Salvaguardando la Historia
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"Salvaguardando la Historia

Por Angelo Verzoni
Museo de Brasil
 
Luego del catastrófico incendio que destruyó el museo nacional de brasil, oficiales de seguridad y expertos en preservación en todo el mundo 
 
se enfocan en la protección de edificios históricos.
 
Por Angelo Verzoni

Para José Urutau Guajajara, las llamas se sintieron como un asesinato.

Él se refería al masivo incendio que azotó al Museo Nacional de Brasil en Río de Janeiro el 2 de septiembre de 2018. Millones de piezas culturales quedaron destruidas por el fuego, incluyendo miles de reliquias de las tribus indígenas brasileras.

Guajajara, miembro de una de esas tribus, vinculó la pérdida con un "nuevo genocidio, como si hubieran vuelto a masacrar a todas estas comunidades indígenas, porque allí era donde residía nuestra memoria", le dijo a The New York Times.

El día del incendio, en una publicación por twitter, el presidente de Brasil, Michel Temer, consideró que las pérdidas fueron "incalculables". "Es un día triste para todos los brasileros", escribió Temer.

Según expertos del museo, funcionarios de seguridad contra incendios y políticos que fueron entrevistados después del incidente, fue una pérdida que podría haberse evitado con la debida atención y recursos adicionales para el museo, los que podrían haber sentado las bases para realizar actualizaciones cruciales en pos de la seguridad contra incendios. El edificio de 200 años de antigüedad, un antiguo palacio de la familia real portuguesa, no contaba con rociadores de incendio ni con puertas cortafuego. Los hidrantes de incendio cercanos al museo no pudieron proporcionar el suministro adecuado de agua para que los bomberos pudieran combatir las llamas.

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4 Preguntas
Staff de NFPA reflexionan sobre el incendio del museo en Brasil.

Lea el artículo "Restaurando el Orden", sobre los retos de agregar sistemas modernos de protección contra incendios y seguridad humana a históricos palacios de justicia en EEUU.

Lea el informe de 2015 de Siemens sobre prevención de incendios en museos y edificios históricos.

El museo conservaba alrededor de 20 millones de piezas de arte, y casi el 90 por ciento de estas quedó destruido por el fuego. A pesar de que la cobertura periodística del incidente se concentró principalmente en el hecho de que fue un museo el que se incendió, surgieron ciertos cuestionamientos respecto al valor que la sociedad le da a la preservación de piezas de arte, y no así al hecho de que era igual de significativo que fuera un edificio histórico. Museo o no, los edificios históricos presentan un alto riesgo de sufrir incendios catastróficos a menos que se les haya agregado de algún modo sistemas modernos de seguridad humana y contra incendios.

El incendio del museo en Brasil fue el último de una serie de masivos incendios que han ocurrido recientemente en edificios históricos alrededor del mundo, muchos de ellos han comenzado durante las operaciones de construcción como parte de proyectos de restauración. En junio, el fuego azotó un edificio de 110 años de antigüedad en Glasgow, Escocia, que era utilizado como biblioteca por la Escuela de Arte de Glasgow—el edificio estaba en proceso de restauración después de haber sufrido un incendio en 2014. Se debían incluir rociadores como parte de la restauración, pero aún no habían sido instalados. En agosto, un incendio se propagó por un edificio histórico minorista en Belfast, Irlanda. El edificio, que había sido un punto principal del distrito de compras de la ciudad desde 1785, también estaba en proceso de remodelación. Se reportó que existían rociadores en el lugar, pero no quedó en claro inmediatamente después del incidente, si estos contaban con un correcto mantenimiento o si se habían activado durante el incendio.

Incidentes como estos no son algo nuevo. Los incendios en edificios históricos son un problema bien documentado, y las organizaciones y compañías entre las que se incluye a NFPA, el Servicio de Parques Nacionales y Siemens han intervenido todas en el problema y ofrecido soluciones. NFPA 914, Código para la Protección contra Incendios de Construcciones Históricas, describe específicamente las medidas que pueden tomarse para proteger estos edificios contra los incendios, incluyendo la instalación de rociadores de incendio automáticos así como también la utilización de NFPA 241, Norma para Operaciones de Construcción de Medios de Protección, Alteración y Demolición cuando fuera aplicable.

No obstante, por lo general no se implementan tales soluciones, debido a una falta de apoyo por parte del gobierno, confusión entre propietarios, y los intrínsecos desafíos y costos que conlleva remodelar estructuras históricas que a veces tienen siglos de antigüedad, con una tecnología moderna contra incendios y de seguridad humana.

"Si uno intenta aplicar requisitos del código que sean aplicables a nuevos edificios en edificios históricos, esto puede resultar muy costoso y presentar un gran desafío", dijo Don Moeller, un consultor de ingeniería de seguridad contra incendios de California y presidente del comité técnico de NFPA 914. "De modo que con frecuencia, la gente se inclina por lo que resulta más fácil, simplemente no hacer nada".

ANTIGUO Y EN RIESGO

Desde que los seres humanos empezaron a construir estructuras, el fuego ha estado allí presente amenazando destruirlas. Se han reformado ciudades enteras después de grandes incendios, con calzadas más anchas y códigos de construcción más estrictos para detener la propagación del fuego de una estructura a otra así como también dentro de las propias estructuras. Con el tiempo, los incendios y los cambios posteriores se ha logrado que los edificios—e incluso ciudades enteras—se incendien con menos frecuencia.

"Modernos códigos de construcción, materiales no combustibles… ciudades mapeadas con anchas calles para automóviles, vigorosas instituciones para el combate de incendios—todo esto ha logrado disminuir la presencia del fuego", escribe el historiador en incendios Stephen Pyne en su libro de 2001 "Fire: A Brief History" (Incendio: una breve historia). "Prácticamente cada nicho de paisaje construido—cada sala, cada estructura, cada cuadra de una ciudad—incluye en su diseño la finalidad de evitar un incendio, o si se originara un incendio, impedir su propagación y brindar una fácil vía de escape para los residentes y un fácil acceso por parte de los bomberos".

Por lo general los edificios históricos fueron diseñados décadas o incluso siglos antes de que existieran tales códigos modernos, y pueden sufrir, por su misma naturaleza, un algo riesgo de sufrir incendios catastróficos. Habiendo crecido en una vivienda construida en 1850, Eric Anderson, un especialista en capacitación en incendios estructurales en el Servicio de Parques Nacionales, de inmediato supo de los desactualizados métodos de construcción que pueden predisponer a las propiedades a sufrir incendios devastadores.

En el 2016 Anderson escribe en un artículo en el sitio Web del Servicio de Parques Nacionales, nps.gov, "Mientras ayudaba a mi padre en proyectos de construcción, él me señalaba los problemas relacionados con el fuego, como por ejemplo cuando no existían listones contra el muro entre el primer y segundo piso, lo que ahora sé que se denomina construcción balloon-frame… "En ese momento, lo que significaba para mí la construcción balloon-frame era "No dejes caer tu martillo, o se te perderá por detrás del muro yendo a parar en la planta baja". Lo que no podía darme cuenta en ese entonces era que también significaba que un incendio podría propagarse con rapidez hacia arriba y por todo el edificio".

Las estadísticas guardadas sobre incendios en edificios históricos no son uniformes, y la definición de "histórico" puede variar ampliamente entre jurisdicciones; no obstante un informe de 2015 elaborado por Siemens, compañía de fabricación industrial, permite observar la alta incidencia de tales incendios en toda América del Norte y Europa. En Canadá, dice el informe, se producen cada año alrededor de 30 de estos incendios, mientras que en Escocia suman aproximadamente 10. En Inglaterra, se pierden al menos una decena de edificios históricos cada año, y desde el año 2000, Alemania ha perdido 70. No se incluyeron cifras de Estados Unidos.

El informe de Siemens detalla soluciones de ingeniería para evitar incendios en edificios históricos y museos, que por lo general se encuentran en edificios históricos – según el informe se estima, que de hecho, menos del 20 por ciento de los museos de todo el mundo se encuentran en "modernas estructuras construidas para tal fin y en las que se hayan cumplido los adecuados códigos de construcción para la protección contra incendios". De manera similar a los sistemas creados por otras compañías, las soluciones ofrecidas por Siemens se focalizan en integrar la tecnología moderna, tales como rociadores automáticos de incendio y avanzados sistemas de detección de humo, con la estructura histórica de estos edificios. Similares soluciones se describen en NFPA 914, así como en NFPA 909, Protección de Propiedades con Recursos Culturales – Museos, Bibliotecas y Lugares de Culto.

 015

Sin embargo, según Moeller, presidente del comité técnico de NFPA 914, en la mayoría de los casos, los edificios históricos por lo general permanecen en su estado anticuado e inseguro porque es el modo más fácil y menos costoso de seguir adelante además de que por lo general se priorizan las necesidades operativas por encima de la protección contra incendios.

MOVIENDO LA AGUJA HACIA EL LADO DE LA SEGURIDAD

Para evitar ese estancamiento, dijo Moeller, los propietarios de edificios históricos y funcionarios del código local deben trabajar unidos para diseñar soluciones alternativas que tengan sentido para cada una de las propiedades individuales, métodos de diseño que, si bien no cumplen con los requisitos encontrados en los códigos modernos, brinden de todos modos un nivel aceptable de seguridad humana y contra incendios. "Cada propiedad necesita un paquete a medida", dijo. "No se puede utilizar el mismo recetario que se utilizaría en un edificio nuevo".

Con el fin de colaborar para encontrar soluciones innovadoras se permite omitir ciertos requisitos del código que posiblemente no podrían cumplirse sin incurrir en un gasto insalvable para el propietario del edificio, o sin dañar la estructura histórica de la propiedad – como por ejemplo: reemplazar una escalera original completa por una nueva de mayor tamaño. "La escalera original podría no cumplir con el código actual, pero aun así brindar un medio de egreso aceptable", dijo Moeller. (Para mayor información sobre el modo en que los arquitectos diseñan estas soluciones durante restauraciones de históricos palacios de justicia, vea el artículo en la página 40 "Restaurando la justicia").

Otras actualizaciones, no obstante, especialmente las relacionadas con rociadores de incendio, justifican una inversión, dijo Moeller aun cuando signifique ir más allá de lo que podría ser exigido por los códigos actuales para cierta propiedad en una jurisdicción determinada. "Si se hubiera contado con rociadores activos en cualquiera de los recientes incendios de edificios históricos, incluso en el de Brasil, creo que el resultado habría sido significativamente diferente", dijo. Él es consciente de las opiniones en contra que reciben los rociadores en la comunidad de los museos, alimentadas por el miedo a que con el agua se dañen piezas de arte y otras reliquias irremplazables. La respuesta de Moeller a quienes están en esa duda es simple: "Después de un incendio, ¿prefieren tal vez lidiar con un contenedor de basura quemado y una pared dañada o nada más que con los restos de unos cimientos incendiados?" Las activaciones involuntarias de los rociadores, agregó, son "muy poco comunes".

Si bien la financiación del gobierno para proyectos de preservación histórica es un modo de costear las actualizaciones en seguridad humana y contra incendios en edificios históricos, esto no es algo de lo que se puede depender.

El incendio del museo de Brasil se produjo en gran parte debido a una falta de financiación gubernamental para pagar las reparaciones necesarias en el derruido museo. En otras partes del mundo, como en la Unión Europea y Estados Unidos, los modelos de financiación gubernamental para edificios históricos están más consolidados ya que estos "son vistos como parte del patrimonio cultural común de una comunidad", dijo Moeller, pero los modelos no son universales y los recortes en presupuestos son una realidad constante. "Uno está compitiendo contra el resto de las voces que aclaman dinero público", dijo. Datos de la Asociación Americana de Museos, por ejemplo, muestran que, en 1989, los museos estadounidenses recibieron el 38 por ciento de su financiación por parte del gobierno; para 2012, esa cifra se había reducido al 24 por ciento. El presidente Trump propuso recientemente marcados recortes en la financiación para instituciones culturales de la nación. La tendencia no le ha dejado a muchos museos y otros edificios históricos otra alternativa más que depender de sus esfuerzos de recaudación de fondos para generar dinero para las reparaciones y otras actualizaciones.

El incendio de Brasil podría ser el punto de inflexión que ponga en marcha el cambio. "Es una desafortunada realidad, pero por lo general la mejor manera de motivar a las personas a prestar atención y comenzar a invertir en cosas como sistemas de rociadores en edificios históricos es creando conciencia sobre la posibilidad y el riesgo de que se produzcan incendios catastróficos", dijo Moeller. "Realmente veo que un incidente como [el incendio en Brasil], con este tipo de visibilidad a nivel mundial con respecto a esta increíble pérdida, tiene un enorme impacto en la percepción pública sobre la necesidad de priorizar la seguridad contra incendios—aún si ese impacto es breve".

Cuatro Preguntas

EMPLEADOS DE NFPA REFLEXIONAN SOBRE EL INCENDIO EN EL MUSEO DE BRASIL
 
Respuestas recogidas y editadas por Angelo Verzoni

QUÉ HARÁ BRASIL TRAS EL INCIDENTE?

014Anderson Queiroz, representante de NFPA en Brasil, Río de Janeiro.

¿Siempre que ocurren tragedias como esta, existe una fuerte presión desde el público y desde todos los niveles del gobierno para que se realicen cambios. Es problema es que, después de algunos meses, todo ese deseo inicial por aplicar los necesarios cambios a la legislación, para invertir en seguridad, y para aplicar requisitos existentes comienza a perder fuerza. El tiempo ejerce el papel de villano en esta historia, borrando las pérdidas de la mente de la gente y aplacando el sentido de urgencia que existe inmediatamente después de un incidente. La economía brasilera, que ha estado sufriendo altibajos, no ayuda en esta situación, ya que se abordan cuestiones de mayor importancia inmediata, mientras que se postergan cuestiones tales como las de evitar tragedias como las del incendio del museo. Simplemente no veo ninguna solución tangible al corto plazo, excepto apostar a la suerte y ayuda divina para que no ocurran más incendios como éste.
 
 
¿POR QUÉ SE DIFICULTA EL HECHO DE ASEGURAR EL FINANCIAMIENTO PARA PROTEGER INVALUABLES PIEZAS DE ARTE?
 

014 01Joy Rodowicz, gerente de registros y activos digitales en NFPA

No hay nada atractivo o fascinante sobre los seguros, y esa es la esencia de lo que estamos hablando aquí. Es lo mismo que preguntar, "¿Por qué nadie tiene un testamento o plan de patrimonio?" Todos sabemos que estos son temas importantes, pero algo siempre parece desviarnos del camino e impedirnos dar los pasos necesarios para obtenerlos. Cuando se trata de presupuesto, las organizaciones ven la necesidad y con frecuencia reconocen el valor de proteger sus invaluables bienes culturales e históricos. Pero los funcionarios financieros están buscando un retorno sobre las inversiones, de modo que cuando llega el momento de fijar las prioridades y asignar fondos, los museos, bibliotecas y archivos de información histórica son muchas veces considerados como un lujo y colocados al final de la lista al mismo tiempo que se abordan en primer lugar las necesidades inmediatas y a mediano plazo. Si encontráramos un modo de capitalizar nuestros recursos culturales e históricos, también habría dinero para esto.

 

¿QUÉ LES DIRÍA A LAS PERSONAS QUE SE PREOCUPAN SI LOS ROCIADORES CAUSARÁN DAÑO POR AGUA EN LAS PIEZAS DE ARTE DE LOS MUSEOS?

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Greg Harrington, ingeniero principal, División de protección contra Incendios en edificios de NFPA

Los curadores deben evaluar su propio riesgo y determinar por sí mismos qué escenario es más tolerable: posible daño recuperable causado por el agua en las colecciones que surge a partir de una improbable falla en el sistema de rociadores automáticos, o la total destrucción de las colecciones por un incendio. Los objetos irreemplazables pueden secarse y restaurarse. No pueden en cambio recuperarse de las cenizas. La reciente destrucción del Museo Nacional de Brasil es un testimonio de esto. Los curadores cargan con una inmensa responsabilidad en la preservación de objetos por lo general irreemplazables y significativos a nivel cultural y científico. Una suposición de que "el incendio no me ocurrirá a mí" ignora la realidad de que, de hecho, así puede ser. Solo pregúntenles a los ciudadanos de Brasil cuya historia nacional quedó literalmente en llamas. Los sistemas de supresión de incendios automáticos son la mejor defensa contra estas devastadoras pérdidas.

 

¿CÓMO AYUDA EL ECOSISTEMA DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS Y SEGURIDAD HUMANA DE NFPA A PREVENIR FUTUROS INCIDENTES COMO ESTE?

014 03Jim Pauley, Presidente de NFPA

Lo que hace el Ecosistema es ayudar a darle un marco al análisis sobre seguridad humana y protección contra incendios. En lugar de decir, "Se trata de algo como la instalación de rociadores", ilustra la importancia de hacer todo lo correcto en pos de proteger a las personas y a la propiedad. El Ecosistema muestra cómo es la seguridad real a través de ocho eslabones, representando elementos tales como la responsabilidad gubernamental y el desarrollo y uso de códigos actuales. Ignorar uno solo de ellos puede generar un resultado catastrófico. Después del incendio en el museo brasilero, mucha gente en el gobierno comenzó a pensar, "Esto es un problema". De modo que si podemos comenzar con los reguladores, y explicarles la idea del Ecosistema, creo que ese es un gran paso en la dirección correcta para evitar catastróficos incidentes como el incendio de Brasil. Para leer más acerca del Ecosistema, visite nfpa.org/ecosystem.



 

 

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