Interfaz Urbano/Forestal
      Olvido su clave?  

 

Artículo Seleccionado >>

Interfaz Urbano/Forestal

Por

StructureSurvival

Supervivencia de las estructuras

Las cuantiosas pérdidas provocadas por los recientes incendios forestales ocurridos en California y Canadá plantean un interrogante central: ¿Cómo podemos mejorar la protección de las viviendas y otras estructuras contra un incendio forestal?

En 2015, una serie devastadora  de incendios forestales  azotó California, entre ellas  una  destruyó casi 2,000 estructuras —más que ningún otro incendio forestal ocurrido en el estado desde el año 2003. Ese incendio y otro, que destruyó más de 800 estructuras, provocaron daños en propiedades por una suma de casi US$ 2 mil millones.

La destrucción llegó en medio de denodadas acciones enérgicas y controvertidas de parte del Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California  o CAL FIRE.  En la actualidad, CAL FIRE expresa que esos esfuerzos están empezando a dar fruto, aunque también ha identificado las áreas que requieren mejoras, particularmente la de prevenir la pérdida de estructuras en incidentes de incendios forestales. En un par de sesiones educativas, en la Conferencia & Expo de NFPA se analizará el tema de la pérdida de estructuras en la interfaz urbano/forestal o  WUI y los desafíos a los que se enfrentan los bomberos, los educadores públicos, los propietarios de viviendas y otros.

En 2011, un asambleísta de California presentó un proyecto de ley, el primero de este tipo, que imponía un arancel anual de US$ 150 para aproximadamente 800,000 personas que poseen viviendas en las 31 millones de acres de tierra no incorporadas, del estado, conocida como el “área de responsabilidad del estado”, donde CAL FIRE es el responsable del combate de incendios —muchos de ellos incendios forestales. El proyecto de ley tuvo un fuerte rechazo popular de quienes argumentaban que era un impuesto injusto, aunque fue convertido en ley, a pesar de ello.    

A seis años de haberse promulgado la ley, según David Shew, jefe de personal de planificación y análisis de riesgos de CAL FIRE, el estado comprueba que hay casos específicos en los que se han evitado incendios forestales por los esfuerzos de prevención que fueron posibles gracias al dinero recaudado por el cobro de los aranceles. “Hemos estado aplicando la ley durante un plazo suficiente como para comenzar a ver ejemplos de dónde el trabajo de prevención,  que fue financiado por el arancel,  redujo el impacto de ciertos incendios forestales, al evitar que adquieran mayores dimensiones y sean más destructivos”, dijo Shew a NFPA Journal. “El arancel está llevando a una reducción de los incendios forestales”.

Específicamente, el dinero le ha permitido a CAL FIRE aumentar la educación e información  del público sobre incendios forestales, así como también la manera de prevenirlos  creando espacios para una mejor defensa o áreas donde la vegetación y otros combustibles que pueden provocar incendios forestales se reducen para lentificar la propagación de un incendio, dijo Shew. Desde la promulgación de la ley, dijo, también ha habido un aumento en la cantidad de comunidades adheridas al programa Firewise en California, lo que podría atribuirse a la mayor educación sobre incendios forestales.

Sin embargo, lo que falta, dijo Shew,  es instruir a los residentes en la noción de “reforzar” o “endurecer” viviendas y otras estructuras —sellando grietas, fisuras y otras áreas donde las brasas de un incendio forestal transportadas por el viento pueden quedar atrapadas y provocar un incendio. La ausencia de viviendas endurecidas puede resultar en la destrucción de miles de estructuras por causa de los incendios forestales, dijo. Shew estará a cargo de una sesión educativa en la Conferencia & Expo, que tratará sobre el endurecimiento de estructuras y otras acciones recomendadas por CAL FIRE para evitar la pérdida de estructuras en la WUI.

“La bestia”

Complementando la disertación de Shew habrá otra sesión educativa que tratará sobre las lecciones de protección de estructuras aprendidas de  un enorme incendio forestal que azotó la región occidental de Canadá el año pasado; lecciones estas que refuerzan mucho de lo que CAL FIRE procura enseñar a los residentes de California.

El domingo 1 de mayo de 2016 se originó un incendio en un pantano cercano a Fort McMurray, un importante centro de producción de petróleo de Alberta. Considerado al principio como meramente otro incendio forestal en un área acostumbrada a ellos, transcurrieron solamente unas pocas horas para que los oficiales de bomberos se dieran cuenta de que el fuego no era un incidente de incendio habitual; las condiciones indicaban que el incendio crecía rápidamente y se propagaba estruendosamente hacia la ciudad de casi 60,000 residentes. Esa noche se declaró el estado de emergencia en Fort McMurray.

Los días siguientes fueron de gran tensión e intensa actividad para los oficiales de bomberos, que tenían la tarea de coordinar la evacuación de más de 90,000 personas por una sola autopista principal. “Al final del día martes sinceramente creía que si nos despertábamos con la primera luz del día y evacuábamos al 50 por ciento de las viviendas que quedaban y si las  víctimas fatales resultaban ser solamente unos pocos miles, habríamos logrado lo mejor.  Así de mal me sentía”, relató Darby Allen, jefe de bomberos de Wood Buffalo, municipio al que pertenece Fort McMurray,  a la cadena radiotelevisiva Canadian Broadcasting Corporation.

Finalmente, no hubo costo de vidas humanas como  temía Allen; nadie murió en el incendio. Pero, se quemaron aproximadamente 1.5 millones de acres antes de que el incendio, apodado “La bestia”, fuera contenido casi en su totalidad dos meses después. El incendio hizo que vastas franjas de Fort McMurray quedaran como  zonas devastada por una guerra, con autos reducidos a cuerpos despintados, viviendas a cimientos de concreto y árboles a troncos ennegrecidos. Cerca del 15 por ciento de la ciudad estaba destruida, lo que incluía un estimado de 2,400 estructuras. Las pérdidas causadas por el incendio se estimaron en US$ 10 mil millones —entre ellas pérdidas directas como daños en propiedades y pérdidas indirectas como salarios no percibidos y menor producción de petróleo—, lo que lo hace el desastre más  costoso  de la historia de Canadá.

Pocos meses después del incendio, Alan Westhaver, analista del comportamiento de los incendios forestales, publicó un informe para el Instituto de Reducción de Pérdidas Ocasionadas por Catástrofes, con sede en Toronto, en el que reforzó la importancia que tienen las acciones de prevención y preparación para afrontar estos incendios.  Westhaver estará a cargo de una sesión educativa sobre el informe y las lecciones aprendidas del incendio forestal en Fort McMurray en la Conferencia & Expo.

El informe de Westhaver, “Por qué sobrevivieron algunas viviendas: aprendizaje que nos deja el desastre de incendio forestal ocurrido en Fort McMurray”  determinó que la pérdida de estructuras en el incendio no fue aleatoria, sino  dependiente de la preparación de las viviendas para afrontar dichos incendios,  f  según lo establecido por los lineamientos descritos en FireSmart, un programa de preparación para incendios forestales de Canadá, similar al programa Firewise de NFPA. Según el informe, el 81 por ciento de las viviendas que sobrevivieron al incendio tenían una certificación de riesgo FireSmart de baja a moderada, lo que indica que estaban debidamente preparadas para un incendio forestal y todas las viviendas que sobrevivieron a pesar de la exposición extrema al fuego tenían una certificación de riesgo bajo. Por el contrario, la mayoría de las viviendas que fueron destruidas en el incendio tenían certificaciones de riesgo FireSmart de alto a extremo.

Si bien no hay una “solución milagrosa” ni una medida que garantice la supervivencia de una vivienda en un incendio forestal, el informe de Westhaver concluye que puede haber un “talón de Aquiles” o una debilidad que puede llevar a que se incendie y destruya una vivienda aún habiendo cumplido  con todos los otros lineamientos de FireSmart.

Shew, el oficial de CAL FIRE, concuerda. “ Evitar la pérdida de estructuras durante un incendio forestal reúne  una combinación de condiciones”, expresó. “No es solamente una condición. Puede tener todo el espacio para defensa que quiera, pero si su vivienda no ha sido reforzada para resistir la intrusión de brasas transportadas por el aire durante un incendio forestal, correrá un riesgo muy, muy alto de que su vivienda sea destruida”.

Es probable que si más viviendas se hubieran reforzado, o endurecido, en Fort McMurray, el incendio hubiera causado menos pérdidas de estructuras. “El investigador descartó que el contacto directo de las llamas o del calor radiante del incendio fueran fuentes de ignición significativas”, menciona el informe de Westhaver. “En cambio, se determinó que las brasas transportadas por el viento eran la causa más probable de la mayoría de las tempranas igniciones de viviendas en la zona donde el incendio hizo su transición de localidades forestales a urbanas”.

Michele Steinberg, jefe de la División de Incendios Forestales de NFPA, dijo que todas las investigaciones sobre prevención de incendios forestales avalan la noción de que salvar estructuras en incendios forestales no se reduce a una sola medida. “Es un conjunto de aspectos”, dijo. “Es la vivienda misma y todo en su alrededor lo que constituye un potencial para la ignición. Si se tiene un terreno bien preparado con mucho espacio para defensa al que se le ha quitado la vegetación, pero hay vehículos chatarra en las proximidades de su vivienda o un antiguo techo de madera o espacios donde las brasas puedan quedar atrapadas, es definitivamente un problema”.

Un problema no solo de la región occidental  

Ya que la Conferencia & Expo este año tendrá lugar en Boston, Shew y Westhaver procurarán atraer a una multitud que incluya a los miembros del servicio de bomberos de la Costa Este, donde los incendios forestales no han sido tradicionalmente considerados una amenaza importante. Sin embargo, Shew y Steinberg rápidamente señalaron que es este un concepto equivocado  y que los incendios forestales deberían  estar en el radar de todos los miembros del servicio de bomberos.

 “Observemos simplemente lo que sucedió en Gatlinburg al este de Tennessee”, dijo Steinberg, haciendo referencia al incendio forestal ocurrido en noviembre y  que asoló la región,  provocando la muerte de 14 personas así como también  la destrucción o daños en más de 2,400 estructuras. “Los incendios forestales ocurren  en casi todos los estados del país”.

Shew también  mencionó los incendios forestales ocurridos en estados como Florida, Nueva Jersey y Maine. En realidad, dijo, el incendio forestal más devastador de la historia de los Estados Unidos ocurrió en 1871 en Wisconsin. En el incendio de Peshtigo  en la región noroeste de Wisconsin, murieron más de 1,000 personas y se quemaron más de un millón de acres de tierra.  Lo que sucedió es que el incendio se produjo el mismo día que el incendio de Great Chicago y se le restó importancia a causa de este.

 “Son muchos los ejemplos de incendios forestales significativos y catastróficos que han ocurrido fuera de la Costa Oeste”, dijo Shew. nfpa.org/structure_loss

Lea el informe completo del Instituto de Reducción de Pérdidas Ocasionadas por Catástrofes sobre cómo algunas viviendas sobrevivieron al incendio forestal de Fort McMurray y otras no.

RESILIENCIA + RUINAS

Un residente analiza los daños en su vecindad de Fort McMurray, Alberta, después de un incendio forestal ocurrido en 2016 que destruyó 2,400 estructuras y provocó pérdidas por un costo estimado de US$ 10 mil millones.

LISTO O NO

En 2016, un incendio forestal amenaza las propiedades de California. El estado sostiene que hay un progreso en la prevención de igniciones de viviendas como resultado de un programa que impone a los residentes un arancel anual en determinadas áreas propensas a incendios. El dinero se usa en la coordinación de acciones de mitigación y prevención.

Compartir:

Nosotros

Quiénes Somos

La National Fire Protection Association (NFPA) es la fuente de códigos y normas que gobiernan la industria de protección contra incendios y seguridad humana.

Suscripción al NFPA JLA
NFPA JLA E-Newsletter