En la primavera de 1911, el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de la ciudad de Nueva York acabó con la vida de 146 trabajadores, en su mayoría mujeres jóvenes. La mayoría de las víctimas murieron calcinadas cerca de una puerta de salida cerrada o decidieron saltar desde las ventanas del noveno piso del edificio. Sin embargo, no murieron en vano; el incendio inspiró importantes avances en materia de seguridad, como la creación de NFPA 101®Código de Seguridad Humana, y la fundación de la Sociedad de Ingenieros en Seguridad de los Estados Unidos (American Society of Safety Engineers o ASSE).

Avancemos rápidamente hasta la actualidad. Según estadísticas de NFPA, entre 2014 y 2018 la cantidad promedio de personas que murieron, cada año, en edificios relacionados con la fabricación, la industria, el almacenamiento y los negocios fue de 52—un testimonio del éxito de los cambios efectuados desde 1911, pero también un recordatorio de que nuestro trabajo no ha terminado.

Los incendios catastróficos con múltiples víctimas en el lugar de trabajo se han convertido en una rareza en los Estados Unidos, y puede ser fácil pasar por alto el problema mundial de la seguridad contra incendios en el lugar de trabajo. Fue para mí una verificación de la realidad leer la primera Encuesta mundial de riesgos realizada por la Fundación Lloyd’s Register, en la que el 25 por ciento de los trabajadores de todo el mundo citaban el fuego como una fuente de riesgo en el trabajo. Hasta un 10 por ciento de los trabajadores de todo el mundo se habían visto perjudicados por un incendio en el trabajo. Se consideró a un incendio un riesgo elevado en el lugar de trabajo en la mayoría de las regiones de África, Oriente Medio y gran parte de Asia. En Bangladesh, que ha sufrido grandes pérdidas por incendios en fábricas en la última década, la mitad de los trabajadores encuestados identificaron el fuego como un riesgo.

La encuesta de riesgos ilustraba que las personas en gran medida apoyaban las reglamentaciones de seguridad gubernamentales en el lugar de trabajo, remarcando la importancia de la responsabilidad del gobierno en un sistema de seguridad. Pero las reglamentaciones de seguridad no van a ser tan eficaces si no se educa a los trabajadores sobre su importancia. La encuesta demostró que quienes pensaban que las reglas de seguridad hacían su trabajo más difícil tenían casi el doble de probabilidades de sufrir lesiones en el trabajo que quienes consideraban que las reglas de seguridad eran una buena medida. Esto demuestra el impacto de una mano de obra cualificada. La responsabilidad del gobierno y una mano de obra cualificada son dos componentes importantes del Ecosistema de Protección contra Incendios y Seguridad Humana de NFPA que afectan a la seguridad contra incendios en el trabajo.

Las diferencias entre los países de altos ingresos, con ecosistemas de protección contra incendios y seguridad humana bien desarrollados, y los países de ingresos medios y bajos, donde la protección contra incendios suele pasar a un segundo plano, se observan fácilmente en la encuesta de riesgos. Si bien es tentador sugerir que esos países deberían simplemente adoptar nuestros códigos y normas para mejorar sus niveles de seguridad, hacerlo sería como cortocircuitar el ecosistema de seguridad. Estados Unidos ha tenido más de un siglo para mejorar la seguridad desde el incendio de Triangle, pero la rápida industrialización de muchos países en desarrollo en las últimas décadas ha superado ampliamente los avances en materia de seguridad, dejando a los trabajadores en una situación de riesgo elevado. La ropa que llevo puesta, junto con muchos de los artículos que aportan comodidad a mi vida, pueden ser producidos por trabajadores que tienen miedo a la amenaza del fuego en su tarea.

El mundo está intrínsecamente conectado, y es inaceptable que quienes vivimos en países desarrollados cerremos los ojos ante los problemas de seguridad de los demás. Al mismo tiempo, no es posible que simplemente impongamos nuestro sistema de seguridad a sus realidades. Tenemos que trabajar juntos para adaptar nuestros 110 años de aprendizaje a los problemas a los que se enfrentan hoy las naciones en desarrollo.

La investigación es necesaria para ayudarnos a identificar las carencias de la seguridad y resolver cómo podemos adaptar las medidas de seguridad al contexto local en todo el Ecosistema de Protección contra Incendios y Seguridad Humana de NFPA. La Encuesta mundial de riesgos pone de manifiesto el olvidado tema de la seguridad contra incendios en el trabajo e ilustra la necesidad de promulgar reglamentaciones sobre medidas de seguridad contra incendios, especialmente en los países de ingresos bajos y medios. Espero que esto genere el impulso necesario para desbloquear la tan necesaria financiación para adaptar las medidas de seguridad mediante la cooperación entre actores locales y expertos mundiales en seguridad contra incendios, incluida NFPA.

Birgitte Messerschmidt is director of the Applied Research Group at NFPA.