty a The Boston Globe. "No queremos empeorar las cosas".

Los furiosos residentes amenazaron con utilizar en cambio calentadores a querosén, que son ilegales en Massachusetts pero se venden en estados vecinos. La oficina del inspector del cuerpo de bomberos estatal respondió con un recordatorio público en el que se indicaba que no estaban permitidos los calentadores a querosén, y emitió una hoja de recomendaciones sobre seguridad de calefactores y caloventores.

Los organizadores del esfuerzo de ayuda, incluso el servicio público de gas, se vieron forzados a usar su creatividad para satisfacer las necesidades de los ciudadanos afectados. Para preservar las habitaciones de hoteles locales para aquellos residentes desalojados, Columbia Gas of Massachusetts coordinó el anclaje de un crucero en el Puerto de Boston para albergar a cientos de trabajadores en servicios públicos traídos desde diferentes partes del noreste de los Estados Unidos para completar el trabajo. El día de Acción de Gracias, la compañía de servicios públicos de gas organizó más de 25,000 platos de comida que fueron servidos a los residentes desalojados y a aquellos que no contaban con servicio de gas para cocinar.

A pesar del gesto de benevolencia, Columbia Gas ha sido severamente criticada públicamente por los pasos tomados para lidiar con el desastre, y por su lento manejo después de ocurrido el evento. El gobernador estatal, Charlie Baker, estaba tan furioso con la respuesta de Columbia Gas que declaró un estado de emergencia el día posterior a los primeros incendios, y puso a la empresa de servicios públicos, Eversource a cargo de la situación. Tres semanas después del incidente, luego de una revisión de documentos internos de Columbia Gas, los senadores de Massachusetts Ed Markey y Elizabeth Warren publicaron una declaración indicando que la empresa de servicios públicos no "contempló adecuadamente la posibilidad de que un desastre como éste pudiera ocurrir, no contaba con las medidas de seguridad suficientes para evitar un desastre, y no estaba preparada para responder".

Las penalidades estatales para Columbia Gas por las violaciones en las tuberías podrían ascender a un total de $100 millones de dólares. Según los informes publicados, Columbia Gas ha recibido más de 23,000 demandas relacionadas con las explosiones de gas y los incendios, y en mayo la compañía de servicios públicos anunció que había llegado a un acuerdo por $80 millones con Lawrence, Andover y North Andover que permitirá a las comunidades realizar los arreglos restantes. Gran parte de las obras de restauración se completaron para fines del 2018, el trabajo que resta incluye reemplazo de unidades de calefacción en varios cientos de hogares una vez finalizada la temporada de calefacción 2018-2019, así como la repavimentación de calles que fueron excavadas como parte de las obras de reemplazo de tuberías. La estimación del costo total del evento se aproxima a los mil millones de dólares.

Si bien el alcance e impacto del incidente de Merrimack Valley no es nada al lado de mega eventos tales como importantes incendios forestales, para los socorristas, la complejidad e inusual dinámica del incidente les presentó un marco de exclusivos desafíos.. No es difícil imaginar lo que podría haber ocurrido si los tres pueblos no se hubieran comunicado y hubieran intentado resolver el problema por sí solos sin implementar el SCI. Un enfoque independiente podría haber llevado a duplicar los pedidos de ayuda mutua, no contar con recursos disponibles, agobiar los sistemas de comunicaciones, y agobiar de igual manera a los comandantes de incidentes y funcionarios locales. Si no hubiera existido un plan de movilización en todo el estado, la respuesta podría haber tomado los aspectos del Salvaje Oeste; la auto asignación de recursos podría haber generado una disponibilidad de todo o nada, llegando muchos recursos al principio y quedando casi ninguno disponible más adelante en el incidente. Contar con planes estructurados, tanto a nivel local como estatal, hizo que la respuesta a este incidente fuera mucho más eficiente, facilitando la carga sobre los socorristas locales y funcionarios de gobierno – y, finalmente, sobre los residentes de Merrimack Valley.

ROBERT DUVAL es director regional de la zona noreste e investigador de incendios en NFPA.
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