Más. Mayor. Más costoso.
      Olvido su clave?  

 

Incendios Forestales

Más. Mayor. Más costoso.

Por Michele Steinberg

Nuestra experta de campo en cuestiones de seguridad contra incendios en áreas forestal-comunales presenta un informe desde el frente mismo de la interfaz urbano-forestal.

wildfires 498x208Las malas noticias: la investigación sugiere que el calentamiento global podría resultar en un problema de incendios forestales mayor y más costoso en décadas venideras. Las buenas noticias: sabemos que llegará, y podemos hacer algo al respecto.

Mientras escribo esto, una enorme área forestal se sigue quemando en el Parque Nacional de Los Ángeles y en otras áreas al norte de Los Ángeles—unos 160.000 acres (67.750 hectáreas), al último recuento. Estoy profundamente afligida por estas devastadoras pérdidas: dos bomberos muertos; 78 viviendas, 2 propiedades comerciales, y 85 edificaciones anexas fueron destruidos; y grandes áreas de tierras forestales quemadas por el denominado "Incendio Station". Miro el video, escucho los informes, leo las diatribas de los bloggers, y con un suspiro pienso, "aquí vamos de nuevo".



Planificando el futuro de los incendios forestales

 
Notas Relacionadas
seguroyeco 200x119bullet Reportaje Especial: ¿Cómo alcanzar el verde?
bullet El tema del suministro
bullet No es fácil ser ecológica
bullet Donde está lo verde
bullet La opción nuclear
bullet Más. Mayor. Más costoso.
Notas Adicionales
El Próximo Capítulo 
La creciente participación de la NFPA en el problema de los incendios forestales Planificando el futuro de los incendios forestales
Se predicen aumentos en la cantidad de incendios forestales

Pronosticando aumentos dramáticos en el área devastada por incendios forestales en varias de las próximas décadas.
Los informes de noticias se enfocan en la causa—que se sospecha que fue un incendio premeditado—, en la trágica muerte de los bomberos, y en la magnitud del incendio. Los bloggers apuntan a encontrar "culpables," incluyendo pero sin limitarse al gobierno federal, gobierno estatal, los bomberos, y ambientalistas. Incluso se ha culpado al cambio climático. Pero poco se reconoce que el clima sureño de California, su topografía y su flora están ligadas intrincablemente a los incendios forestales, aún a pesar de lo que los humanos digan o hagan. Tampoco está planteada la discusión de cómo el diseño de nuestros hogares y vecindarios se adapta exitosamente o no a la realidad de los incendios forestales.
Sin embargo, cuando pienso en estos incendios —sea el incendio Station, o cualquier otro de los innumerables incendios forestales que tienen lugar en los Estados Unidos— no puedo evitar ver las imágenes de hogares reducidos a cenizas, rodeados por verdes árboles y arbustos. En ocasiones, esas imágenes dejan ver en el fondo hogares que sobrevivieron al incendio. Para mí, esa es una parte principal en la historia de los incendios forestales que sigue sin ser contada, y que sigue siendo ampliamente desconocida: la manera en que nos adaptamos a convivir con los incendios forestales y lo que significa para nuestras vidas y nuestras propiedades. No preocupa el intentar proyectar cómo se verá el problema dentro de 5, 10, o 20 años; pareciera que ni siquiera podemos ver la realidad que hoy tenemos frente a nuestras narices. ¿Qué haremos cuando este blanco móvil —las condiciones que crean una interfaz peligrosa entre nuestras viviendas y los incendios de la naturaleza— avance sobre nosotros aún más de lo que ya ha avanzado?
Una investigación sobre el cambio climático sugiere que el futuro de los incendios forestales se caracterizará por muchos "aquí vamos de nuevo." Los investigadores líderes han examinado una variedad de escenarios sobre cómo el cambio de clima afectará ciertos patrones que, a su vez, afectarán la frecuencia y magnitud de los incendios forestales de este siglo. La investigación, que utiliza diferentes escenarios climáticos futuros, predice que la cantidad de biomasa compuesta por bosques, matorrales, pasto y malezas consumida por los incendios forestales será de por lo menos el doble en el oeste de los Estados Unidos en este siglo.
Los dos fenómenos naturales importantes involucran ciclos húmedos/secos de precipitación y cambio de temperatura. Los escenarios bajo estudio muestran que incluso los períodos húmedos contribuyen a las pérdidas, dado que permiten el crecimiento de más vegetación, lo que significa, más combustible para los futuros incendios. En la medida que aumenta la temperatura, un clima más caluroso contribuye a aumentar la cantidad de incendios forestales, donde hay más combustible. Y este no sólo está afectando el oeste de los Estados Unidos. La investigación indica que el cambio climático impactará de manera significativa el este de los Estados Unidos también, aún en lugares donde la gente rara vez ha experimentado un incendio forestal. Algunos modelos intentan tomar en consideración los efectos de la supresión de incendios y otras actividades humanas, tanto aquellas que reducen los riesgos de incendio en el corto y largo plazo, y aquellas que exacerban la probabilidad de ignición. Sin embargo, descartando toda la actividad humana, están los patrones globales que no pueden modificarse: el calentamiento y el enfriamiento, los años de “El Niño” y “La Niña”, ciclos húmedos y secos.
La fuerte evidencia de un futuro con mayor cantidad de incendios forestales y posiblemente más importantes —y más dañinos— puede ser abrumadora. No obstante, la buena noticia es que la investigación y la modelización equivalen a la advertencia temprana del problema sobre incendios forestales que se avecinan. Tenemos tiempo para tomar medidas que nos permitirán adaptarnos mejor a los incendios forestales. Si elegimos reconocer la realidad de los incendios forestales, podremos anticipar mejor cómo nuestras ciudades y pueblos y vecindarios se comportarán cuando sean confrontados con el fuego, no “si” llega el momento, sino “cuando” llegue ese momento.

Mito vs. realidad
Como gerente de soporte del programa de Comunidades Firewise de la NFPA, tengo la gran oportunidad de romper con muchos de los mitos que abundan en relación al tema de los incendios forestales. Esta es probablemente la parte más importante de mi trabajo. Si hay algo que va a cambiar para mejor, si vamos a frenar estas devastadoras pérdidas de vidas, propiedades y recursos naturales, debemos comenzar por armarnos de una clara comprensión del problema.
No obstante, la claridad puede ser difícil de encontrar cuando se trata de incendios forestales. Las historias en las noticias que hacen referencia a los incendios forestales como "malvados" o como seres sensibles capaces de enojarse, me irritan. Quedo estupefacta cuando los reporteros en TV se paran frente a una casa destruida y hablan sobre el aparente carácter aleatorio del fuego y sobre cómo “pareció elegir” qué viviendas quemar cuando puedo ver un árbol verde indemne, al lado de las ruinas. Me enoja escuchar a la gente que ha perdido su hogar preguntarse cómo pudo haberles pasado eso a ellos, especialmente cuando viven en un sitio como Texas o Florida o Carolina del Sur, dado que la sabiduría popular sostiene que los incendios forestales sólo ocurren en California. Y es absolutamente frustrante ver que el público espera que sea el departamento de bomberos el que salga corriendo y se convierta en su salvador.
La realidad es muy diferente. Primero, los incendios forestales son un fenómeno natural y normal que ocurre de manera estacional en gran parte de Norteamérica. Los incendios forestales son un proceso dinámico, no una cosa viviente. Como tal, obedece a las leyes de la física y sólo puede existir y crecer con combustible, calor y oxígeno. Y no distingue entre fuentes de combustible: un árbol, maleza, un auto, una vivienda, cualquier cosa que se queme, puede mantener vivo un incendio. Mientras que un incendio forestal puede conducirse con un patrón aparentemente aleatorio de consumo de combustible debido a la topografía y a las condiciones climáticas, especialmente el viento, la destrucción e igniciones de viviendas están dadas por las características de las viviendas en sí y el área que las circunda dentro de los pocos cientos de pies. Cuando las viviendas se queman y los árboles y la maleza sobreviven, significa que la vivienda era más vulnerable al fuego que la vegetación.
Los bomberos no pueden extinguir instantáneamente estas enormes llamas y salvar cada vivienda. En condiciones extremas, los incendios forestales ponen en riesgo docenas o cientos de viviendas simultáneamente, exponiéndolas a las grandes llamas y brasas impulsadas por el viento del fuego principal. Un limitado suministro de agua, el acceso difícil de los camiones de bomberos, y la simple matemática —el número de vehículos versus el número de viviendas expuestas— significa que sólo la extinción del fuego no permitirá que sobrevivan las viviendas. Decirle a los residentes "no podemos salvarlos" es un mensaje difícil de transmitir para los bomberos. Los residentes podrían reaccionar con enojo, pero me preocupan más aquellos que pudieran sentirse impotentes al confrontar a un incendio forestal. Ellos probablemente tampoco harán demasiado para protegerse a sí mismos. 
¿Cómo pueden estos mensajes llegar a las personas que los necesitan y de una manera que pueda inspirarlos a tomar cartas en el asunto? Sabemos que los mensajes del Programa Firewise han dejado su huella (incluso bailo un poco en la oficina siempre que me encuentro con una historia exitosa del programa particularmente buena). Dado que la destrucción de viviendas está directamente relacionada con las condiciones de la vivienda en particular y con todo lo que la circunda dentro de los 100 a 200 pies (30 a 61 metros) —área denominada Zona de Ignición de la Vivienda—, en general queda a criterio del propietario efectuar los cambios recomendados en el programa de comunidades protegidas. Cuando la gente comprende cómo ocurre este proceso de ignición de la vivienda, comprenden que ellos pueden hacer algo para hacer que sus hogares sean más seguros.
El verano pasado, estaba habando con una propietaria de Colorado en su patio sobre las investigaciones de ignición de viviendas. Le dije que los 30 pies (9 metros) que recomendamos como mínimo para remover deshechos y reducir el volumen de vegetación viva, fueron el resultado de experimentos de incendio; los investigadores quemaron grandes árboles para crear un muro de fuego para ver cuánto tiempo tardaba en encenderse un muro de madera, y a cuántos pies de distancia. Recién a los 30 pies (9 metros) de distancia, no había ignición la mayoría del tiempo, sólo un poco de carbonización, dado que las grandes llamas quemaron el área rápidamente.
"¡Wow, nunca había escuchado eso!", dijo la mujer. "¡Es sorprendente! Ahora comprendo por qué los expertos en silvicultura querían que limpiáramos de malezas hasta esa distancia". Ése es el tipo de conversación que ha estado ocurriendo en los talleres del Programa Firewise desde 1999, entre las oficinas estatales y federales de silvicultura, propietarios, departamento de bomberos, y líderes comunales.

Comprometidos con la seguridad
Y va más allá de las palabras. El programa de Comunidades Firewise, con reconocimiento nacional en los Estados Unidos, convoca a los vecinos a trabajar juntos para reducir el riesgo de los incendios forestales. Casi unas 500 comunidades en 38 estados han vencido exitosamente los mitos relacionados con los incendios forestales y han visto la realidad de su situación tanto en la actualidad como en el futuro. Han organizado comités de residentes que, con la ayuda de los profesionales de incendios y silvicultura, identifican importantes factores de riesgo de incendios forestales para sus comunidades, crean planes de acción, y comienzan literalmente a deshacer, las áreas problemáticas. Limpian la maleza y los residuos vegetales, los trozan, y deciden qué hacer con ellos; reemplazan techos inflamables, y aberturas de rejilla bajo decks y porches; y crean proyectos de retroinstalación y mantenimiento para dar respuesta a sus riesgos particulares.
Una vez que comienzan, continúan. David Yegge, un defensor del programa de Comunidades Firewise en un Departamento de Bomberos del sur de California, ha visto cómo crecía este impulso en los vecindarios locales. Cuando pregunté si los propietarios veían algún beneficio haciendo este trabajo, contestó, "Hay un inmediato sentido de la seguridad—pueden ver la diferencia. Eso es muy evidente para la gente." Keith Worley, un arbolista profesional de Colorado, ha estado trabajando por el término de una década en su propio vecindario y alrededores para reducir el combustible que alimenta los incendios forestales. En broma compara sus actividades con las de un traficante de droga. "Cuando ven lo bien que se ve todo con un poco de cuidado y limpieza," dice, "los tengo agarrados".
Es apasionante ver tantas comunidades comprometidas con su propia seguridad y haciéndose responsables en forma personal por las condiciones existentes que ellos pueden modificar. Pero es el enfoque a largo plazo sobre la planificación y reglamentación lo que verdaderamente va a modificar la manera en que este país se adapte a la creciente amenaza de los incendios forestales en tierras cada vez más desarrolladas. Sólo puede decirse que existe una verdadera adaptación cuando comencemos a diseñar, edificar y mantener nuestras viviendas y comunidades desde el principio con el tema de los incendios forestales en mente. Los códigos y normas de la NFPA recorren un largo camino hacia la satisfacción de esta necesidad, de la misma manera en que lo hace la nueva publicación del programa de Comunidades Firewise, “Mayor seguridad desde el comienzo: Guía Firewise para desarrollos protegidos” (“Safer from the Start: A Guide to Firewise-Friendly Developments”), disponible en el Sitio Web de Firewise: www.firewise.org
El tremendo crecimiento de la población en los Estados Unidos entre 1990 y 2000 —el aumento más grande de la historia entre censos, según la Oficina del Censo de los Estados Unidos— creó una enorme presión por el desarrollo en todo el país. Miles de comunidades emergieron tanto en antiguas áreas rurales y agrícolas, como en tierras vírgenes, donde los incendios forestales habían sido parte del telón de fondo natural por milenios. Con esta presión por el desarrollo, combinada con la falta de conciencia sobre el riesgo de incendio forestal entre planificadores, autoridades de seguridad, arquitectos y desarrollistas, no es de extrañar que las áreas denominadas "interfaz urbano/forestal" sumen decenas de miles.
Con frecuencia encuentro gente que vive en esas áreas de interfaz. Como parte de nuestros talleres de planificación para la prevención ante incendios forestales, desarrollamos una comunidad ficticia, generada por computadora, denominada Falls County, para ver cómo se ve una zona de incendios forestales verdaderamente riesgosa. Unas 3.000 personas han hecho un tour virtual por Falls County, y repetidas veces me han dicho: "¡Deberías haber utilizado mi comunidad para este modelo!". Inmediatamente identifican una gran cantidad de aspectos peligrosos de sus propios vecindarios, incluidos accesos de entrada única; largos y zigzagueantes caminos de entrada; pendientes empinadas; techos inflamables; y vegetación insalubre y pesada.
Hoy en día, no tenemos excusa para ignorar la realidad del peligro de los incendios forestales, incluyendo las predicciones hechas por los expertos en el cambio climático. Sabemos que la aplicación de diseños, desarrollos, construcción y prácticas de mantenimiento responsables pueden salvar vidas y hogares en un incendio forestal. Hemos comprobado que residentes instruidos y motivados pueden tomar acción para protegerse a sí mismos. Desde mi punto de vista, un día, los incendios forestales devastadores serán sucesos de ocurrencia tan inusual que deberé buscar alguna otra línea de trabajo. Gracias a la NFPA y a sus miembros, son raras y espeluznantes las grandes pérdidas de vida en incendios de estructura única, tales como el tristemente célebre incendio de Cocoanut Grove en Boston. Me imagino un tiempo en el que las pérdidas en incendios forestales provoquen el mismo tipo de espanto.
Preferiría eso antes de tener que volver a pensar con un suspiro, "aquí vamos de nuevo."


Michele Steinberg es Gerente de Soporte del programa de Comunidades Firewise de la NFPA.


NOTA DE RECUADRO
El Próximo Capítulo
La creciente participación de la NFPA en el problema de los incendios forestales

El rol de la NFPA en la seguridad contra los incendios forestales y la toma de conciencia, no se halla limitado al Programa Firewise. En el próximo año, la Asociación asumirá más desafíos relacionados a los incendios forestales, incluidos la capacitación y alcance a profesionales del servicio de incendios, iniciativas para tratar el tema de la seguridad humana en el diseño de las comunidades y edificaciones, y el entrenamiento para operaciones y evacuación de emergencia durante un incendio forestal. Además, ofrecerá una presencia más visible en lo relacionado a materiales e información acerca de Firewise en su sitio web y catálogo.
Esos ampliados esfuerzos representan el próximo capítulo en la participación de la NFPA con el problema de los incendios forestales. La NFPA participó en un grupo de tareas que creó el Programa Nacional contra Incendios para la Interfaz Urbano/Forestal tras una severa temporada de incendios en 1985, que dio por resultado 1.400 viviendas perdidas a nivel nacional; 600 únicamente en Florida. Desde 1986, la NFPA ha administrado este programa, más conocido en la actualidad, como la cuna del Programa Firewise, mediante un acuerdo entre el Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, el Departamento del Interior de los Estados Unidos, y la Asociación Nacional de Guardabosques Estatales.
Los 113 años de historia de la NFPA sobre códigos y normas de seguridad humana basados en consenso brindan una riqueza de información y guía para prácticamente cada incendio y cuestión eléctrica conocida, incluidos los incendios forestales. Las normas NFPA 1144, Norma para la reducción de riesgos de ignición estructural en incendios forestales; la NFPA 1142, Norma para suministros de agua para la protección contra incendios suburbana y rural; y la NFPA 1141, Norma para la protección contra incendios para el desarrollo de tierras en áreas rurales y suburbanas, han sido todas extraídas de la investigación responsable y de décadas de experiencia en reducir las pérdidas humanas y de propiedades en incendios forestales. Si bien muchos reconocen que los sitios de las Comunidades Firewise en Estados Unidos se hallan felizmente convirtiendo sus vecindarios en lugares más seguros, sin el beneficio de estas normas como reglamentaciones formales, muchas municipalidades han adoptado estos principios en sus ordenanzas para la disposición de vegetación, reglamentaciones de protección contra incendios y normas de autorización. Subdivisiones recientemente desarrolladas pueden hacer uso de estas normas no sólo para el diseño, sino para el gobierno de asociaciones comunales que son responsables del crecimiento y mantenimiento a largo plazo de la subdivisión.

- Michele Steinberg

NOTA DE RECUADRO
Planificando el futuro de los incendios forestales
wildfires graphics 250Como parte de la investigación sobre incendios forestales futuros y el impacto de tales incendios en el aire que respiramos, un grupo de científicos atmosféricos de Harvard y sus colegas, predicen que vastas áreas del oeste de los Estados Unidos podrían ver dramáticos incrementos del área a quemarse en incendios forestales en las próximas décadas. El mapa de arriba muestra los aumentos de porcentaje predichos en el área alcanzada por el fuego entre la actualidad y el 2055 aproximadamente.
En un estudio publicado en junio en el Journal of Geophysical Research, (Publicación de Investigaciones Geofísicas) los científicos predicen que el área geográfica global habitualmente alcanzada por los incendios forestales en el oeste de los Estados Unidos podría incrementarse en alrededor de un 50 por ciento entre la actualidad y el 2050, debido principalmente al aumento de las temperaturas, con algunas áreas experimentando índices mucho mayores. Los aumentos más importantes en el área quemada, que abarca desde aproximadamente el 75 por ciento hasta el 180 por ciento, tendría lugar en los bosques del Noroeste del Pacífico y en las Montañas Rocosas, indicada en el mapa en naranja y rojo, respectivamente. (Si bien la amplia zona gris en el centro de la región incluye zonas que pueden encontrarse con una disminución del área alcanzada por los incendios forestales, los investigadores dicen que la mayor parte del área experimentará por lo menos un crecimiento nominal en el área quemada).
El equipo examinó un registro de 25 años de meteorología observada y estadísticas de incendio con el fin de de identificar factores que pudieran predecir el área quemada para cada ecosistema al oeste de los Estados Unidos. Para ver cómo estos factores se modificarían en el futuro, pusieron en funcionamiento un modelo climático hasta el 2055. Este escenario, uno de los muchos concebidos por el Panel Intergubernamental de Expertos en el Cambio Climático, describe un mundo con un rápido crecimiento económico y una generación equilibrada de energía fósil y combustibles alternativos; lo que conduce a un calentamiento moderado de la temperatura promedio de la superficie de la tierra, unos 3º F (1,6º C) para el año 2050.

Compartir:

Nosotros

Quiénes Somos

La National Fire Protection Association (NFPA) es la fuente de códigos y normas que gobiernan la industria de protección contra incendios y seguridad humana.

Suscripción al NFPA JLA
NFPA JLA E-Newsletter

Hemos actualizado nuestra política de privacidad, que incluye como son recolectados, usados y compartidos sus datos personales. Al usar este sitio, usted acepta esta política y el uso de cookies