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Investigación & Temas Ecológicos

Donde está lo verde

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Para tener una idea de lo que está de moda en el movimiento verde, sólo mire la azotea más cercana. Y, ¡ese es el problema!

De viviendas a jardines, sistemas fotovoltaicos, turbinas eólicas, y más, las azoteas albergan algunas de las más populares innovaciones del movimiento verde. Y eso es lo que le inquieta al departamento de bomberos y a las comunidades de los códigos.

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Si desea ver el futuro de las azoteas “verdes”, usted debe viajar a Stuttgart, Alemania, donde aproximadamente un tercio de los techos planos de la ciudad son verdes, literalmente, dado que están cubiertos con plantas especialmente seleccionadas.

 
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Vistas de azoteas vegetales
Las 10 ciudades de Norteamérica con la mayor cantidad de pies cuadrados de azoteas vegetales recientemente instaladas en 2008:
  1. Chicago, Illinois     534,507
  2. Washington, D.C.  501,042
  3. New York, NY     358,986
  4. Vancouver, BC      320,000
  5. Philadelphia, PA     196,820
  6. Baltimore, MD       150,032
  7. Montreal, Quebec    75,700
  8. Grand Rapids, MI    74,784
  9. Princeton, NJ           56,250
10. Newtown Square, PA  48,130Fuente: Green Roofs for Healthy Cities (Azoteas Verdes para Ciudades Saludables)

Notas Adicionales
Caso de Estudio: Descarga Fotovoltaica
El encuentro potencialmente mortal de un bombero con un sistema fotovoltaico.El combustible es el combustible
Los desafíos que enfrentan los socorristas de emergencia cuando encuentran fuentes alternativas de combustible en campo.

Puede que Stuttgart se encuentre a la vanguardia, pero según el defensor de las azoteas verdes Robert Berghage, profesor asociado de horticultura y director del Centro para Investigaciones de Azoteas Verdes en la Universidad Estatal de Pennsylvania, muchas otras ciudades del mundo, incluidas algunas en los Estados Unidos, compiten para llegar a ese nivel. "Cuando primero comencé aquí hace 10 años, se podían contar con los dedos los proyectos de azoteas verdes [en EEUU] y probablemente ni siquiera hacía falta usar los dedos de los pies", dice Berghage. Por el contrario, comenta, las azoteas verdes están siendo construidas a una velocidad sin precedentes, con muchas municipalidades —New York, Chicago, y Portland, Oregon, entre otras— implementando legislación para alentar e incluso requerir azotas verdes en algunos tipos de construcciones nuevas.
Si bien es difícil determinar el número exacto de estos proyectos, según un informe reciente emitido por Azoteas Verdes para Ciudades Saludables (GRHC, por sus siglas en inglés), un grupo de promotores reclama un aumento del 35 por ciento en el número de proyectos de azoteas verdes terminados en los Estados Unidos en 2008 comparados con el año 2007, para un total anual de 3.1 millones de pies cuadrados. La sorprendente mayoría de estos proyectos eran o bien estructuras comerciales o estructuras institucionales.
El término “azoteas verdes” abarca una multitud de tecnologías y filosofías de diseño, pero su intención primaria es la de evocar la visión de Berghage sobre la abundante vida vegetal que es tan común en las azoteas de Stuttgart. Sus defensores sostienen que estas azoteas verdes, más correctamente denominadas azoteas vegetales, pueden colaborar con la reducción de las huellas de carbono de un edificio al ofrecer aislamiento extra, absorber el vertido del agua de tormenta, y refrescar el aire.
El término también se aplica a las azoteas que albergan sistemas fotovoltaicos (PV, por sus siglas en inglés), o inclusive, turbinas eólicas. En condiciones óptimas, los techos con PV pueden generar toda la electricidad que un edificio necesita, y en ocasiones más, reduciendo la necesidad de energía creada mediante la combustión de combustible fósil y generando un ahorro en los costos de los servicios públicos. Si bien algunos techos con sistemas PV comenzaron a aparecer en la década del 70, los crecientes costos de energía, la disponibilidad de menores costos y más alto desempeño de los sistemas PV, y los incentivos gubernamentales, se han combinado para fomentar su popularidad. 
Pero popular no necesariamente significa seguro. Los sistemas PV, por ejemplo, han participado de incendios en edificios en todo el país. Por ejemplo, en Octubre del año 2002, el San Jose Mercury News informaba que investigadores de incendio habían determinado que el mal funcionamiento de la unidad de un sistema residencial PV, cuya naturaleza exacta no pudo ser determinada, había provocado un incendio forestal importante que aproximadamente abarcó más de 3.000 acres y afectó a más de 35 viviendas. Más recientemente, un incendio donde participó un sistema PV en Sedona, Arizona, expuso a un bombero a un shock eléctrico severo (ver "Caso de Estudio: Descarga Fotovoltaica)".
Las azoteas vegetales también plantean cuestiones de seguridad contra incendios y de seguridad humana. Si bien insiste en que miles de sistemas para azoteas verdes no han tenido problemas, Steven Peck, presidente de GRHC, reconoce que al menos una azotea vegetal en Alemania colapsó dada la falla en la operación de un sistema de drenaje. Además, la experiencia con edificios convencionales demuestra la sobrecarga inadvertida de los techos con nieve, agua y hielo ya es un problema de seguridad importante, incluso sin la complicación —y el significativo peso— de las extensas plantaciones.
Esos temas inquietan a Allan Fraser, especialista senior de códigos de edificación de la NFPA y ex inspector municipal de edificios. Fraser señala que, si bien las azoteas vegetales pueden estar, y habitualmente lo están, edificadas de conformidad con los códigos existentes, ello no necesariamente significa que son seguros. En la mayoría de los casos, nos cuenta, el tema pasa por la carga o la carga potencial. Los diseñadores, dice Fraser, necesitan planificar la carga muerta —el peso del techo en sí mismo— mientras planifican la carga viva, lo que incluye a las personas, nieve, plantas, agua, equipos eléctricos y cualquier otra cosa que pudiera un día colocarse allí, sin mencionar el creciente riesgo de colapso en el caso de un incendio. "Los códigos abordan estos temas, pero los diseñadores y los funcionarios de los códigos deben realmente comprender cómo todos estos factores pueden interactuar o cómo pueden modificarse con el tiempo", agrega Fraser. En otras palabras, una azotea verde es un sistema dinámico, y no siempre está claro cómo las cosas podrían funcionar en el mundo real—y no existe ninguna entidad con experiencia que nos indique cómo monitorear las azoteas verdes con el correr del tiempo.
Tal como lo señala Fraser, los factores de cambio y de negligencia podrían dar origen a azoteas vegetales mal mantenidas con acumulación de plantas muertas o secas, y en consecuencia generando una fuente altamente combustible. De igual manera, con los sistemas PV, Fraser dice que los productos e instalaciones habitualmente se venden como algo ‘secundario’ en lugar de ser una parte integral del diseño y habilitación del edificio. En consecuencia, las instalaciones de sistemas PV pueden terminar en la colocación de peligrosas cargas puntuales (tales como los soportes que sostienen el sistema PV) en azoteas que exceden las cargas máximas especificadas por pie cuadrado para la estructura. De igual manera, los fuertes vientos pueden conducir a la potencial elevación y falla de un sistema PV.
Las áreas grises relacionadas con el código y creadas por las azoteas verdes plantean una preocupación creciente tanto para las comunidades de los códigos y de la edificación, como para el departamento de bomberos. "En los últimos 100 a 150 años, hemos evolucionado desde la construcción de edificios de todos los tipos pobremente construidos hasta la casi universal práctica de edificar según los códigos," comenta Curt Varone, director de Protección Pública contra incendios para la NFPA. "En la actualidad, sin embargo, además de lidiar con los desafíos de la moderna construcción liviana, también tenemos que enfrentarnos con los edificios verdes".

Manejando nuevos tipos de riesgos
Los paneles fotovoltaicos en sí mismos son especialmente preocupantes, para Varone. Además de su potencial para interferir con las operaciones de combate de incendios, existe el problema de controlar la electricidad que generan, particularmente cuando se está desarrollando un incendio en algún área adyacente. Si bien algunos han sugerido simplemente cubrir los sistemas PV con una lona opaca para desenergizarlos, Varone dice que eso puede ser difícil de hacer en medio de una emergencia y que no está reconocido como una manera confiable de hacer que los sistemas sean seguros de manipular.
"Su presencia en el techo y las dificultades de trabajar a su alrededor impactan lo que es tradicionalmente uno de los elementos más importantes de las tácticas de combate de incendios—el establecimiento de ventilación a través del techo para dejar salir la combustión y el calor y para incrementar las posibilidades de supervivencia de las víctimas", cuenta Varone. "Además, cuando los paneles y módulos PV están expuestos a la luz solar, generan electricidad, y no se pude hacer mucho al respecto. No es algo que simplemente puedas apagar. Debemos considerar esto como un nuevo riesgo, y necesitamos entrenar a los bomberos en la manera de manejar este riesgo".
Los profesionales del código y de la edificación, están acostumbrados al intento de ponerse a la par de los impactos sobre la seguridad de tales innovaciones, las azoteas verdes entre ellos. Robert Solomon, gerente del departamento de la NFPA para los códigos de edificación y seguridad humana, dice que no existen normas nacionales que regulen el diseño de las azoteas verdes, pero agrega que grupos como la ASTM International (antes conocida como la Sociedad Americana de Pruebas y Materiales) y la Asociación Nacional de Contratistas de Techado (NRCA, por sus siglas en inglés), junto con empresas tales como la aseguradora FM Global, se encuentran en proceso de emitir nuevos criterios para dichos sistemas. Solomon dice que la NFPA está tomando un "enfoque mesurado" sobre el tema de las azoteas, identificando tanto inquietudes y problemas como posibles soluciones de código; dichas soluciones podrían referirse a códigos existentes de la NFPA o de algún otro lado, agrega Solomon, o podrían constituirse en nuevos documentos que deberán ser elaborados por uno o más Comités Técnicos de la NFPA.
La NFPA ha identificado un número de códigos y normas que ya regulan algunas de las cuestiones asociadas a las azoteas verdes, dice Solomon, incluidos el código NFPA 5000®, Código de Seguridad y Construcción de Edificios. Según Solomon, varias áreas dentro del código NFPA 5000 pueden colaborar con la NFPA a tratar estos problemas, incluidas las metas y objetivos del Capítulo 4 del Código. Por ejemplo, las amplias metas de "bienestar público" de la Sección 4.1.6 incluyen una cláusula que establece que "el diseño, la construcción, y operación del edificio son consistentes con las expectativas razonables de la sociedad en relación a la eficiencia de la electricidad, la preservación del patrimonio cultural, la continuidad de la misión, y el medio ambiente". Las especificaciones sobre cómo se aborda esto, sin embargo, y sobre el lugar en que esto es tratado en el código, aún deben ser determinados; pero Solomon cuenta que el Capítulo 38, "Conjuntos de Montaje para Techos y Estructuras para Techos", en NFPA 5000 es un buen punto de partida. Él señala que los requisitos de este capítulo describen un diseño de techos que protege el interior del edificio de los elementos y que brinda una base sustancial que puede sostener el peso de otras estructuras (tales como un penthouse, una sala de equipamiento mecánico, o antenas) a la vez que especifica que los materiales de construcción utilizados no presentan un riesgo de incendio aumentado. Subyacente a estas cláusulas, se halla la comprensión acerca de que cualquier cosa que termine ubicada en el techo, no puede disminuir ninguno de estos objetivos, y que cualquier componente o sub estructura deben ser asegurados adecuadamente al techo de modo que no puedan ser transportados por fuertes ráfagas de viento.
Solomon agrega, que cualquier sistema o diseño de azotea vegetal deberá ser evaluada por una cantidad de factores. Entre estos, se encuentran los materiales utilizados, con la condición de que no puedan ser transportados por fuertes ráfagas de viento, que pudieran dañar el edificio principal o las estructuras adyacentes o lesionar a las personas a nivel de la acera. De igual manera, el sistema de contención para la vegetación debe ser correctamente asegurado. Debe evaluarse el aporte de los factores de peso asociados al sistema de contención, la tierra y la vegetación misma. También debe considerarse, en el peor de los escenarios, el peso agregado del agua que se junta en la tierra, tanto por la lluvia o durante operaciones de combate de incendios. Con un peso de 8,3 libras por galón, varios cientos de galones de agua pueden rápidamente agregarse a las toneladas de peso adicional que la mayoría de los sistemas de azotea no están diseñados para manejar. La tercera área de preocupación se relaciona con lo que sucede si se seca la vegetación, en cuyo caso el techo podría estar albergando un paquete muy seco, y altamente combustible, que habitualmente no estaría presente.
Muchos de los mismos conceptos también se aplican para los sistemas PV, tales como el anclaje de los arreglos y conductos; las consideraciones sobre el peso de los arreglos del sistema; y las consideraciones sobre las propiedades de riesgo de incendios de los materiales compuestos que podrían ser utilizados para formar los paneles y módulos PV reales. El Artículo 690 del código NFPA 70®, Código Eléctrico Nacional, se titula "Sistemas solares fotovoltaicos", y brinda a los diseñadores eléctricos los requisitos para elaborar un sistema PV seguro y funcional. En relación a los socorristas primarios, Solomon dice que la NFPA y otras organizaciones han emitido alertas para asegurarse que los bomberos estén al tanto de que si bien la energía eléctrica del sistema puede aislarse, la energía eléctrica (hasta 600 voltios) aún continúa presente mientras que el sistema PV se encuentre conectado. Los criterios del NEC requieren un medio de desconexión especial para el sistema PV, pero el planeamiento previo del departamento de bomberos es esencial para saber que los edificios cuentan con sistemas PV y para saber dónde se ubica ese dispositivo de desconexión.
Además, Mark Earley, ingeniero eléctrico principal en NFPA, dice que también se ha propuesto para la edición 2011 del NEC, un nuevo artículo relacionado con azoteas. "Contaría con requisitos similares al artículo sobre energía solar, número 690", comenta, y también podría tratar sobre temas relacionados al "ciclo de vida" de los sistemas PV, tales como la necesidad de remoción periódica y re instalación de arreglos cuando se repara la superficie de los techos. "La conclusión es que los sistemas PV son entidades eléctricas que requieren ser instalados profesionalmente por personas familiarizadas con los requisitos del NEC," dice Earley.
Solomon dice que otras ideas incluyen la creación de un comité NFPA de consultoría para cuestiones de energía y diseño ecológicos. Este grupo, continúa Solomon, ayudaría a la NFPA a organizar las áreas adecuadas para que la organización tratara estos temas en su área de desarrollo de códigos y normas. También dice que la organización está conversando sobre la posibilidad de llevar a cabo una sesión relacionada a lo verde en la NFPA Conference & Expo® en Las Vegas el próximo junio, con temas que abarcan desde Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental (LEED, por sus siglas en inglés), certificación y protección contra incendios, hasta estrategias de entrenamiento para socorristas primarios que encuentran sistemas PV.
Steven Peck, de GRHC, dice que los constructores de azoteas vegetales en los Estados Unidos y Canadá, hasta el momento han tenido en consideración primera las normas alemanas FLL (FLL, traducido, es Sociedad para el Desarrollo del Paisaje y Paisajismo). FLL ha producido lineamientos de diseño para temas tales como plantaciones y drenaje. Basados en datos de la FLL, Peck dice, "Una azotea verde en realidad disminuiría la amenaza de incendio dado que los sistemas para amplias azoteas verdes cuentan con un alto grado de material agregado, la mayoría del cual es esquisto expandido, arcilla y vermiculita, que no se quema." De igual manera, las plantas saludables son largamente resistentes al fuego, agrega Peck. "En realidad no se queman, se chamuscan", dice. "Ha habido algunas azoteas verdes que se han encendido, pero en todos los casos fue por un cigarrillo encendido y únicamente en presencia de pastos secos".
No obstante, advierte Fraser, si observamos históricamente las fallas o incendios en edificios, la gran mayoría pueden rastrearse en torno a temas relacionados al cumplimiento o la aplicación de la normativa; el problema rara vez es “el código en sí mismo", agrega. Aún así, continúa, algunos de los peligros potenciales en las azoteas verdes pueden abordarse mediante el uso de un lenguaje más específico en los códigos para tratar las cambiantes prácticas de diseño, tal como lo hace la FLL.

La industria responde
Entre tanto, enfrentados a la necesidad de mantener seguros a sus miembros, dos grupos industriales de techado, trabajando en conjunto con promotores de la ecología verde, han tomado participación en el tema. Según Linda King, directora del Single Ply Roofing Institute (SPRI, por sus siglas en inglés), su organización se encuentra trabajando con el grupo de Peck con el fin de idear la "Norma de Diseño Eólico para Sistemas de Azoteas Vegetales", y la "Norma para Diseños de Incendio Externos para Azoteas vegetales", normas que King espera que eventualmente se convertirán en parte del Código Internacional de Edificación, del Consejo de Códigos Internacionales. Si bien existe un acuerdo general entre los grupos sobre la necesidad de una norma, King dice, aún deben determinarse los detalles acerca de lo que debería incluirse en un documento como ese. Por ejemplo, a pesar de que los techos vegetales se han utilizado en Europa por un largo tiempo, existen pocos datos de prueba acerca de su desempeño bajo condiciones de fuertes vientos o condiciones de incendio. No sorprende que fabricantes de sistemas de azoteas, contratistas de techado, representantes del código de edificación, y proveedores de sistemas vegetales, todos tengan su propia perspectiva sobre lo que debería incluirse o no en una norma. "Tales normas están siendo votadas, y estamos progresando en el manejo de las objeciones que podrían esperarse de una norma producida por primera vez", dice King.
Mark Graham, director técnico de NRCA, está preocupado porque las normas, propuestas o no, no son lo suficientemente científicas. "Existe definitivamente una necesidad de que la industria del techado pruebe los materiales y sistemas para techos verdes”, comenta. Este último verano, la NRCA patrocinó pruebas de túnel aerodinámico en la Southern Illinois University para establecer investigaciones fundamentales relativas a la resistencia del viento en las azoteas vegetales. Las inquietudes incluyen tanto la posibilidad de levantamiento del techo, particularmente si una azotea vegetal se seca y disminuye el peso sobre el material de techado subyacente, como la posibilidad de que el material de la azotea verde —vegetación y sustrato— pueda ser transportado por el viento. Graham dice que el trabajo fue finalizado en agosto y que los resultados aún continúan siendo analizados.
De manera similar, la aseguradora FM Global ha iniciado un protocolo de pruebas de incendio en azoteas verdes denominado "Norma de Autorización para Sistemas de Azoteas Vegetales". "Nos involucramos en esto dado que nuestros clientes propietarios de edificios y los fabricantes de sistemas de techado nos lo pidieron", nos explica George Smith, vice presidente adjunto, y director de Autorizaciones FM; unidad certificadora de productos de FM Global. Smith dice que el trabajo sobre la norma comenzó en abril, y que se ha hecho circular un borrador dentro de la industria. Él espera tenerlo aprobado y terminado para fines de este año. Otras aseguradoras también están observando este tema más de cerca. Según un informe del Journal of Commerce, una publicación de la industria de la construcción canadiense, el año pasado la sucursal del RU de la aseguradora suiza Zurich anunció que ahora considera a las azotes vegetales como un riesgo de incendio potencial, y que será más cauta al considerar el seguro de tales estructuras.
Mientras que las comunidades del código y de la edificación buscan métodos para hacer de las azoteas verdes lugares más seguros, la gente en todo el país está interesándose más y más en poner un poco de verde en sus azoteas, especialmente en California, donde tanto las azoteas verdes como los sistemas PV son cada vez más populares. Un comunicado de prensa del mes de mayo de la oficina de California del Gobernador Arnold Schwarzenegger afirma que "California lidera la nación con más de 500 megavatios de energía solar instalada en 50.000 instalaciones diferentes [y] posee más del 60 por ciento de la capacidad fotovoltaica solar instalada del país". Pero según un informe del año 2009 realizado por el Global Solar Center, un sitio web industrial, mientras California continúa siendo líder en instalaciones solares totales, los programas de incentivo del país están ayudando a otros estados a acortar esa brecha.
Mientras que ese crecimiento está incitando a la comunidad del código a observar más detalladamente los temas relacionados con la seguridad contra incendios y la seguridad humana, Fraser ofrece un cauteloso recordatorio de que proceso de códigos se mueve lentamente, en especial comparado con una tendencia del mercado que repentinamente se pone de moda o es percibida como deseable. "Cuando un código comienza a cambiar, podría aún tomar 10 años antes de que el cambio se vea reflejado en las nuevas prácticas de construcción", dice Fraser. Pero con esfuerzos de investigación y capacitación relacionados con las azoteas verdes en aumento, los expertos de la seguridad esperan que el mensaje correcto pueda ser transmitido a las comunidades del diseño y del cumplimiento: plante sus árboles o instale sus sistemas PV, pero construya y contrólelos teniendo en mente la seguridad. La azotea más segura es la más ecológica.


Alan R. Earls se especializa en temas técnicos y de seguridad y hace base en Franklin, Massachusetts.


NOTA DE RECUADRO
Caso de Estudio: Descarga Fotovoltaica
Según Terry Keller, subjefe del Distrito de Protección contra Incendios en Sedona, Arizona, uno de sus bomberos tuvo un encuentro potencialmente mortal con un sistema fotovoltaico mientras intentaba extinguir el incendio de una vivienda.
Según la información suministrada por Keller, el incidente tuvo lugar el 10 de junio de 2008, en una residencia de 2.500 pies cuadrados, donde recientemente se había instalado un sistema PV de tres kilovatios. El incendio, cuyo inicio, se determinó más tarde, había sido en un cable eléctrico bajo la cama, ya se hallaba "bien desarrollado" cuando llegaron los bomberos. Una vez controlado el fuego, algunos bomberos estaban operando una línea de mano más pequeña en el patio trasero cercado. Según Keller, uno de los bomberos fue enviado al camión a buscar un pico. En el camino, alzó sus brazos y utilizó sus manos enguantadas aún mojadas para alcanzar la punta de los dos postes del cerco de alambre ubicados a cada lado de la tranquera abierta. Cuando hizo contacto con ambos postes, cayó de rodillas por una descarga eléctrica. Si bien pudo volver a ponerse en pie, fue llevado a una sala de emergencias local dado que se hallaba debilitado y sufría cambios electrocardiográficos. Volvió a la plena realización de sus tareas al día siguiente.
A pesar de que ambos servicios tanto de la red eléctrica como del sistema PV fueron asegurados antes de la electrocución del bombero, los investigadores departamentales creen que el conducto que conducía la alimentación del sistema PV en el techo, que estaba colocado a lo largo y por debajo de la línea del alero de la estructura del techo plano, falló en un accesorio que resolvía una de las esquinas de la edificación. Los soportes de este conducto metálico también fallaron, y permitieron que los cables fundidos y expuestos quedaran apoyados en la parte superior del cerco de alambre, que energizaba el cerco con voltaje del sistema PV.
Luego de este incidente, el Distrito de Protección contra Incendios de Sedona dictó cursos de entrenamiento sobre los peligros de los sistemas PV. "Queremos compartir esta información tanto como nos sea posible", agrega Keller.

- Alan R. Earls


NOTA DE RECUADRO
El combustible es el combustible
Respondiendo a los desafíos de energía alternativa que encuentra el departamento de bomberos. 

La NFPA y la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendios (FPRF, por sus siglas en inglés) están trabajando para tratar algunos de los desafíos que encuentran los socorristas de emergencia al encontrarse con fuentes de energía alternativa en campo. Tres proyectos de investigación —dos en curso y uno recientemente finalizado— ilustran el alcance de dicho trabajo.
"Transmitiendo a los Departamentos de Bomberos de los Estados Unidos información sobre seguridad aplicada al hidrógeno: Lineamientos" se fundó a través del Departamento de Energía de los Estados Unidos y el Laboratorio Nacional de Energía Renovable, y el informe final fue emitido en septiembre. (Para descargar una copia, visite www.nfpa.org/foundation). Este estudio ofrece una mirada general sobre los departamentos de bomberos de los Estados Unidos para ayudarlos a mejorar la transmisión de información sobre seguridad relacionada con el hidrógeno desde y hacia la comunidad de respuesta a emergencias. En particular, el informe ofrece los lineamientos para habilitaciones conforme a la normativa y para la respuesta a emergencias de los departamentos de bomberos, y se enfoca en las nuevas aplicaciones basadas en hidrógeno, incluidas las estaciones de recarga de hidrógeno y las instalaciones de energía de reserva de hidrógeno tales como las halladas en instalaciones de telecomunicaciones.
"Seguridad del bombero y respuesta a emergencias en la planificación previa, y tácticas en sitio para tecnologías de energía alternativa", es uno de los dos nuevos proyectos que acaba de ponerse en marcha y que involucran a los departamentos de bomberos y la energía alternativa. El proyecto estudiará la seguridad del bombero en el contexto de la extendida introducción de vehículos conducidos por electricidad y de vehículos híbridos eléctricos, con foco específico en la respuesta a emergencias de incendio y accidentes en vehículos, incluidos dentro de estructuras tales como, aplicaciones de carga o acoplamiento. También estudiará la seguridad del bombero relacionada con el combate de incendios estructurales en presencia de paneles solares (fotovoltaicos).
El objetivo de este proyecto de un año de duración, es el de reunir y diseminar información táctica conforme a las mejores prácticas para bomberos y comandantes de incidentes en campo al dar respuesta a eventos de emergencia. Los fondos son suministrados por el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) y y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) mediante un subsidio para la prevención y seguridad contra Incendios.
"Capacitación para socorristas de emergencia en accidentes con vehículos de avanzada conducidos por electricidad," también recientemente comenzado, es parte de una importante iniciativa federal reciente para acelerar la fabricación y distribución de vehículos conducidos por electricidad. Para estar efectivamente preparados para la extensiva implementación de los vehículos conducidos por electricidad, los socorristas de emergencia necesitan materiales de capacitación apropiados y oportunos. Como resultado de este programa, los socorristas de emergencia podrán manejar de manera segura incidentes que involucren vehículos eléctricos de avanzada. El objetivo del proyecto es el de ofrecer una capacitación de respuesta a la emergencia y un conocimiento comprehensivo a los más de 1.1 millones de miembros de departamentos de bomberos en los Estados Unidos. Este en un gran proyecto de tres años de duración con fondos suministrados por el Departamento de Energía de los Estados Unidos.
Las energías alternativas tienen el gran potencial de mejorar nuestro mundo. Es importante que continuemos trabajando junto a la comunidad de respuesta a emergencias para asegurarnos de abordar sus intereses e inquietudes.

- Casey C. Grant, Ingeniero Profesional, es director del programa de la Fundación para Investigaciones de Protección contra Incendio.

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