Incendio por combustible
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Ocupaciones Industriales/Almacenamiento

Incendio por combustible

Por Tyler Robinson & Gordon Clayton

Equipo de trabajo en acción: Suncor lucha contra un incendio en instalaciones críticas, en medio de un crudo invierno.

“El incendio que se desató en la mañana del 4 de enero de 2005, fue uno de los incendios más extensos que el equipo de Servicios de Emergencias de Suncor Energy haya enfrentado alguna vez...”



Evitar y luchar contra incendios en instalaciones industriales presenta una serie de desafíos únicos: se debe reclutar un equipo calificado, se deben instalar y manejar adecuadamente las instalaciones y los equipos, y se debe capacitar a los empleados con respecto a los códigos y técnicas apropiados que resultan relevantes para tratar las sustancias y los riesgos in situ. Y todo esto debe realizarse en un ambiente impulsado principalmente por las ganancias. A pesar de que habitualmente la industria desestima el valor real del departamento de servicios de emergencias in situ, sus beneficios pueden tener un gran alcance, especialmente en industrias complejas y de gran tamaño tales como la de refinación del petróleo y el procesamiento petroquímico. Esto resultó ser así en las instalaciones de arenas petrolíferas de Suncor Energy Inc. en Fort McMurray, Alberta, Canadá, cuando un incendio irrumpió en la torre fraccionadora que divide los vapores de hidrocarburos en nafta, querosén y gasoil. Las instalaciones de Fort McMurray recuperan betún —petróleo denso y pesado— de las arenas petrolíferas, procesándolo en materia prima lista para la refinería y combustible diesel; y la producción de la torre fraccionadora de 160 pies (48 metros) representa casi la mitad de los 240.000 barriles que la planta produce cada día. El incendio que se desató en la mañana del 4 de enero de 2005, fue uno de los incendios más extensos que el equipo de Servicios de Emergencias de Suncor Energy haya enfrentado alguna vez y, posiblemente, el más alto, con llamas que alcanzaron los 600 pies (182 metros) de altura. También fue uno de los más peligrosos, debido a los combustibles incendiados y al potencial del incendio para propagarse a otras unidades de procesos si las dotaciones no hubieran podido apagarlo. Durante la operación el frío azotó a los bomberos del Servicio de Emergencias. Con una temperatura máxima de tan sólo -29ºF (-34ºC), los reguladores de oxígeno se congelaron y se pegaron a las máscaras, así como también los arneses se congelaron y se pegaron a los equipos de carboneras. Se formaron extensos cúmulos de nieve y hielo bajo el flujo de los monitores; carámbanos de hasta 30 pies (9,1 metros) de largo crearon un peligro importante para la seguridad; y la neblina y el vapor de las corrientes del incendio, junto con los líquidos y gases del proceso de escape y los gases de combustión, redujeron la visibilidad significativamente. Aún así, este tipo de incendios es para lo cual se preparan los Servicios de Emergencias de Suncor, y lo que Suncor se propone controlar, a través del diseño sus sistemas de suministro de agua y supresión de incendios.

El incendio 
Alrededor de las 9:14 de la mañana, un operador de procesamiento en una unidad adyacente oyó y vio gases calientes emanando de la base del fraccionador. Estos vapores se encendieron de inmediato, creando un extenso incendio de presión alrededor del borde del tanque de 24 pies (7,3 metros) de altura. De inmediato, el operador de procesamiento llamó por radio a la sala de control de la unidad de procesamiento para que ésta activara la alarma, y el operador de la sala de control marcó el 911 para reportar el incidente a los Servicios de Emergencias. Al mismo tiempo, los detectores de incendios en bombas de hidrocarburo cercanas activaron los sistemas de lluvia artificial intensa, los cuales minimizaron el daño a las bombas y eliminaron los incendios de charco. Los detectores de calor y las alarmas de los sistemas de lluvia artificial intensa, colocadas en las bombas cercanas al fraccionador, sonaron durante 10 minutos antes de ser dañados por el incendio y apagarse. El primer oficial llegó a la escena a las 9:19 de la mañana, y reportó “humo negro visible y llamas que alcanzaban de 80 a 100 pies (24 a 30 metros).” El coordinador de emergencias de turno, que llegó poco tiempo después, formó de inmediato un comando de incidentes y solicitó personal de rescate para incendios, incluyendo miembros auxiliares, bomberos que no estuvieran en función y miembros de ayuda mutua. La evacuación de los 400 trabajadores que había en las instalaciones de procesamiento y los edificios adyacentes, se completó 10 minutos después de que se detectaran las primeras llamas. Luego, los Servicios de Emergencias activaron el nivel de planta baja, elevaron monitores de planta fijos, y los organismos a cargo comenzaron su trabajo.

Acción y control 
Para entonces, las llamas que alcanzaban casi los 600 pies (182 metros) ya habían consumido la torre fraccionadora, y el comandante de incidentes desplegó monitores adicionales para proteger varias exposiciones de alto riesgo en la zona. Se formó un puesto de comando de incidentes hacia el sur del incendio, y se establecieron y equiparon tres sectores. El sector este contaba con un coche bomba arrojando 1.000 galones (3.785 litros) por minuto en un chorro aéreo de 55 pies (16 metros); un monitor de cuatro ruedas, también descargando 1.000 galones (3.785 litros) por minuto; un monitor de piso Blitzfire descargando 500 galones (1.892 litros) por minuto; y un monitor elevado a 75 pies (23 metros) que descargaba 1.000 galones (3.785 litros) por minuto. El sector oeste también contaba con un coche bomba arrojando 1.000 galones (3.785 litros) por minuto en un chorro aéreo de 105 pies (32 metros) y un cañón monitor que también descargaba 1.000 galones 
(3.875 litros) por minuto, al tiempo que dos monitores de piso descargaban 750 galones (2.838 litros) por minuto. En el sector norte, dos monitores de cuatro ruedas descargaron agua a 1.000 galones (3.785 litros) por minuto, un monitor de piso 750 galones (2.838 litros) por minuto, y un surtidor “Ambassador Gun” 2.000 galones (7.570 litros) por minuto. En este punto, dos bomberos y varios operadores de planta se pusieron los SCBA (aparatos de respiración auto-contenidos) e ingresaron en áreas clave de las instalaciones para cerrar válvulas y aislar el flujo de combustible del área del incendio. Después de varios aislamientos, sólo restó un fuego de presión de tamaño moderado en la base de la torre. Los bomberos se concentraron en contener este fuego y localizar las válvulas apropiadas para el aislamiento. El incendio estuvo bajo control a las 10.15 de la mañana, justo una hora después de haber sido detectado, y los bomberos lo extinguieron con un agente químico seco a las 6.00 de la tarde. En total, 67 miembros del personal de emergencias y del personal de apoyo contribuyeron en la exitosa mitigación del incendio. Una planta vecina de ayuda mutua se presentó en la estación de bomberos de Suncor, pero su asistencia no fue necesaria.

Protección contra incendios de fuerza industrial 
Este incendio ilustra los beneficios de contar con un equipo de emergencias in situ. ¿Pero, cómo crear este equipo? El mejor enfoque para capacitar a los nuevos empleados inculca una base de aptitudes y conocimientos sólidos a partir de la cual pueden formarse los bomberos. Los códigos y normas de la NFPA brindan las bases para cualquier programa de capacitación, así como las normas más abarcadoras que debe seguir una organización profesional efectiva. La serie 1000 de los códigos y normas de la NFPA describe las calificaciones profesionales necesarias para el personal, instructores, inspectores, investigadores y oficiales, mientras que la serie 1200 describe los servicios de emergencias, los sistemas de comunicaciones y el manejo del riesgo en un departamento de bomberos. La serie 1400 cubre la capacitación, la serie 1500 trata la seguridad y salud ocupacional, la serie 1600 es una guía de preparación para una emergencia, y la serie 1900 resume el mantenimiento de los aparatos contra incendios. Los programas de capacitación deben ser organizados para que los nuevos bomberos puedan convertirse rápidamente en colaboradores efectivos. Para ayudar a que quienes realizan la capacitación no reciban una sobrecarga de información, las instalaciones de Fort McMurray instalaron en 1991 un sistema de alarma central integrador Honeywell, denominado “Enterprise Buildings Integrator (EBI)”, para suministrar representaciones gráficas de gran alcance, de todas las áreas de procesamiento, edificios y estructuras. La terminal de gráficos ilustra claramente la disposición de la planta y el interior de todas las estructuras, junto con sus sistemas de supresión y detección de incendios. También ayuda a quienes realizan la capacitación, a familiarizarse con los nombres e identidades de todos los edificios y estructuras. Esto es especialmente importante en instalaciones industriales o petroquímicas complejas, donde uno debe familiarizarse no sólo con la geografía del lugar, sino también con los procesos de riesgo y la terminología y siglas comúnmente utilizadas.

Ubicación de las instalaciones
Las instalaciones que albergan y apoyan al personal de emergencias in-situ dependerán principalmente del nivel de respuesta que brinde el personal, los tipos de incidentes que deben mitigar, los equipos con los que cuentan y la cantidad de personas en el departamento. Estas instalaciones pueden incluir una estación de bomberos, un centro de primeros auxilios, un taller de mantenimiento, oficinas administrativas, un área de almacenamiento, y un centro de capacitación o campos de entrenamiento contra incendios. Todos estos servicios pueden encontrarse en una única ubicación o estar estratégicamente situados en varios puntos según los objetivos de la compañía, las preocupaciones en cuanto a los costos o la geografía local. Al elegir una ubicación, especialmente cuando se trata de la estación de bomberos, se deben tener en cuenta las principales rutas de tránsito para que el personal de emergencias pueda enviar los vehículos rápida y eficazmente hacia un incidente en cualquier parte del sitio. Considere la posibilidad de instalar estaciones de bomberos satelitales si el centro está esparcido. Asimismo, asegúrese de construir las instalaciones de emergencias alejadas de los peligros del procesamiento. Desarrolle una evaluación abarcadora de los límites del riesgo, si existe la posibilidad de que se produzcan extensos incendios, explosiones de nubes de vapor, o emisiones considerables de gases o gases de escape tóxicos. La evaluación debe incluir la radiación del calor, las zonas de sobrepresión de las explosiones y los modelos de dispersión de gases.

Expansión de servicios 
Una organización para emergencias in situ puede desarrollar una amplia variedad de otros servicios que resultan valiosos para la compañía y pueden utilizarse para ayudar a justificar los costos, reducir la dependencia de la compañía en contratistas especializados y ayudar a estandarizar o incrementar el nivel de servicios en varias actividades. Por ejemplo, el personal de emergencias puede incluir centros de tratamiento de primeros auxilios y ambulancias; mantener equipos de protección respiratoria; inspeccionar, mantener y recargar extintores de incendios portátiles; capacitar a los empleados en el uso de los extintores de incendios portátiles; capacitar a equipos de apoyo en cuanto a las operaciones y mantenimiento en caso de emergencias; y realizar inspecciones de incendios y de cumplimiento con el código. También puede realizar ejercicios de preparación para una emergencia, capacitación para encargados de prevención de incendios, inspecciones de los sistemas de agua, aislamientos de los sistemas de protección contra incendios, y muestreos ambientales de aire y agua. Otras tare-as posibles pueden incluir brindar una reserva de emergencia para actividades de trabajo de riesgo, así como, seguridad en el centro, capacitación en seguridad para los contratistas y nuevos empleados, servicios mecánicos para vehículos de emergencia, y almacenamiento y manejo de deshechos peligrosos. Incluso puede servir como contacto con las aseguradoras y asesores de evaluaciones de riesgo. Una advertencia: estos servicios adicionales no deben afectar la respuesta en caso de emergencias. Poder mantener las aptitudes de respuesta a través de la práctica y la capacitación requiere de un compromiso en relación al tiempo: el personal debe estar disponible al momento que se lo notifique.

Unión de fuerzas 
La eficacia de un equipo de emergencias in situ puede incrementarse ampliamente cuando se aúnan los esfuerzos a través de acuerdos de ayuda mutua con equipos de emergencias locales y otros equipos industriales de la zona. Las arenas petrolíferas en el noreste de Alberta presentan un rápido índice de desarrollo, con miles de millones de dólares en gastos de capital planeados para cada año durante al menos la próxima década. La expansión de las minas de arenas petrolíferas existentes y los procesadores de betún, junto con una creciente lista de nuevos procesadores, urgen relaciones de trabajo estrechas entre las organizaciones de servicios de emergencias de la región. Suncor, otro procesador de arenas petrolíferas, Syncrude Canada, y la ciudad de Fort McMurray desarrollaron un plan de ayuda mutua a principios de la década del 90. Suncor y Syncrude se encuentran a 15 y 20 millas al norte de la ciudad en una región del bosque boreal del norte no urbanizado. Varios incendios importantes en las planta de arenas petrolíferas y desastres naturales ocasionales, tales como inundaciones e incendios forestales dentro y en los alrededores de la ciudad de Fort McMurray, instaron a los grupos de emergencias locales a considerar la posibilidad de aunar sus recursos y consultarse entre sí para desarrollar planes más abarcadores de preparación para emergencias a fin de proteger a la gente y a las propiedades de la región. La lejanía de otras zonas pobladas de la provincia, también tuvo un papel importante para generar la cooperación entre el gobierno local y la industria. Suncor y Syncrude, recientemente han expandido sus operaciones hacia minas remotas e instalaciones de producción in-situ 30 millas (77 kilómetros) hacia el noreste. Shell Albian Sands, 50 millas (129 kilómetros) al norte de Fort McMurray, se unió al grupo de ayuda mutua regional al comenzar con su primera mina de arenas petrolíferas y planta de extracción.

Las reuniones regulares de socios del grupo de ayuda mutua para debatir sobre los temas y las oportunidades en común, ayudan a crear y mantener una asociación de emergencias cohesiva y de buen funcionamiento. Familiarizarse con los participantes clave de otras organizaciones y compartir la información son las claves del éxito. Existen diversas maneras para mejorar continuamente las relaciones de ayuda mutua. Los nombres y números de contacto deben actualizarse regularmente, y se debe compartir la información obtenida en seminarios, conferencias y exposiciones. Los miembros deben también desarrollar procedimientos operativos estándar comunes, establecer objetivos de capacitación en común utilizando campos de capacitación e instructores que formen parte del grupo de ayuda mutua, utilizar las mismas boquillas para mangueras y comunicaciones de radio y contar con planes de ambulancias, medicamentos y protocolos médicos en común. Uno de los mayores beneficios de la ayuda mutua puede ser el hecho de compartir los costos de equipos costosos o especializados, así como las iniciativas de respuesta. Por ejemplo, el grupo de Servicios de Emergencias de Suncor necesitó prepararse para incendios de tanques de almacenamiento debido a la cantidad de instalaciones de almacenamiento y tanques de mayor volumen que aumentó a gran velocidad. La compra de un camión con depósito de espuma, el concentrado de espuma asociado, y los dispositivos de alto volumen de aplicación implicaban un costo imposible de enfrentar para Suncor pero, al compartir los costos, el grupo de ayuda mutua pudo equiparse con tecnología de punta y prepararse para una de las mayores amenazas de incendio que enfrentamos en esta región. Un socio del grupo compró el camión, otro el concentrado de espuma, y otro cargó con los costos de mantenimiento y almacenamiento. El mismo tipo de estrategia puede utilizarse para los equipos de limpieza de materiales peligrosos. En lugar de capacitar una cantidad importante de personal de cada uno de los socios de ayuda mutua, elija un grupo selecto de bomberos de cada departamento para capacitarlo a un nivel de comando. Los miembros del equipo de respuesta rápida también pueden realizar la capacitación en limpieza de materiales peligrosos conjuntamente, brindando otra excelente oportunidad para que los bomberos interactúen y, creando así, confianza, respeto y una amistad duradera.

Asimismo, la compra de los equipos y aparatos para la limpieza de materiales peligrosos puede compartirse, y los equipos pueden almacenarse en una ubicación central. Fue este tipo de capacitación y cooperación lo que le permitió a los Servicios de Emergencias de Suncor combatir exitosamente el incendio de la torre fraccionadora el pasado mes de enero. Para colaborar en la eliminación de este tipo de riesgos de incendio en el futuro, Suncor Energy lanzó una inmediata investigación para determinar la causa de la llamarada. Los investigadores determinaron que el incendio posiblemente comenzó cuando los vapores de hidrocarburo que se filtraron por una línea de reciclado averiada, que filtra petróleo pesado desde el fraccionador antes de reenviarlo hacia la torre, tomaron contacto con la superficie caliente de las tuberías de procesamiento y se encendieron. Esto llevó a una serie de fallas en la tubería, que finalmente causó la apertura de una línea de vapor aérea de 36 pulgadas (91 centímetros) sobre el fraccionador, liberando un gran volumen de combustible. Cuando el combustible se encendió, el fuego devoró la torre. Suncor está actualmente inspeccionando zonas similares de la planta para asegurarse de que no vuelva a ocurrir un incidente de esta magnitud. Se tomaron medidas inmediatas para inspeccionar las tuberías en tanques de procesamiento similares a fin de asegurar la integridad operativa, y se revisaron las normas y especificaciones de diseño de la compañía a fin de asegurar que no se instale una tubería de calidad inferior en nuevos tanques de procesos críticos. También se están reevaluando los procedimientos de inspección. Las instalaciones de procesamiento afectadas por el incendio volvieron a operar en septiembre. La respuesta oportuna, y las estrategias adecuadas de los Servicios de Emergencias, tuvieron un papel de gran valor en la mitigación.

Gordon Clayton es especialista senior en prevención de incendios de Suncor Energy Inc. Arenas Petrolíferas. Su artículo sobre los desafíos de la protección contra incendios en las instalaciones de arenas petrolíferas “Towering Challenge”, se publicó en la emisión de noviembre/diciembre de 2004 del diario de la NFPA.

Tyler Robinson, coordinador de capacitación de servicios de emergencias de Suncor, capacita a todo el personal de rescate de incendios y del servicio de emergencias. Tanto Clayton como Robinson ayudaron a combatir el incendio del 4 de enero en las instalaciones de Fort McMurray.

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